
Las expectativas ante el nuevo Huawei Mate 10 eran elevadas. MĂĄs aĂșn desde que supimos, allĂĄ por el pasado mes de febrero, que contarĂÂa con el procesador Kirin 970. Un chip que aboga por introducir la Inteligencia Artificial en los mĂłviles. Tras la buena acogida del Huawei Mate 9, solo quedaba esperar un terminal a la altura. Y Huawei ha cumplido. El nuevo Huawei Mate 10 es el mejor mĂłvil de la compañĂÂa. Es potente gracias a su procesador de 8 nĂșcleos. Es rĂĄpido por sus 4 GB de memoria RAM. Es amplio por sus 5,9 pulgadas de pantalla. Cuenta con el sistema dual de cĂĄmara mĂĄs luminoso del mercado. Y encima asegura que todo esto dure durante mĂĄs horas gracias a los 4.000 mAh de su baterĂÂa.
Y hace todo esto, y unas cuantas cosas mĂĄs, por 700 euros. Algo que lo mete de lleno a competir con los mejores mĂłviles de la competencia, pero con un precio mĂĄs asequible. Sobre todo si lo comparamos con sus competidores mĂĄs cercanos y directos como el Samsung Galaxy S8+ o el Samsung Galaxy Note 8, que superan los 800 y los 1.000 euros, respectivamente. No cabe duda de que Huawei va a por todas en el mercado español. Pero Âżes suficiente? ÂżPuede desbancar el Huawei Mate 10 al resto de buques insignia? AquĂ te contamos todas nuestras impresiones tras una semana de uso.
Ficha del Huawei Mate 10
| Pantalla | 5,9 pulgadas 2K (2560 x 1440 pĂÂxeles) unos 500 ppp, ratio 16:9 / 730 nits brillo con tecnologĂÂa HDR10 | |
| CĂĄmara principal | – Sensor monocromo: 20 megapĂÂxeles, f/1.6 – Sensor RGB (color): 12 megapĂÂxeles, f/1.6 con estabilizaciĂłn Ăłptica de imagen Sensores SUMMILUX Enfoque 4 en 1 AF hĂÂbrido |
|
| CĂĄmara para selfies | 8Â megapĂÂxeles, AF, f/1.9 | |
| Memoria interna | 64 GB | |
| AmpliaciĂłn | microSD | |
| Procesador y memoria RAM | Kirin 970 con 4 GB de memoria RAM | |
| BaterĂÂa | 4.000 mAh con carga rĂĄpida segura garantizada (58% en 30 min) / 22 horas de reproducciĂłn de vĂÂdeo | |
| Sistema operativo | Android 8 Oreo / EMUI 8 | |
| Conexiones | BT 5, GPS, USB de tipo C, NFC, sensor de huellas dactilares, Dual SIM (4G para ambas), LTE Cat 18 (hasta 1Gbps), 3,5 mm jack | |
| SIM | nanoSIM (Dual SIM) | |
| Diseño | Metal y cristal curvado / IP 53 / Gris titanio, Marrón Moca, Azul medianoche , Rosa dorado, Oro champagne y negro | |
| Dimensiones | 150,5 x 77,8 x 7,8 mm | |
| Funciones destacadas | NPU, reconocimiento de escenas fotogrĂĄficas, consejos de uso, reconocimiento de uso del terminal, lector de huellas dactilares | |
| Fecha de lanzamiento | 2 de noviembre en España | |
| Precio | 700 euros |
Diseño Premium
