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Samsung ha renovado su móvil tipo concha. Aunque pueda parecer que, de primeras, no ha cambiado mucho. El Samsung Galaxy Z Flip4 llega para mantener su presencia en el mercado de los móviles plegables, que para Samsung ya significa el 10% de sus ventas en todo el mundo. Pero ¿qué cambia? ¿merece la pena dar el salto? ¿Está justificado su nuevo incremento de precio, que vuelve a superar los 1.000 euros? Te lo aclaro a lo largo de esta experiencia de uso de 15 días como móvil de cabecera.

Antes de empezar te aclaro que he usado el Samsung Galaxy Z Flip4 como móvil personal. Esto supone cargar con multitud de chats de WhatsApp activos, mi uso intensivo de Instagram y aplicaciones de todo tipo o incluso para echar alguna partida. Es decir, un uso intensivo de un terminal que parece inclinarse sobre el mercado del lifestyle o el estilo y el diseño, y no tanto sobre lo tecnológico. Pero ahí vamos.

Formato concha útil, pero no perfecto

Es una opinión personal, pero el formato concha del Samsung Galaxy Z Flip4 me parece todo un acierto. Aunque plegado es más ancho que un móvil normal no deja de ocupar literalmente la mitad del espacio en el bolsillo. O en la riñonera. O allá donde lo lleves. Es algo que ya he comprobado a lo largo de tres generaciones de Galaxy Z Flip y es algo por lo que espero que Samsung siga apostando. Pero no todo es bonito, práctico o cómodo en este terminal.

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Los peros siguen presentes en este Flip4. El más evidente es el del «tight gap» o ese hueco que queda al plegar el terminal. Estéticamente puede gustarte o no, pero hay connotaciones prácticas a tener en cuenta si te haces con este móvil de Samsung. La principal: es la entrada a todo el polvo y partículas que guardas en los bolsillos de tu pantalón o bolso. Así, muchas veces, cuando he abierto el terminal me he encontrado el panel lleno de este polvo y fibras. Algo que otros fabricantes como Huawei han conseguido solucionar con un sistema de pliegue que aísla completamente el interior del exterior.

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Samsung tampoco ha evolucionado el formato concha con una pantalla exterior algo más grande y práctica. Sí hay novedades en este aspecto que te cuento más adelante, pero no un cambio notable. Para la mayoría de ajustes avanzados o gestiones tendremos que desplegar el terminal a pesar de la pantalla exterior. Con un panel más grande podríamos responder mensajes de WhatsApp con un pequeño teclado (en lugar de limitarlo a respuestas transcritas por voz o emoticonos), ver más contenido de algunas notificaciones o gestionar herramientas instaladas. 

Además he notado que, en momentos exigentes de rendimiento (descargando nada menos de 20GB de copias de seguridad de WhatsApp), juegos potentes o durante momentos de carga el terminal se calienta ligeramente de más. Su uso no se hace del todo incómodo, pero es notable cómo la tapa superior se calienta bastante e incluso emana calor alrededor de los botones físicos del lateral del terminal. Algo que quizá tenga que ver con uno de los cambios que sí trae consigo este Samsung Galaxy Z Flip4: un nuevo, aunque continuista, diseño.

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Y es que Samsung ha conseguido reducir algunos milímetros su contorno. Lo hace modificando ligeramente la bisagra, que se integra más en el cuerpo del terminal y sobresale unos milímetros menos (1,2 mm de altura) plegado. Estos cambios de diseño también se notan en los marcos interiores de la pantalla flexible, que ahora sobresalen mucho menos y, además, son más finos sin reducir pantalla. Así que es 1,5 mm más bajito pero sin desaprovechar sus características importantes. Algo que sí es todo un punto a favor tanto en el uso del día a día, sin notar estos bordes que además sobresalían abultadamente en la edición anterior, y pudiendo contar con un terminal más compacto todavía. La teoría y la práctica son geniales, pero si esto supone que se caliente algo más el terminal puede no ser tan positivo.

