
El país más poblado del mundo, China, ya es también el país que cuenta con más internautas de todo el planeta. Puede tener bastante lógica, pero ha habido que esperar hasta febrero de este año para que la nación asiática desbancase oficialmente a Estados Unidos del primer puesto. Y lo ha hecho por un margen de 6 millones de usuarios: en Internet hay 221 millones de internautas chinos frente a los 215 millones de estadounidenses.
La distancia podría aumentar durante los próximos meses, ya que sólo el 16% de la población china accede regularmente Internet. Un índice que está por debajo de la media mundial del 19,2% (y muy lejos de la media en Estados Unidos que ronda el 70%). Es decir, que cuando los chinos se pongan al día en esto de navegar por la Red, el resto del planeta vamos a tener que hacer turnos para poder usar Internet. Valga un dato de ejemplo. A finales de 2007 había 210 millones de internautas chinos, lo que significa un crecimiento de 11 millones en sólo dos meses. Estas cifras han sido confirmadas por el Ministerio de Industria e Información chino.

A este paso, encontrarse con un iPhone que no esté liberado va a ser tarea casi imposible. La última noticia, acompañada de unas cifras importantes, nos llega de una de las grandes operadoras de telefonía en China, China Mobile. Según la citada compañía, del millón de iPhones liberados que ya circulan por el mundo, 400.000 de estos terminales estarían funcionando bajo su red en el país asiático.
Estamos hablando de números altos, que representan el 10% de las ventas totales del iPhone en el mundo. Pero aunque se hayan superado en cuatro veces las estimaciones de los analistas, no era descabellado pensar que algo así podía suceder. De hecho, en las tiendas de Hong Kong el teléfono de Apple se vende desde hace varios meses, 100% liberado y anunciado a bombo y platillo en los escaparates de las tiendas. Eso sí, a un prohibitivo precio de 1.500 euros, muy por encima de su coste original.

El reloj del 007 ahora también se fabrica en China. Y no nos referimos a modelos como el Qiao Xing W10 o el Touchscreen Cell Phone Wristwatch. Hablamos de todo el catálogo de la firma Meilin, en el que aparecen hasta siete modelos distintos.
Todos son modelos tribanda o cuatribanda, es decir, pueden funcionar en tres o cuatro frecuencias de telefonía distintas para que puedan ser usados en distintos continentes. Además de su look y su función como reloj-teléfono de pulsera, todos tienen en común la conectividad Bluetooth (para usar auriculares o transferir pequeños archivos sin cables) y sus pantallas táctiles (eso sí) de tamaño bastante reducido. Una consecuencia lógica del poco espacio que tienen las muñecas que tenemos los humanos.
Los más pequeños llevan pantallas de 1,3 pulgadas con resolución de 176 x 220 píxeles. Modelos como el ML-MW06 consiguen encerrar, en apenas 50 gramos de peso, un reproductor de música y vídeo y una conexión USB para transferir datos del ordenador, además de móvil y el reloj. Este modelo es uno de los más económicos. Cuesta, al cambio, unos 90 euros.

¿Te acuerdas de aquellos altavoces cúbicos para el MP3 de Yamaha? Pues bien, durante el CES 2008 nos dimos una vuelta por un pabellón reservado para pequeñas empresas asiáticas, y vimos uno exactamente igual, como puedes observar en la foto superior, en el stand de Bestlink Electronics Ltd. Una empresa de Hong-Kong que también fabrica versiones con sintonizador de radio y estación dock para el iPod, como los que te mostramos debajo.