En Huawei han sabido hacer un mĂłvil bonito. Y es que el Huawei Mate 10 cuenta con un diseño Premium que luce elegante y atractivo. Esto tiene mucho que ver con los materiales utilizados. Mientras que su chasis es metĂĄlico, su frontal y trasera son de cristal. MĂĄs concretamente, Corning Gorilla Glass. Es reluciente, brillante, resistente. Y hace que su sujeciĂłn ofrezca sensaciones de calidad. Todo lo que se puede esperar del flagship de una compañĂÂa. Ahora bien, su diseño no es rompedor, y es que solo redondea las aristas de lo visto en el Huawei Mate 9. AdemĂĄs, su versiĂłn en negro y sus laterales curvados hacen que nos acordemos mucho del Samsung Galaxy S8, aunque haya notables diferencias entre ambos.
El cambio mĂĄs notable es la presencia del botĂłn de inicio en la parte frontal inferior. BotĂłn que tambiĂ©n actĂșa como lector de huellas dactilares muy rĂĄpido. En la parte trasera se añade una franja de lĂÂneas realmente finas de lado a lado del terminal, justo a la altura de las cĂĄmaras. Un toque distintivo pero, de nuevo, poco rompedor. Por cierto, el Huawei Mate 10 aterriza en España con cuatro colores: negro, azul, rosa y dorado.
- Detalle del puerto USB tipo C
- BotĂłn de inicio y sensor ultra rĂĄpido
- Detalle frontal
- Detalle de cĂĄmaras
- Detalle de pantalla
- Detalle de caracterĂÂsticas
- Botones
- Detalle de puerto mini jack
- Detalle de la trasera
Sus medidas quedan asĂÂ: 150,5 x 77,8 x 7,8 mm. Resulta ergonĂłmico gracias a su mĂÂnima anchura y a los materiales. Y mĂĄs aĂșn si se usa la funda de silicona que se incluye en el paquete. Eso sĂÂ, no deja de resultarnos grande. Y puede que se te resbale en mĂĄs de una ocasiĂłn de las manos. Es un tabletĂłfono especialmente pensado para quienes disfrutan de las pantallas grandes.
Pantalla casi infinita
Huawei llega tarde a esto de las pantallas infinitas. Y llega con miedo. Al menos en este Huawei Mate 10. A pesar de que LG y Samsung hayan abierto la veda, Huawei sigue optando por un panel que aprovecha bien la superficie frontal, pero no al mĂĄximo. Sus 5,9 pulgadas de pantalla se extienden de lado a lado del terminal, pero siguen dejando marcos en la parte superior e inferior. Mantiene asĂ el formato de 16:9, sin apostar por la panorĂĄmica ya habitual entre los nuevos terminales de 18:9. Algo que sĂ hace su versiĂłn Pro, que no llegarĂĄ de momento a España.
Aparte de esto hay que decir que su panel es LCD, con lo que consigue un brillo de 730 nits. Es luminoso, bastante colorido y responde de forma realmente rĂĄpida. Alcanza la resoluciĂłn mĂĄxima de 2K o 2.560 x 1.440 pĂÂxeles. Eso sĂÂ, hay que seleccionar esta opciĂłn desde los ajustes, ya que llega en Full HD de forma predeterminada. Todo esto le lleva a contar con una densidad de unos 600 pĂÂxeles por pulgada. Pero no cuenta con ese efecto âwowâ o de sobresaturaciĂłn de las pantallas OLED.