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Aunque lo que me parece realmente genial de este Samsung Galaxy Z Flip4 es la posibilidad de personalización. Samsung ofrece una variedad de 75 combinaciones entre laterales plateados, dorados y negros y varios tonos para las carcasas superior e inferior (rojo, amarillo, azul marino, caqui y blanco). Es la edición BeSpoke, que tiene un precio no muy superior de 1.200 euros, y que en esta edición solo cuenta con 3 semanas de espera para su entrega.

Si no quieres tanta personalización te recomiendo cualquiera de las opciones de este año en color morado, el estrella de esta edición, o el azul claro. Muy vistosos y atractivos pero elegantes. Además destacan las fundas que Samsung ofrece en su web, con soportes, anillas para sujetarlos y diseños realmente curiosos. Está claro que Samsung ha pensado mucho en el aspecto del diseño y es de agradecer.

Galaxy Z Flip4 Bespoke Edition de Samsung con 75 versiones

Y, en cuanto a la experiencia de uso, solo decir que esta nueva y reducida bisagra es más fija y resistente. Así que el modo Flex, esto de dejar el móvil a medio abrir o medio cerrar, es más práctico, pudiendo regular mejor esta posición. Y sí, el pliegue de la pantalla flexible se sigue notando. Pero es algo a lo que te acostumbras en un par de días. Todo ello en un cuerpo protegido por el cristal Gorilla Glass Victus+ que evita que  se raye o que se rompa con caídas accidentales, además de su aluminio reforzado. Mantiene la certificación IPX8 que lo hace resistente a salpicaduras. Poco cambio aquí. 

Más funcionalidades, pero no todas las que podría

Samsung ha querido reforzar el software del Galaxy Z Flip4 y se ha notado en pequeños aspectos y funcionalidades. Por un lado están las opciones de la pantalla exterior, que ahora cuenta con más funciones de personalización: tienes nuevos diseños y animaciones para mostrar hora y notificaciones, o incluso hacer casar el fondo de pantalla de la pantalla interior con la exterior. Pero es más útil algunas de las novedades como aplicar seguridad biométrica para llevar a cabo acciones desde la pantalla exterior de manera protegida. Por ejemplo, nadie que no seas tú puede desactivar el Bluetooth si no planta la yema del dedo en el sensor o escanea su rostro con la cámara.

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Además hay cualidades interesantes como añadir nuevos widgets o accesos directos a esta pantalla. Un buen ejemplo es el de contactos, con el que iniciar una llamada con el móvil plegado en un par de gestos. Todo ello personalizando el orden de estos accesos al gusto.

Pero ¿por qué no llevar los mapas de Google Maps cuando estás navegando a este panel? ¿Por qué no aprovechar y responder con una foto a un mensaje de WhatsApp o Instagram? ¿Por qué no ampliar la pantalla y lanzar más aplicaciones y accesos no solo básicos? Parece una tarea pendiente para nuevos Galaxy Z Flip. El problema es que quizá la falta de algunas de estas novedades desluce el lanzamiento de este Galaxy Z Flip4. 

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Sí hay más novedades en otras cuestiones como el modo Flex. Aquí, con el móvil a medio plegar, han mejorado la compatibilidad con aplicaciones habituales. Las apps de Meta, anteriormente conocida como Facebook, se suman al carro de funcionar en este curioso formato. Por ejemplo, puedes usar el cuerpo semiplegado como trípode y tomar fotografías para mandar por WhatsApp o para grabar un vídeo para Instagram de esta forma sin problemas. También han dado este formato que aprovecha la mitad de la pantalla plegada en Google Teams, para videollamadas que se adaptan al formato y tamaño disponible.

