Hoy mismo a las 18:00 (hora española), podrá descargarse la versión definitiva de Internet Explorer 8. Es la última versión del navegador web de Microsoft, cuya primera versión de pruebas fue lanzada en marzo del año pasado. Ya por aquel entonces se presentaron gran parte de las novedades de este programa, que según la compañí­a de las ventanas es la versión de Internet Explorer más segura, rápida y fácil de usar.

Y lo cierto es que más le vale a Microsoft que Internet Explorer 8 dé un salto cualitativo respecto a Internet Explorer 7. Como os contamos hace poco, los navegadores de Microsoft cedieron la décima parte de su terreno conquistado durante 2008, debido por un lado al ascenso de sus competidores (principalmente Firefox y en segundo término Safari) y por el otro a que la transición de los usuarios de Internet Explorer 6 a Internet Explorer 7 no ha sido tan rápida ni masiva como a Microsoft le hubiese gustado.


Desde entonces, la situación ha empeorado todaví­a un poco más. Según los datos que publica cada mes la consultora Net Applications en su web marketshare, en febrero Internet Explorer ha cedido un poco más de cuota de mercado, pasando del 68,15% al 67,44% actual. Mientras, todos sus inmediatos seguidores han crecido levemente: Firefox pasa del 21,34% al 21,77%, Safari crece del 7,93% al 8,02% y Chrome, el navegador de Google, ha pasado del 1,04% al 1,15%.

Cambios muy nimios, pero que no dejan de marcar una bajada progresiva de Internet Explorer frente al ascenso de sus rivales desde hace ya más de un año. Y quizás el caso más preocupante sea el de las distintas versiones de todos estos programas. Como observamos en la segunda gráfica, Firefox 3 (19,11%) ha superado por primera vez a Internet Explorer 6 (18,85%). Y es que la versión antigua del navegador de Microsoft aún conserva más de la tercera parte de usuarios que Internet Explorer 7 (47,32%), mientras que Firefox 2 se ha visto reducido ya al 2,27%, prácticamente la novena parte que Firefox 3.

A pesar del cambio de estrategia que tomó Microsoft en 2007, cuando lanzó Internet Explorer 7 sin la necesidad de tener instalado un Windows original, no se ha producido el nivel de actualización deseado entre sus usuarios, pero sí­ una fuga alarmente sobre todo hacia Firefox. Y recientemente, la propia compañí­a de las ventanas ha hablado de un nuevo navegador llamado Gazelle, además de la posibilidad de que Windows 7 permita borrar de un plumazo Internet Explorer 8. ¿Qué argumento pone sobre la mesa Internet Explorer 8 para que el usuario se decante por él?

Pues a través de una serie de novedades, muchas de las cuales os hemos ido contando durante los últimos meses. Podrí­amos empezar por aquellas que buscan facilitar el manejo del navegador. Por ejemplo, los Aceleradores. Como observamos en la captura superior, consisten en una serie de atajos que se despliegan con un sólo clic, después de haber seleccionado algún elemento de la página, para buscarlo rápidamente en redes sociales, servicios de mapas y traducción, buscadores o en la misma Wikipedia, entre otros.

Así­ pues, los aceleradores son la traducción al español de lo que en la versión de pruebas, que estaba en inglés, se denominaba Activities. Su objetivo: ahorrarnos el tí­pico paso de copiar una dirección postal y abrir Google Maps én una pestaña distinta para buscarla en un mapa, por poner un ejemplo sencillo y cotidiano. En la misma lí­nea de simplificar los clics y las tareas se sitúa la herramienta Web Slices (ésta sí­ que mantiene su nomenclatura original en inglés, sin traducción).

Arriba y a la derecha podemos ver ejemplos de cómo funcionaran las Web Slices, que vendrí­an a ser unas fichas desplegables con información constantemente actualizada sobre los sitios web que el usuario elija. En la captura superior, vemos que el usuario ha consultado la ficha de una subasta por Internet, que se actualizarí­a con las nuevas pujas y el tiempo restante. En el ejemplo de la derecha, se trata de un web de información meteorológica, que en este caso renovarí­a toda la información cada vez que dicha web emitiese un nuevo parte sobre el tiempo.

La ventaja de estas Web Slices están en que no es necesario que tengamos las páginas abiertas. Para ello está la Barra de Favoritos. Como ya os explicamos en su dí­a, dicha barra no es realmente una novedad. Estamos hablando los mismos accesos directos que van en posición horizontal justo debajo de la barra donde escribimos las direcciones, que ya estaba disponible en Internet Explorer 7 (no confundir con el Menú Favoritos, que es el desplegable de toda la vida que muestra los accesos en descenso vertical).

