
Si no puedes esperar a que inauguren uno de esos hoteles submarinos, puedes probar a poner un Private Ocean en tu mesita de noche. Es un invento de la firma japonesa Sega Toys que sirve para amplificar las canciones de un MP3 portátil, a la vez que también lleva función de reloj, despertador y calendario. Su peculiaridad es que todas estas funciones aparecen en una pantalla LCD donde se muestran distintas escenas en movimiento de fondos marinos.
Si le conectas un reproductor de MP3 por la entrada de audio de 3,5 mm, los peces se ponen a bailar al ritmo de la música. Si quieres consultar la hora, ésta aparece en números formados por peces bailarines. Lo mismo sucede cuando llegan fechas señaladas como Año Nuevo, San Valentín o algún cumpleaños que hayamos marcado en su calendario (ojo, sólo llega hasta 2030). También puede mostrar una panorámica de un fondo marino que, eso sí, tampoco es gran cosa, como podemos ver en el vídeo.

No hay nada peor, y en eso coincidiremos todos, que el sonido del despertador por las mañanas. Ya puede sonar muy bajito o con una alegre melodía, que el aparato sigue molestando de la misma forma. Por eso cada día aparecen nuevos inventos que tratan de despertarnos suavemente. Otros se entretienen con ideas peregrinas como intentar que usemos despertadores para hacer puntería.
Hoy hemos descubierto una almohada muy especial. Se llama Glo Pillow y, además de ser útil para dormir por las noches, también funciona como un despertador.

Los diseños retro se llavan. Incluso integrados en un simple despertador económico como estos. En Homeloo los venden. Son unos relojes-alarma muy bien hechos, con distintas formas de electrodomésticos: horno, nevera, cocina, plancha o incluso batidora.
No es fácil despertarse a primera hora de la mañana. Pero se puede remediar con este despertador que te pondrá las pilas desde el mismo momento en que abras los ojos. Su mecanismo de funcionamiento es muy gracioso, porque hay que disparar sobre él con una especie de pistola láser para que la alarma se detenga. Sabemos que existen métodos más placenteros de comenzar el día, pero ni mucho menos tan divertidos.
Como si fueras el agente secreto espacial más intrépido, tendrás que dormir con un revólver láser sobre tu mesita de noche. Cuando llegue la fatídica hora de levantarse para ir a trabajar, comenzará a sonar la alarma de forma incesante y no podrás presionar el clásico botón de “5 minutos más” para seguir durmiendo. La única forma de detenerla es empuñando el arma y disparando con puntería al centro de la diana que sostiene el muñeco.

El Pole Dancer Alarm Clock es uno de los productos más decepcionantes que podemos encontrar en las tiendas de Internet. Uno ve la foto y se espera que, a la hora prefijada para la alarma del reloj, la bailarina dé un buen espectáculo de piruetas acrobáticas alrededor de la barra, poses sugerentes y, ¿por qúe no?, que se quite alguna prenda (los zapatos, por ejemplo). Pero no hay más que verla en acción.

Memorex, una marca de la firma estadounidense Imation, ha renovado el diseño de uno de sus productos más clásicos: el iWake clock radio for iPod. Y lo ha hecho añadiendo tres nuevos colores al acabado de este altavoz de sobremesa para el iPod: rojo, azul y violeta. Aparte del nuevo colorido, el equipo mantiene el mismo precio (80 dólares, unos 50 euros al cambio actual) y características.
Un sencillo equipo de 25,4 x 12 x 6,6 mm. que incluye una ranura dock para el iPod que se encargará de recargar su batería mientras amplifica las canciones guardadas en su interior por un altavoz integrado. También incluye reloj y función de despertador para que comencemos el día escuchando nuestras canciones o emisoras de radio favoritas, ya que también incluye un sintonizador de radio FM/AM.

Es el “todo-en-uno” de los marcos digitales. Philips ya integró un marco digital en su radio-despertador AJL308, pero es que a este Philips AJL305 le han caído hasta cinco. Eso sí, pequeñitos, de sólo 1,5 pulgadas cada uno. ¿Y para qué pueden servirnos esos cinco cuadraditos? Pues por ejemplo para colocar las fotos de cinco familiares, y asociar a cada una un mensaje de voz previamente grabado que nos recuerde labores, citas y otras informaciones útiles para nuestra vida diaria.
Después de apagar la alarma matutina e incorporarnos de la cama, podríamos escuchar la voz de nuestro padre diciendo que no nos olvidemos de llevar el coche al taller (por ejemplo). Acto seguido, nuestra madre nos recordaría que sacásemos la carne del congelador. Y así sucesivamente hasta completar cinco familiares o compañeros de piso, cada uno con su pequeño retrato en formato digital.

Relojes como Clocky o Banclock marcan la tendencia que siguen algunos despertadores para conseguir que salgamos temprano de la cama: ponermos difícil que apaguemos la alarma. A los diseñadores Sofie Collin y Gustav Lanberg se les ha ocurrido algo menos traumático que perseguir al despertador por toda la habitación o insertarle monedas: integrarlo en una alfombrilla que sólo desconecta su alarma cuando la pisamos.

Una cosa es combinar las nuevas tecnologías con el diseño retro, como el transistor MP3 que vimos hace poco. Y otra muy distinta es rescatar del baúl de los recuerdos uno de esos terribles despertadores de campana. Por fortuna, no se trata de otro despertador-bomba para aterrorizarnos por las mañanas, sino uno con sonidos configurables por el usuario.
En lugar de destrozarte los tímpanos cada mañana con el desagradable ruido de la alarma, despertarás de tus sueños con la agradable melodía de tu canción favorita. Que puede ser un archivo de música en formato MP3. O si lo prefieres, puedes utilizar canciones de un CD, archivos de sonido del ordenador (no especifican el formato) y hasta grabar tú mismo un mensaje con un micrófono si te sientes muy inspirado. También existe la posibilidad de usar cualquiera de los 30 sonidos predefinidos que incluye, separados en dos categorías: suave para los fines de semana, y ruidosa para despertar a los más perezosos.
Arriba, perezoso. Nada de quedarte dormido en la cama. Este despertador detectará si te mueves o no. Y como no lo hagas, comenzará a aumentar el volumen de sus altavoces. Hasta que consiga que te levantes de la cama. Un despertador inflexible y duro de engañar, gracias a su sensor de movimiento incorporado. Es un invento de un estudiante mejicano de diseño industrial.