Junto a esto también hay una pequeñísima evolución en el modo Flex con apps que no están completamente adaptadas. Hasta ahora la parte inferior de la pantalla quedaba en negro o con varias herramientas muy básicas. Ahora han añadido una función trackpad que transforma esta porción de la pantalla en el ratón de un portátil. De hecho, cuando la usamos, aparece un puntero de ratón en la pantalla superior. ¿Es útil? No especialmente. Pero no está de más tener esta herramienta en el modo flex.

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Salvo estas cuestiones, con más apps habituales adaptadas a este formato de pantalla medio plegada, pocas novedades hay. Tan solo un acceso más rápido para partir la pantalla en dos y usar dos apps a la vez. Algo que además puedes guardar como favorito para lanzar en la configuración que quieres, con el tamaño para cada app que has escogido, en cualquier momento. Nada rompedor ni que haya usado diariamente. De nuevo: no está de más contar con estas funcionalidades, pero no explota mucho más lo que ya conocíamos.

Ni una queja en cuanto a rendimiento

Donde Samsung sí ha puesto toda la carne es en el procesador y componentes de procesamiento de este Samsung Galaxy Z Flip4. Poco voy a hablar al respecto de este apartado, y es que llega con lo último en procesadores: el Snapdragon 8+ Gen 1. Más que suficiente para encargarse de mover aplicaciones y juegos de última generación en el móvil, o procesar conexiones 5G al máximo de velocidad posible. Son 8GB de RAM en lugar de 12GB los que aparecen en la ficha técnica, pero aún así no he notado ningún momento de ralentización, parón o lag.

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He usado filtros de Instagram. He jugado a juegos con gráficos 3D. He movido dos aplicaciones a la vez. Da igual lo que le eches. Como mucho, y como comentaba antes, solo vas a conseguir notar algo de calor en el cuerpo. Pero todo se mueve fluido en este Samsung Galaxy Z Flip4. Y es de agradecer y de esperar. Al fin y al cabo tiene el precio de un móvil de gama premium.

Samsung Galaxy Z Flip4
Pantallas– Interior: 6,7 pulgadas Dynamic AMOLED 2X Infinity Flex Display con resolución FHD+ (2.640 x 1.080 píxeles), formato 22:9 y 425 ppp, tasa de refresco adaptativa de 120Hz
– Exterior: 1,9 pulgadas Super AMOLED con resolución de 512 x 260 pixeles y 303 ppp
Cámara principal– Cámara principal: 12 megapíxeles Dual Pixel, con OIS y apertura f/1.8
– Cámara secundaria: 12 megapíxeles gran angular f/2.2
Cámara para selfies10 megapíxeles f/2.4, tamaño del píxel 1,22 μm
Memoria interna128 / 256 /512 GB de tipo UFS 3.1
 AmpliaciónNo
Procesador y memoria RAMProcesador de ocho núcleos (Snapdragon 8+ Gen 1)
8 GB de RAM
BateríaBatería doble de 3.700 mAh
Sistema operativoAndroid 12
Conexiones5G
WiFi 6
Bluetooth 5.2
USB C 3.1
NFC
GPS
SIMNano SIM o eSIM
DiseñoMorado, grafito, oro rosa y azul
Dimensiones– Desplegado: 165.2 x 71.9 x 6,9 mm
– Plegado: 84,9 x 71,9 x 17,1 mm
– Peso: 187 gramos
Funciones destacadasResistencia IPX8, sensor de huellas en botón lateral, sonido estéreo
Fecha de lanzamiento26 de agosto (precompra abierta)
Precio1.100 euros 128 GB + 8 GB
1.160 euros 256 GB + 8 GB
1.280 euros 512 GB + 8 GB

Mejores fotos, de día y de noche

Una de las quejas del Samsung Galaxy Z Flip3 venía de la mano de la fotografía. Cumplía con lo justo y lo necesario, pero nada sorprendente en un móvil que se presupone del mercado lifestyle, para usuarios que seguramente aprovechen cada momento para tomar fotos. Ahora Samsung ha traído al Z Flip4 algunos de los avances de su Samsung Galaxy S22. Y se nota para bien.