“Windows de oferta” podría ser un buen eslogan para la versión china del último sistema operativo de Microsoft. Según el Wall Street Journal, la compañía de Bill Gates ha rebajado el precio de dos versiones de Windows Vista en este país asiático. La versión básica ahora cuesta 500 yuan (unos 47 euros), lo que supone una bajada aproximada de dos tercios respecto al precio original.
La versión Premium, que es más avanzada, ahora cuesta la mitad, con un precio final de 900 yuan (unos 86 euros). El diario estadounidense dice que estos recortes buscan combatir la piratería, que en China afectó al 82% de los programas informáticos en 2006, según un estudio de IDC.
Las primeras preguntas que se nos ocurren al leer la noticia son: ¿Rebajarían más el precio si este porcentaje fuese todavía mayor? ¿Lo rebajarán también en España? ¿Influye en algo el hecho de que China sea el país más poblado del mundo y uno de los mayores mercados potenciales para el software? Y la mejor de todas: ¿Le funcionará a Microsoft esta estrategia?
Vía: genbeta
Esto de los smileys y los emoticonos es todo un mundo paralelo al real. Un mundo en el que podemos practicar deportes, perseguir a alguien con un hacha en la mano o combatir en un duelo de espadas láser. Y todo ello sin salir del MSN Messenger, Yahoo Messenger o del e-mail.
Ahora la moda en emoticonos tiene el nombre de “Tuzkis” y viene desde China. Son unos simpáticos conejitos, dibujados de forma muy sencilla y en blanco y negro. Wang Momo, un joven diseñador residente en Pekín, creó estas animaciones para ilustrar sus distintos estados de ánimo en las entradas de su blog personal.
Pero lo que empezó como un simple pasatiempo, ha acabado convirtiéndose en todo un éxito. Poco a poco estos conejos animados comenzaron a causar sensación entre los internautas chinos. Actualmente, 20 millones de usuarios de MSN Messenger y 150 millones de Tencent QQ (el sistema de mensajería instantánea más usado en Asia) usan “tuzkis” para chatear.
Una moda que parece imparable, teniendo en cuenta que la siguen tantos millones de usuarios de este país asiático. No queremos ni imaginarnos qué pasará el día en que toda la población china se ponga de acuerdo para saltar a la vez (y perdón por el topicazo, pero nos venía que ni pintado).
Vía: 20minutos