Es decir, la Barra de Favoritos viene a ser la misma de siempre, con la novedad de esas Web Slices que, en la práctica, nos ahorran tener que entrar a la página deseada para comprobar si se ha actualizado la información. Sólo habrí­a que desplegar una de estas fichas, incluso mientras estamos en otra página, consultar los cambios y seguir con lo que estábamos haciendo. Luego, también hay algunas novedades a la hora agrupar y gestionar las pestañas.

Arriba observamos un sencillo ejemplo de la función Grupos de pestañas. Sencillamente, todas las pestañas que contengan páginas de la misma temática son teñidas del mismo color (en la captura superior, varias pestañas que contienen páginas de los servicios MSN están coloreadas con un tono verde). A este respecto, Internet Explorer 8 también incluye posibilidades que han estrenado con anterioridad otros navegadores, como el aislamiento de los procesos (si una pestaña falla o se bloquea, el resto siguen activas para no las perdamos) o la posibilidad de guardar sesiones con varias pestañas abiertas, para recuperar el estado en el que dejamos el navegador la próxima vez que lo abramos.

Siguiendo con la estrategia de incorporar elementos ya presentes en los navegadores de la competencia, también hay algunas novedades a la hora de buscar páginas y contenidos. En primer lugar, y como no podí­a ser de otra forma, a través de sugerencias de búsquedas. El navegador analiza el historial de páginas y búsquedas anteriores y el contenido de todo lo que hemos visitado anteriormente, para ir mostrando páginas ya visitadas a medida que escribimos en la barra de direcciones. Lo llamativo de esta opción la encontramos en lo que Microsoft denomina Búsqueda visual.

Esta última consiste en que, al realizar búsquedas en algunos servicios web asociados, se irán mostrando sugerencias basadas en imágenes. De esta manera, si escribimos “tiempo en España” en el buscador Live Search, se desplegará de forma instantánea una vista previa del informe meteorológico correspondiente, para que el usuario acceda a la información completa si así­ lo desea.

Otra buena parte de las novedades de Internet Explorer 8 está en las funciones de seguridad. Empezando por el ya archiconocido modo de navegación InPrivate, que se añadió a la segunda versión de pruebas de este navegador en septiembre de 2008. Su funcionamiento es exactamente el mismo que las herramientas similares ya disponibles en Safari y Chrome y próximamente en Firefox: un modo de navegación secreta, durante el cual el navegador no memoriza direcciones ni claves, ni permite a las páginas visitadas recoger información sobre el comportamiento del usuario ni instalar Cookies.

Y con la irrupción de todo navegador, es inevitable hablar de nuevos filtros de seguridad, que protegen al ordenador de ataques externos, prácticas de phishing y otros riesgos para nuestro equipo que puedan entrar a través del navegador. Dicho filtro, en el caso de este Internet Explorer 8, recibe el nombre de SmartScreen (en inglés, “pantalla o cortina inteligente”). Según Microsoft durante el periodo de pruebas este filtro indentificó una de cada 200 descargas como riesgos para el equipo debido al contenido de programas malintencionados (lo que no ha dicho la compañí­a de las ventanas es cuántas veces acertó el filtro, es decir, si detectó como sospechosas descargas completamente limpias o no).

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A grandes rasgos, esto es lo nuevo que va a incluir Internet Explorer 8 respecto a sus antecesores. En Microsoft insisten en que, en comparación con Firefox o Chrome, su nuevo navegador es más seguro y rápido al cargar páginas, mientras que en aspectos como la compatibilidad o el desarrollo de aplicaciones por parte de terceros están técnicamente empatados. Los únicos aspectos en los que Microsoft admite que la compentencia les supera son dos: el nivel de personalización y el rendimiento.

Y precí­samente, a la larga éstos sean quizás dos de los aspectos que más valora el usuario. Y en cuanto al resto de apartados, no hay que olvidar que se trata de la opinión de MIcrosoft, y en esto de los navegadores cada uno barre siempre para casa. En cualquier caso, es cierto que Internet Explorer 8 trae una serie de novedades que, independientemente de si han sido copiadas de otros navegadores, hace ya tiempo que vení­an siendo necesarias. ¿Convencerá todo estos a los internauta para que Internet Explorer deje de perder cuota en el mercado de los navegadores? Lo iremos sabiendo poco a poco, empezando desde las seis de la tarde.

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