Es una buena pantalla, con una gran calidad para los detalles. Ahora bien, si atendemos a la moda, queda un paso por detrĂĄs de los grandes terminales que estĂĄn llegando al mercado este año. Sin la pantalla vĂÂvida e infinita del Samsung Galaxy Note 8, ni con los colores y brillos del OLED del LG G6. Algo en lo que mejora la versiĂłn Pro de este Huawei Mate 10, aunque quedĂĄndose en la resoluciĂłn Full HD.
Unidad de Procesamiento Neuronal (NPU)
Toca ponerse tĂ©cnicos a esta altura del anĂĄlisis. Y es que uno de los puntos clave del Huawei Mate 10 es su chip NPU (unidad de procesamiento neuronal en español). O deberĂÂa serlo. Se trata de un procesador que da pie al aprendizaje y al uso de la Inteligencia Artificial dentro del terminal. Sin necesidad de contar con conexiĂłn a Internet para llevar a cabo tareas de procesamiento mĂĄs propias de un cerebro que de un chip en superordenadores. Un procesador que, gracias a su forma de actuar, dota al Huawei Mate 10 con 25 veces mĂĄs potencia y 50 veces mĂĄs eficiencia que el Huawei P10. Todo esto, al menos, sobre el papel.

Pero ÂżquĂ© es lo que hace este procesador? Te preguntarĂĄs. Pues asistir a ciertas tareas del terminal para hacerlo mĂĄs eficaz y eficiente. Este procesador, en teorĂÂa, permitirĂÂa aprender del usuario y sus hĂĄbitos para mejorar algunas caracterĂÂsticas. Como si fuera una mĂĄquina que aprende y no solo que usa conocimientos ya listados en una base de datos. Cuestiones que, segĂșn hemos comprobado, de momento no se reflejan de forma sorprendente en el terminal. Elementos que deberĂÂan remarcarse en una vida Ăștil mĂĄs eficiente y eficaz a largo plazo en el terminal.
Y es que, a la hora de la verdad, este procesador ayuda con tareas que otros mĂłviles, aplicaciones y herramientas ya podĂÂan hacer. Por ejemplo: reconocer un objeto dentro de una foto. La diferencia es que se hace todo de forma rĂĄpida y eficiente dentro del terminal, sin cotejar con los servidores de la compañĂÂa en la nube. Esto, ademĂĄs de agilidad, permite llevar a cabo todo estos procesos en el terminal, sin necesidad de tener una conexiĂłn a Internet ni de poner nuestros datos en peligro. De nuevo, elementos no tan reconocibles por el usuario medio.
             Mejor cåmara y mejor rendimiento por ahora
Ahora bien, si atendemos a la parte prĂĄctica de este NPU, de momento es algo escasa en el Huawei Mate 10. De serie encontramos dos puntos clave donde se percibe la presencia y actuaciĂłn del chip. Uno de ellos es el apartado fotogrĂĄfico. Antes de tomar una fotografĂÂa, el procesador es capaz de reconocer las formas de la escena y entender si se estĂĄ ante una flor, un cielo, una persona o incluso un perro, entre otras diez opciones mĂĄs. Un proceso que se lleva a cabo de forma inmediata para aplicar diferentes filtros y ajustes fotogrĂĄficos. AsĂÂ se consigue el mejor resultado automĂĄticamente.

El otro aspecto en que hemos notado la presencia de la Inteligencia Artificial es en la autonomĂÂa y el rendimiento. Sin necesidad de una atenciĂłn continua por nuestra parte, el Huawei Mate 10 se mantiene rĂĄpido y eficiente gestionando con Inteligencia Artificial las aplicaciones que quedan abiertas en segundo plano. Las que no se utilizan se cierran, y esto es un proceso que siempre se lleva a cabo automĂĄticamente, aprendiendo de nuestros hĂĄbitos.
             Las aplicaciones de terceros harån uso del NPU
Lo bueno es que Huawei ha dado pie a que los desarrolladores de aplicaciones hagan uso del potencial del NPU. La prueba fehaciente de ello es el traductor de Microsoft, que llega preinstalado en el terminal. De esta manera puede traducir textos desde fotografĂÂas sin necesidad de estar conectado a Internet. Todo ello de forma instantĂĄnea y sin sangrar la baterĂÂa y el rendimiento del terminal. Ahora bien, de momento no hay otras herramientas para hacer uso de todo este potencial. Aunque habrĂĄ que esperar para ver cĂłmo algunas funciones se llevan a cabo de forma mĂĄs rĂĄpida y segura a partir de ahora. De momento es una caracterĂÂstica de la que no se saca el mĂĄximo provecho.
Doble cĂĄmara luminosa
Pero vamos a adentrarnos en el apartado mĂĄs interesante de este mĂłvil. Sus cĂĄmaras no parecen evolucionar mucho respecto al Huawei Mate 9 en cuanto a megapĂÂxeles. Encontramos dos sensores, uno monocromo de 20 megapĂÂxeles, y uno de color o RGB de 12 megapĂÂxeles. Con ello el Huawei Mate 10 sigue uniendo informaciĂłn de textura, profundidad y color de cada uno de los sensores para conseguir fotografĂÂas definidas y de calidad. Pero la clave estĂĄ en que ambos objetivos ahora cuentan con una apertura de foco de f/1.6. Son los mĂĄs luminosos del mercado mĂłvil actual. Y se nota.