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La cámara principal, de 12 megapíxeles con tecnología Dual Pixel resuelve francamente bien en la mayoría de situaciones. Sobre todo si la luz es natural. Lo he podido comprobar en la definición de contornos, la nitidez de la imagen en sí, el rango dinámico y el contraste, y saturando un poco de más, como suele ser marca de la casa, el tema de los colores. Contraluces y situaciones complejas también suelen solventarse en la mayoría de los casos con buena nota. No es la mejor cámara del mercado, algo que escama en un móvil de este precio y con esta inclinación hacia el lifestyle, pero funciona bastante bien. Y también cumple de noche. Los avances de Samsung, que han llamado Nightography, también están presentes en el Z Flip4. Y se nota. Fotografías en ambientes realmente oscuros logrando cierta definición, evitando el grano y respetando colores son posibles. Y ojo, que esto también se aplica al apartado de vídeo. De nuevo, no son los mejores resultados del mercado pero está en el top 3.

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Hay peros, sin embargo. Uno de ellos se lo lleva el objetivo gran angular de la cámara principal, que tiende a deformar algunos elementos o que no resulta tan útil y vistoso para selfies. Pero es más sangrante el ultra gran angular de 12 megapíxeles que lo acompaña. Con luz natural no vas a tener ningún problema, pero ya te advierto que no va a ser tu objetivo preferido si quieres imágenes con mucho cuadro que estén definidas, que respeten los colores o que cuenten con un amplio rango dinámico en los tonos. Eso sí, la palma se lo lleva el zoom digital. Y es que, en mi experiencia, he echado más en falta un teleobjetivo que un ultra gran angular. En el momento en el que he hecho zoom con la cámara principal, la definición y los contornos saltan por la ventana. Algo que se nota aún más cuando haces una foto o grabas un vídeo a través de apps como WhatsApp o Instagram, donde las restricciones y el procesado es aun peor.

Eso sí, hay una mejora importante en el Samsung Galaxy Z Flip4 en cuanto a la experiencia de uso de las cámaras con el terminal plegado. Hasta ahora, y debido a la pequeña pantalla exterior, era difícil encuadrar correctamente una foto cuando la disparas desde esta pantalla. Parte de la imagen quedaba cortada por el formato y proporción del panel, llevándote la sorpresa al ir a revisarla a la galería. Pues bien, en esta edición puedes dar una doble pulsación en pantalla y cambiar el formato de la imagen para que luzca completa en el pequeño panel. Quizá pierdas de vista los detalles a la hora de hacerte un selfie, pero sabiendo que la foto generalmente es buena y controlando el encuadre salvarás el resultado. Esto se puede aplicar tanto al modo foto, como al modo retrato o incluso al vídeo.

Por cierto, el modo retrato no avanza demasiado en este Galaxy Z Flip4. De nuevo, si la situación y la luz es favorable se consiguen resultados notables. Pero no en todas las circunstancias o de manera demasiado realista. Lo bueno es que siempre se puede repasar este efecto para conseguir un toque más natural. Y ojo, una mención especial modo de sostener el móvil para grabar vídeo como una videocámara de los 90, usando el modo Flex (móvil semiplegado) y sujetando una mitad de lado. Es difícil de controlar en cuanto a la óptica, pero resulta cómodo y «gracioso». Todo un guiño a las videocámaras con aquellas pantallas que se podían desplegar del cuerpo del aparato.

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En definitiva, Samsung vuelca sus avances en este plegable, pero sigue sin sorprender. De hecho, lo curioso es que un móvil de lifestyle, que se apoya tanto en la imagen, no supla las necesidades de un usuario instagramer, por ejemplo.

