Con permiso del célebre Superagente 86 y del héroe de cómic Iron Man, si hay un personaje de ficción que se caracterice por utilizar mil y un artilugios e inventos ése es el Coyote. Pistolas de agua, pintura de invisibilidad, bolas de acero indestructibles… La lista de ingenios marca ACME que ha utilizado a lo largo de la serie de dibujos animados para intentar atrapar al Correcaminos serí­a kilométrica.

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Sin embargo, alguien con mucha paciencia y dedicación (así­ como mucho tiempo libre) ha confeccionado en una página web una recopilación de todos los gadgets utilizados por el Coyote y otros personajes de la Warner Brothers. El catálogo abarca los episodios emitidos desde 1935 a 1964. Nosotros hemos recuperado una selección de los más originales y divertidos.

Traje de Batman

En el episodio titulado “Gee Whiz-z-z”, del año 1956, el Coyote se enfundaba este gracioso disfraz de Batman para surcar los cielos y abalanzarse sobre su presa. Aparte de ser el tí­pico gag de los dibujos animados, lo curioso de este artí­culo es que se parece muchí­simo al traje Vampire 2 para realizar vuelos sin motor. ¿Coincidencia?

Rocas deshidratadas

En apariencia son unas pequeñas pastillas que caben en la palma de la mano. Pero al entrar en contacto con una simple gota de agua recuperan su tamaño original, convirtiéndose en grandes rocas macizas. Advertencia importante: ¡asegúrese de que no se encuentra debajo de la roca cuando vaya a ser rehidratada!

Pistola desintegradora

Esta pistola no fue empleada por el Coyote, sino por el Pato Lucas en su alter ego de Duck Dodgers. Pero se nota que lleva el sello de la marca ACME porque al disparar ¡se desintegra a sí­ misma! Este inofensivo arma guarda además gran parecido con las pistolas de la serie Perdidos en el espacio. Por cierto que también existe una versión integradora como antí­doto, por si acaso desintegras algo accidentalmente.

Lámina de acero procedente de la cubierta de una nave espacial

En teorí­a deberí­a multiplicar la fuerza del Coyote por tres. Para su desgracia, olvidó leer una vez más la letra pequeña, en la que se especificaba que no es resistente a los Correcaminos. Quizás deberí­a probar con el exoesqueleto HAL, que aumentarí­a su fuerza hasta diez veces más.

Jet volador motorizado

No dudamos de que este vehí­culo funcione correctamente en condiciones normales. Lo que ocurre es que, en manos del Coyote, a una moto voladora sin frenos ni cinturón sólo le aguarda un desastroso final. Parece que este jet ha servido de inspiración para algunos ingenieros, que también construyen vehí­culos voladores con escasas medidas de seguridad.

Pastillas para crear terremotos y kit de tornados caseros

Cuando ves aparecer alguno de estos inventos en pantalla puedes imaginarte que se masca la tragedia para nuestro protagonista. Con el kit puedes crear tus propios tornados fácilmente. Y las pí­ldoras garantizan enormes temblores de tierra. ¡Ojo, no funcionan con los Correcaminos! Al Coyote no le vendrí­a mal unas lecciones para saber cómo actuar si se producen efectos indeseados.

Máquina para crear carámbanos de hielo instantáneos

¿Pensabas que el Ice Cube Maker Machine era la forma más rápida de crear hielo? Pues resulta que en el capí­tulo “Zoom at the top” del 1962 ya existí­a un artilugio de ACME mucho más efectivo. Se trata de la máquina para crear carámbanos de hielo al instante, que podí­as utilizar para congelar a tus amigos. A menos que fuesen tan rápidos como el Correcaminos para escapar a tiempo, claro.

Aún hay muchos más que nos dejamos en el tintero: gomas de borrar gigantes, disfraces de Correcaminos hembra, detonadores (se aconseja alejarse de la dinamita lo máximo posible) y un sinfí­n de locuras en forma de trastos inservibles. Por supuesto, la mayorí­a de estos chismes nunca funcionaban como él esperaba, y en el mejor de los casos el maltrecho Coyote terminaba con sus huesos en el fondo de un precipicio. Pero lo más curioso del asunto es comprobar cómo se han intentado llevar a la práctica real algunos inventos muy parecidos a los que hemos encontrado entre tanto disparate.

Ví­a: El pito doble