En nuestra experiencia nos hemos encontrado con unas cĂĄmaras realmente resolutivas en lugares oscuros. Si mantenemos el mĂłvil firmemente sujeto conseguimos fotografĂÂas llenas de detalle en noches oscuras con poca iluminaciĂłn. Los colores se muestran pobres en estos casos, pero aun asĂÂ cuentan con mĂĄs detalle y menos ruido que cualquier otro mĂłvil del mercado. Todo ello enfocando a una velocidad endiablada para no perder ni un solo detalle. Por cierto, Huawei ha incluido estabilizaciĂłn Ăłptica de imagen en el sensor de color. Por supuesto, el resto de fotografĂÂas con buena luz, pueden competir con los grandes terminales del mercado actual. Ninguna queja al respecto. MĂĄs bien todo lo contrario.
             Bokeh, modo belleza y selfies 3D
Las fotografĂÂas y vĂÂdeos del Huawei Mate 10 estĂĄn llenos de detalle (mĂĄs las fotografĂÂas que los vĂÂdeos). Y, por lo general, respetan el color de los objetos originales. AdemĂĄs su adaptaciĂłn a los entornos claros y oscuros es muy ĂĄgil y se resuelve de forma rĂĄpida y satisfactoria. Pero no nos olvidemos de los efectos realmente llamativos y utilizados por los usuarios actuales: bokeh o desenfoque y modo belleza.
El bokeh se aplica de forma bastante correcta. Algo que, en teorĂÂa, mejora con su uso gracias al chip NPU y la mencionada Inteligencia Artificial. Nosotros hemos encontrado escenas donde el desenfoque queda bien diluido en el contorno del objeto enfocado, pero tambiĂ©n algunos fallos puntuales. Lo bueno es que se puede configurar tanto durante la captura como a posteriori, en la galerĂÂa. Esto significa regular el desenfoque a placer para conseguir el resultado mĂĄs realista o llamativo posible. Algo que ya se disfrutaba en el Mate 9. Y lo mismo si atendemos al modo belleza que, en nuestra opiniĂłn, se aplica demasiado libremente en los diferentes modos de disparo. Nos apasiona la buena fotografĂÂa, con detalles como arrugas y profundidad. No somos tan fan de las muñecas de porcelana.
- FunciĂłn bokeh con claroscuro
- Efecto bokeh a contraluz
- Bokeh
- Bokeh
- Foto en interior con poca luz
- Foto a contraluz
- Macro nocturno
- Foto nocturna
- Bokeh monocromĂĄtico
- Bokeh controlado
- Bokeh en interior
- Bokeh en penumbras
ĂÂlbum con fotos:Â https://photos.app.goo.gl/qkdDJ2V6ixIbMFMC2
Por Ășltimo hay que hablar de los selfies 3D. Se trata de una especie de vĂÂdeo que capturan una parte de nosotros como si nos escaneĂĄsemos de un lado a otro. Al acabar, y tras procesar la informaciĂłn, dispondremos de una foto que se mueve al pivotar el terminal. El resultado es sorprendente, aunque poco prĂĄctico fuera del mĂłvil. Y es que no hay soporte en redes sociales para esta clase de contenido.
             FotografĂÂa no tan inteligente
Ya hemos comentado las virtudes del chip NPU sumadas a las caracterĂÂsticas fotogrĂĄficas del Huawei Mate 10. Sin embargo, nuestra experiencia no resulta del todo satisfactoria en este aspecto. Nos referimos a los diferentes filtros y efectos que se aplican automĂĄticamente cuando se detecta comida, un animal o cualquier objeto. Puede que resulte eficiente para un usuario bĂĄsico, quien se sorprenda de colores mĂĄs saturados y deformados o un efecto bokeh mĂĄs acentuado. Pero puede acabar siendo una tara para el usuario con ojo entrenado.
Esto solo se puede evitar desplegando los ajustes de fotografĂÂa Pro (profesional). AsĂÂ que el usuario debe aprender a controlar estos valores si no quiere que sus fotos de flores queden sobresaturadas, con colores que distan mucho de hacer atractiva la foto. Algo que no nos gusta demasiado y que pensamos que deberĂÂa poder activarse y desactivarse (el apoyo de la Inteligencia Artificial) a placer desde los ajustes.