Suspenso en batería si eres un usuario intensivo

Y llegamos al punto más flojo de los móviles en formato concha de Samsung. Algo que confiaba que hubieran solucionado como en esta edición como móvil ya maduro y capaz dentro de su familia. Spoiler: no lo han conseguido. A pesar del diseño más compacto, Samsung ha logrado aumentar la batería de 3.300 a 3.700 mAh. No es un gran cambio pero es toda una obra de ingeniería. El problema real viene de la mano de usuarios intensivos como yo, que se beben esta autonomía con tareas normales pero con un uso constante del terminal.

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Esto se ha traducido en que la mayoría de los días he tenido que cargar el móvil en algún punto de la jornada. De hecho, como la carga rápida es tan comedida respecto al resto de opciones actuales del mercado, algún día he tenido que dejar esta carga a medias y volver a conectarlo una segunda vez al final de la jornada si quería utilizar el móvil más tarde de las 10 o las 11 de la noche. Eso sí, he notado que, con el paso de los días, el consumo se ajustaba algo mejor. Pero no he podido confiarme. De hecho, los días donde solo ha habido una carga es porque he sumado 5 horas y 34 minutos de tiempo de pantalla encendida. Técnicamente no está mal para el tamaño de la batería y el cuerpo de este Z Flip. Pero la experiencia puede quedarse corta si te pasas el día colgado del móvil. Sin embargo, para superar las 7 horas de pantalla encendida (un dato más normativo en el sector de los gamas altas) he tenido dos tandas de carga.

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Todo esto por no contar con un sistema más potente de carga rápida, que al menos solventaría el problema de una autonomía algo escueta. Pero es que, además, Samsung no incluye el adaptador de corriente en la caja del equipo. Solo el cable que, además, es USB-C a USB-C, lo que tampoco ayuda si tienes un cargador de otro fabricante que, seguramente, cuente con un USB tipo A clásico. Por tanto, sigue siendo una asignatura pendiente que le quita algunos enteros a la experiencia de uso total de este móvil. Si usas mucho la pantalla interior, que es lo propio, tendrás que estar pendiente siempre del consumo de la batería. O usar el móvil constantemente con el modo ahorro de energía, perdiendo funcionalidades y detalles como el refresco de pantalla a 120 Hz.

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Conclusiones tras 15 días de uso

Me queda claro que este Samsung Galaxy Z Flip4 no casa con las expectativas que tenía de él. Esperaba un móvil ya maduro en todos sus apartados, perfilando las buenas sensaciones del Z Flip3 5G que ya caté el año pasado. Por desgracia, Samsung solo lo ha actualizado. Unos retoques aquí en cuanto diseño, unas funciones nuevas allá en cuanto a software… pero los puntos débiles se han mantenido. La cámara no sorprende para un móvil orientado a un público creador de contenidos. ¿Tendrán que lucir su Galaxy Z Flip4 estos usuarios a través de fotos hechas y subidas a Instagram con su iPhone 13?. Aunque la peor parte se la lleva la autonomía. Al menos en mi caso se ha quedado corta a lo largo de casi todos los días. Y lo peor, la carga rápida no ha solventado mis exigencias. Es posible que yo use «de más» un móvil, pero intuyo que el usuario medio no podrá despistarse a la hora de salir sin el cargador. De poco servirá entonces tener un móvil tan pequeño en el bolsillo.

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Todo esto, sumado a que Samsung ha decidido devolver a este formato a los móviles por encima de los 1.000 euros, hace que el Samsung Galaxy Z Flip4 sea un móvil difícil de recomendar. Tiene toda esa experiencia de ser un móvil plegable maduro y disfrutar de un gran diseño, sí. Pero por sus 1.100 euros no tendrás el móvil con mejor cámara. Ni el que más autonomía te consiga. Y no es que sea un mal móvil, pero quizá no sea un gran avance sobre su edición anterior. ¿Vale la pena pasarse del Z Flip3 al Z Flip4? Rotundamente no. ¿Vale la pena hacerse con este móvil si quieres vivir la experiencia del formato concha? Es la mejor experiencia actualmente en el mercado. Pero quizá te compense ahorrar y ver si el Z Flip5 ata estos cabos sueltos.

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