¿Suny Ericssun, Nckia, Nokir o Scny Ericsscn?. Vuelve a leerlo otra vez. Parece que estamos hablando de Nokia y Sony Ericsson ¿verdad? Pues no. Bajo estas marcas que juegan al despiste se esconden unas imitaciones de móviles “made in China”. Son copias falsas o malas imitaciones en el más puro estilo PolyStation o Louis Vrutón. Basta con cambiar algunas letras, normalmente una O por una C, para que no se note el engaño a primera vista. Para descubrirlo, a veces hay que mirar dos veces o comprobar el precio (siempre, mucho más barato). Un ejemplo es Panascanic, imitación china del fabricante Panasonic.
También es famoso el caso de Cuatró, un licor de naranjas que imitaba el nombre y el diseño de la marca francesa Cointreau. Las últimas empresas afectadas por este tipo de engaños han sido Nokia y Sony Ericsson, dos grandes fabricantes de teléfonos móviles.
En esta página china puedes encontrar algunos ejemplos. Empezando por el Nckia N6110i (atención al logotipo de la marca en la foto). Un terminal con pantalla táctil de 3 pulgadas, cámara de 1,3 megapíxeles (aunque en la etiqueta ponga que tiene 2), reproductor de música, entrada para tarjetas microSD… Con un precio bastante competitivo: 110 euros al cambio. El parecido con el Nokia N70 (el de verdad) es asombroso. Incluso imita su interfaz gráfica. Pero el bueno cuesta 250 euros (libre).
Es el primer cocinero robot capaz de preparar comida china. Se llama AIC unas siglas que, en inglés, significan algo así como el cocinero con inteligencia artificial. El nuevo Arguiñano-robot ha sido diseñado y fabricado en China (ahora entendemos porqué el robot no hace paella) por un tal Liu Xinyu.
Nuestro amigo Liu ha manifestado que “La mayoría de las familias chinas se pasan un par de horas al día cocinando comidas y cenas.” Y se preguntaba… “¿Porqué no dejar ese trabajo para las máquinas, mientras los miembros de la familia disfrutan de su tiempo?”. Por otra parte, Liu también ha hecho hincapié en el hecho de que los platos de AIC se cocinan “en un ambiente absolutamente limpio” (aunque no sabemos porqué ha dicho esto). El caso es que diseñar, montar y ajustar el primer robot cocinero le ha llevado a la compañía de Liu (Pansum Technology) cuatro años y 20 millones de yuan (casi dos millones de euros).
El robot se ha presentado en la octava Feria de Alta Tecnología que se celebró entre el 12 y el 18 de octubre en Shenzhen, China. En la demostración de la feria, un chef abrió la puerta del AIC como si fuera un frigorífico y puso los ingredientes en una caja. Cerró la puerta y seleccionó el “pollo de Kung Pao” un plato de Sichuan cocinado con cubos del pollo, cacahuetes y pimientos deshidratados. El plato salió en cuatro minutos y además, según los periodistas de China Daily olía bastante bien.
Liu dijo que el robot debía ponerse a punto para estabilizarlo, pulirlo y añadirle nuevos platos. De momento es capaz de hacer 130 y quieren lanzarlo al mercado cuando llegue a dominar unos diez mil. De hecho, Liu manifestó que no entrará en los restaurantes para sustituir a los chefs antes del final del 2007.
Uno de los jefes de Pansum Technology, Zhao Moming, dijo que el objetivo final de la compañía era introducir la robot al hogar. “Esperamos que el 1% de las familias en ciudades como Beijing (Pekín), Shangai y Guangzhou, utilizará el AIC antes de 2018,”
Lin Yongqing, responsable de una cadena de comida rápida en Shenzhen, manifestó que podría estar interesado en el robot. “Primero calcularemos los costes para cada comida exacta y después decidiremos si lo usamos”. En cambio, el dueño de dos restaurantes de marisco en la ciudad, Li Guocheng, dijo que prefiere cocineros humanos. “Pagaría un millón de yuan (unos 100.000 euros) en sueldos cada año para conseguir cocineros mejores. No puedo creer que un robot pueda sustituir a un buen chef en mi cocina”.
En la foto, el cocinero cibernético AIC posa con un niño en un restaurante de Hong Kong llamado “Robot Kitchen” (la cocina robótica).
Via: China Daily
Mucho había oído hablar de la censura del gobierno chino a multitud de webs del mundo occidental como Technorati o la Wikipedia y otras muchas.
Estoy ahora mismo (22:43 h.) en un céntrico cibercafé de Beijing y puedo acceder a todas ellas sin problemas. Google News me da información de noticias contra el regimén comunista y todavía no ha venido ningún policía a detenerme ni el empleado del ciber parece estar nervioso. También puedo aceder a la Wikipedia, a Technorati, a Playboy…
No sé si trata de un fallo en los sistemas de control o que han vuelto a permitir el acceso a toda la red.
Lo dicho, ahora mismo en Beijing y en el ordenador al que estoy conectado, la censura gubernamental de la que se habla no existe.

Recorrer China en microbús es una tarea complicada, pero si ya lo haces oyendo los últimos éxitos del Bisbal de la zona asiática en versión años 60, puede llegar a crearte un trauma. Suerte que el coche iba equipado con tecnología puntera.
Por ejemplo, la característica más reseñable de la autoradio es la que ilustra la imagen de esta anotación. En el frontal se puede leer “Digital Display” (pantalla digital). Por lo visto, el coche y la radio que le acompaña de serie sólo tiene un año.
Y es que el mp3 todavía no ha llegado a la China profunda.
Posdata: Los hilos rojos que cruzan la imagen de arriba a abajo es el típico colgante oriental, y que me ha dado vergüenza decirle a Mr. Go, el conductor, si podía apartarla para hacer la foto.