Eso sĂÂ, nos ha sorprendido la rapidez y exactitud con la que las cĂĄmaras y el procesador NPU detecta las escenas. Parece casi magia que apenas un segundo despuĂ©s de encuadrar un perro aparezca su icono en la esquina inferior izquierda de la aplicaciĂłn de cĂĄmara. Y lo mismo con paisajes, plantas, personas, comida y asĂ hasta 14 escenarios diferentes. Cada uno con sus propios ajustes para ensalzar el color o la escena. Aunque el resultado sea poco natural.
Los mismos selfies que el Huawei P10
Poco podemos aportar de nuestra experiencia con la cĂĄmara para selfies del Huawei Mate 10 que no se haya dicho ya. Y es que cuenta con el mismo sensor de 8 megapĂÂxeles del Huawei P10. ÂżEs algo malo? Para nada. Los selfies son igual de resolutivos que los objetivos principales. Una foto rĂĄpida sobre cualquier escena tiene muchas opciones de quedar realmente bien. Se echa en falta algo mĂĄs de definiciĂłn quizĂĄ, pero es un sensor muy capaz. La adaptaciĂłn a entornos oscuros se cumple con su apertura de foco de f/1.9, y ademĂĄs cuenta con autoenfoque.
Siempre atendemos a los pelos de la barba o de la cabeza para conseguir discernir si el sensor es capaz de captar suficiente detalle. Nos hubiera gustado un salto cualitativo hacia adelante en este Huawei Mate 10, pero la verdad es que es una cåmara que cumple con nota. También echamos en falta un objetivo gran angular, con un ångulo de visión mås amplio para conseguir selfies grupales sin dificultad.

Procesador Kirin 970, una bestia
Si miramos bajo el capĂł del Huawei Mate 10 encontramos un motor que puede sacar mĂșsculo, y pecho, y lo que quiera. El Kirin 970 llega para casar los estĂĄndares mĂĄs recientes en cuanto a potencia. No hay nada con lo que no pueda. Esto es posible gracias a sus 8 nĂșcleos capaces de correr a 2,4 GHz de velocidad de reloj. Todo ello construido en 10 nanĂłmetros para ser eficiente.
Nuestra experiencia con videojuegos y tareas pesadas se ha resuelto satisfactoriamente. Apenas hay momentos en los que la måquina se ralentiza, y a buen seguro se puede deber a cuestiones de software. Es un terminal preparado para los juegos mås avanzados o para llevar a cabo tareas de edición potentes. No hay que olvidar que se puede transformar incluso en un ordenador para trabajar con él. Y en esto no hay ninguna queja. Todo un punto a favor de Huawei.
Los videojuegos y procesos grĂĄficos se portan de forma fluida en este Huawei Mate 10 gracias al procesador grĂĄfico o GPU Mali GP72 de 12 nĂșcleos. EstĂĄ preparado para gestionar cualquier tarea habitual y cualquier trabajo exigente sin problemas.
             Memoria de sobra
El Huawei Mate 10 llega al mercado con 4 GB de memoria RAM. Suficiente para que el terminal funcione de forma fluida incluso en multiventana o ventana partida. Es ågil y capaz, con pequeñas ralentizaciones en momentos puntuales como desbloquear el dispositivo. Cuestiones que se deben, seguramente, a la adaptación del software, y no tanto a la memoria.

Si atendemos a su capacidad de almacenamiento, nos encontramos con un solo modelo de 64 GB de memoria. De esta capacidad hay que descontar algo mĂĄs de 12 GB que ocupa el sistema operativo ya de serie. El resto estĂĄ disponible para aplicaciones, fotos y lo que sea necesario. Todo ello disponiendo de una ranura para tarjetas microSD de hasta 128 GB si este espacio sobrante se queda corto.
Conectividad preparada para el futuro
Otro de los puntos fuertes de Huawei es la conectividad. Y no solo porque parte de su negocio sea construir antenas de telecomunicaciones. En el Huawei Mate 10 las cosas tambiĂ©n estĂĄn afinadas y preparadas para el futuro. Aunque en España no disfrutaremos del terminal con doble tarjeta SIM, otros mercados del mundo sĂ contarĂĄn con Ă©l. Y el dato importante que querĂÂamos remarcar es que serĂĄ el primer terminal con doble SIM que aprovecha la conectividad 4G para ambas.
Pero si nos centramos en el modelo español, hay que decir que llega con todo lo que se le puede pedir a un buque insignia. Conectividad NFC para hacer pagos sin tarjeta, Bluetooth 5.0 para conectar varios dispositivos a la vez, GPS y sensores de toda clase. Cabe mencionar que Huawei ha respetado la presencia del puerto mini Jack 3,5 mm para auriculares. Y que el Kirin 970 permite conectarse a redes LTE de hasta 1 Gbps de velocidad. AsĂ que es un mĂłvil preparado para el presente mĂĄs inmediato (si es que las redes 5G llegan pronto a España).

EMUI 8 sobre Android 8 Oreo
El Huawei Mate 10 llega con Android 8. Y nada mĂĄs sacarlo de la caja ya hemos realizado una nueva actualizaciĂłn para su capa de personalizaciĂłn. Se estrena EMUI 8, con algunas novedades interesantes. Desde live wallpapers o fondos animados, hasta un diseño que cambia los tonos del fondo de pantalla dependiendo de la hora del dĂÂa. Incluso mejoras visuales como acomodar los textos en pantalla para que siempre sean legibles sobre cualquier fondo y color.
Pero hay dos puntos clave en los que destaca EMUI 8. Por un lado estå el potencial que posee para permitir gestionar las tareas de Inteligencia Artificial del NPU a las que pueden acceder las diferentes aplicaciones. Elementos que van desde la aplicación cåmara a la hora de reconocer imågenes, o mejorando la definición de las fotos al hacer zoom sobre ellas. Pero también para que, en el futuro, otras aplicaciones de terceros puedan aprovechar todo este potencial.

Por otro lado estĂĄ sus opciones de productividad. Hablamos de la posibilidad de transformar el mĂłvil en un ordenador con solo un cable. Una versiĂłn simplificada de lo que Samsung hace con su Samsung DeX. Con solo conectar un micro USB (tipo C) ââ HDMI entre el mĂłvil y un monitor, todo se pone en marcha. Y cuando decimos todo hablamos de una interfaz tipo Windows con ventanas para mover varias aplicaciones a la vez. Todo ello aprovechando el mĂłvil como ratĂłn y teclado, o usando el mĂłvil de manera habitual sin interrumpir la experiencia. AdemĂĄs, su conectividad Bluetooth permite conectar un ratĂłn y un teclado inalĂĄmbricos a la vez, por lo que la experiencia puede ser completa. Como en un ordenador de sobremesa.
Otros puntos a favor
EMUI 8 es mucho mĂĄs que una capa de personalizaciĂłn con nuevos adornos. EstĂĄ muy bien lo de tener acceso a numerosos temas para personalizar el escritorio y los iconos habituales. Pero mejor aĂșn estĂĄ poder escoger entre un cajĂłn de aplicaciones, reunidas todas bajo un botĂłn, o disponer de ellas directamente en el escritorio. Algo que se puede configurar desde el menĂș Ajustes.

También se ha añadido lo que Huawei llama un Dock de navegación. En realidad se trata de un botón de inicio flotante que podemos colocar en cualquier parte de la pantalla. De hecho reconoce los mismos gestos: volver atrås con una pulsación, volver a inicio con una pulsación prolongada o moverse entre aplicaciones con un deslizamiento.
Aparte de esto se ha trabajado en mejorar la detecciĂłn de pulsaciones involuntarias. Con lo que su pantalla especialmente ancha no deberĂÂa ser un problema a la hora de sujetar el mĂłvil y pulsar donde no queremos. Por supuesto se mantienen los gestos con nudillos vistos en ocasiones anteriores: para tomar una captura selectiva, aplicar formas como un corazĂłn o incluso para hacer una captura alargada.
             Problemas de tamaño
Si hay que sacar algĂșn âperoâ a esta Ășltima versiĂłn de EMUI 8 es, posiblemente, su adaptaciĂłn a la pantalla del Huawei Mate 10. Y es que nos hemos encontrado con una interfaz realmente grande. LĂłgico si tenemos en cuenta que es una pantalla de 5,9 pulgadas. Pero resulta poco elegante y demasiado amplia en un principio. Nos referimos a elementos como notificaciones de gran tamaño que llenan la barra de notificaciones obligĂĄndonos a movernos por ella con solo cuatro o cinco avisos. O una interfaz de aplicaciones como Instagram que pierden elegancia y vistosidad a mostrar sus cĂÂrculos de Stories o sus fotos excesivamente grandes.

Aparte de esto echamos en falta algunos accesos directos vistos en otras versiones de EMUI. Elementos como el modo aviĂłn al permanecer pulsando el botĂłn de apagado. O un acceso directo a la linterna desde la pantalla de bloqueo. Cuestiones prĂĄcticas que de momento quedan relegadas a la barra de notificaciones.
Gran autonomĂÂa
Mirando de cerca la autonomĂÂa de este Huawei Mate 10 nos damos cuenta de que es un gran telĂ©fono. Al menos en nĂșmeros totales. Y es que en su fina estructura cabe una baterĂÂa de 4.000 mAh. Suficiente para alimentar una pantalla de 5,9 pulgadas durante un dĂÂa. Al menos si se hace un uso medio del terminal. Es decir: escuchar mĂșsica, chatear en WhatsApp, publicar unas cuantas Instagram Stories y echar varias partidas a Clash Royale. En nuestro caso no hemos tenido problemas para superar el dĂÂa sin ningĂșn modo de ahorro. Tan solo usando la resoluciĂłn de pantalla inteligente, que fluctĂșa entre el 2K y el FullHD segĂșn el contenido para ahorrar baterĂÂa.

SegĂșn las pruebas de AnTutu, el equipo consigue una puntuaciĂłn de 10110 puntos en cuanto a rendimiento. Dato que supera los 8.800 puntos del Samsung Galaxy Note 8, por ejemplo. SegĂșn lo que hemos comprobado, es un terminal que, atendiendo al resto de caracterĂÂsticas tĂ©cnicas, aguanta lo que deberĂÂa. Concretamente unas 6 horas de pantalla encendida y una autonomĂÂa de uso normal de 16 horas entre cargas.
Aun asĂÂ, la tecnologĂÂa de carga rĂĄpida nos ha salvado de alguna que otra situaciĂłn. Y es que en 30 minutos carga mĂĄs de la mitad de la baterĂÂa. En total, una hora y 20 minutos son suficientes para completar el 100%. Pero en estas situaciones solo hemos requerido unos cuantos minutos para tener claro que dispondrĂÂamos de un mĂłvil durante varias horas mĂĄs. Sin quejas en este aspecto.
Conclusiones
             A favor
En definitiva, estamos ante el mejor mĂłvil de Huawei. El Huawei Mate 10 nos ha conquistado la vista con su acabado, y el tacto con sus materiales. Pero ha sido el apartado fotogrĂĄfico lo que mĂĄs hemos disfrutado. Aunque el efecto bokeh no siempre es correcto, con algo de maña hemos logrado tomar fotografĂÂas que bien podrĂÂan pasar por capturas hechas con cĂĄmara rĂ©flex. Todo ello con un ruido bastante reducido, y con todo lujo de detalles incluso en escenas con poca luminosidad.
Tampoco tenemos queja alguna acerca de su rendimiento. Su Kirin 970 cumple con creces. Es potente y muy ĂĄgil. Y no se atraganta con nada. Responde de forma rĂĄpida y llega preparado para la conectividad del futuro prĂłximo. Tan solo echando en falta la versiĂłn Dual SIM con velocidad 4G para ambas tarjetas. Cierra sus puntos fuertes una baterĂÂa que no tarda demasiado en descargarse y mucho menos aĂșn en cargarse.
Ni que decir cabe que su precio de 700 euros marca la diferencia respecto a los buques insignia del resto de compañĂÂas. Una relaciĂłn calidad/precio que ningĂșn otro fabricante alcanza. Puede que lo ponga un escalĂłn por debajo del resto de grandes terminales del momento de cara a la galerĂÂa, pero es un escalĂłn mĂĄs cercano al bolsillo de mĂĄs usuarios.
             Los ‘peros’
En el lado negativo encontramos algunos peros. Por un lado la Inteligencia Artificial del chip NPU de la que tanto se ha hablado y cuyas aplicaciones prĂĄcticas aĂșn no han despuntado. De hecho, en el aspecto fotogrĂĄfico, puede acabar resultando una tara mĂĄs allĂĄ que un apoyo. HabrĂĄ que ver si esta capacidad de procesamiento neuronal sĂÂ es aprovechada por diferentes aplicaciones en un futuro cercano.

Tampoco estamos del todo satisfechos con la pantalla, aunque es un tema mĂĄs de moda que de calidad. Es correcta, luminosa y responde rĂĄpidamente, pero echamos en falta un formato realmente panorĂĄmico y con menos bordes. Sobre todo si atendemos a que se trata de la marca de identidad de los grandes terminales de 2017. Su pantalla es mĂĄs que grande, y prueba de ello es su interfaz con iconos y notificaciones aptos para usuarios con problemas de visibilidad. Pero resulta un paso por detrĂĄs de la competencia.
Por Ășltimo, hay que decir que, a pesar de usar un material realmente bonito y brillante, el cristal sigue siendo sucio. AsĂÂ que, o utilizamos la funda de silicona, o deberemos llevar un trapo para limpiar constantemente nuestras huellas.

























