El acceso a Internet por Wi-FI ha crecido hasta el punto de que ya lo usan dos tercios de los internautas españoles. Y es que resulta bastante cómodo tener una conexión sin cables por toda la casa para movernos con el portátil a cuestas. ¿Pero qué sucede en esas casas donde muros demasiado gruesos o la presencia de varias alturas impiden que la señal llegue correctamente a todas partes?
En ese caso, una buena alternativa son los sistemas PLC. Es decir, aprovechar los cables eléctricos que ya tenemos instalados para llegar a esos rincones de difícil acceso. Para ilustrarnos en esta materia, tenemos en el estudio a Alberto Rodríguez Mateo, responsable de marketing de una firma española que cuenta con algunos cómodos inventos para aprovechar esta vía: SPC Telecom.
Además, en esta edición SER Digital también hemos hablado de otros temas:
Aunque gran parte de los ingresos de la entidad privada que defiende los derechos de autor provienen de un impuesto público como el canon digital, sus auditorías son realizadas por una empresa privada contratada por la propia SGAE. Y el Gobierno lleva diez años sin revisar las cuentas de la SGAE. Por eso, varios socios de la entidad pidieron el pasado martes una “rigurosa auditoría externa”, y denunciaron hechos como supuestas irregularidades en los fondos de pensiones para los autores.
El guitarrista de la banda sevillana Triana, Luis Cobo “Manglis”, convocó este martes junto a los también músicos José Antonio Prieto y Antoliano Toldos una rueda de prensa en la sede madrileña del sindicato Comfia-Comisiones Obreras. Estos autores, que tienen varias denuncias interpuestas contra la SGAE, afirmaron que su funcionamiento interno está lleno de irregularidades. Entre ellas, destacan la desaparición de más de 60 millones de euros del llamado Montepío de Autores, según los denunciantes.
Lo del Montepío es una plataforma de la Fundación Autor de la SGAE, que destina una parte del dinero recaudado por la explotación de derechos de autor a crear fondos de pensiones para los artistas afiliados. Este grupo de músicos afirma que en 1999 la dirección de la SGAE modificó sus estatutos internos, dejando sin pensión a unos 800 autores sólo aquel año.

La SGAE sigue aplicando la política del miedo. Es decir, llevar a los tribunales a todo aquel que la critique, investigue su actividad o publique verdades tan ciertas como que sus ingresos no paran de crecer o que hace una década que nadie vigila sus cuentas. La entidad privada de gestión de derechos de autor ha demandado al diario Público por la “campaña en contra” que este medio está realizando en los últimos meses.
Este joven diario ha publicado noticias y reportajes que analizaban a fondo la evolución de las cuentas y el entremado de empresas que rodean a la SGAE. Dichas informaciones provocaron, entre otras cosas, que varias asociaciones de internautas pidiesen a la Fiscalía Anticorrupción que investigase los hechos, a lo cual la SGAE, fiel a su estilo, respondió con una “contradenuncia”.

Ganar más dinero sin trabajar que dando el callo. Eso es lo que conseguirá el polémico canon digital “en no muchos años”, en palabras de Juan Iranzo. Según el director general del Instituto de Estudios Económicos (IEE), los ingresos derivados de este impuesto “superarán a los obtenidos por la venta de contenidos”, como CDs y DVDs.
Iranzo argumenta que los ingresos procedentes del canon duplicarán o triplicarán a la inflación durante los próximos años. Es decir, que si sube el pan (el IPC), más subirá todavía lo que ingresen entidades privadas que, como la SGAE, se encargan de recaudar y repartir mucho dinero con los autores y artistas como justificante.
Y es que a estas alturas del siglo XXI, todavía hay que pagar a entidades privadas, que como recuerda Iranzo “son precisamente las más interesadas en mantener e incluso incrementar este impuesto y han ejercido una fuerte presión sobre el poder legislativo para conseguir una ley cada vez más favorable a sus intereses.”

Según el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, las entidades de gestión de derechos de autor no pueden acceder libre e impunemente a los datos de los internautas. Aunque estos sean sospechosos de descargar música desde redes p2p, como eMule. Algo que, dicho sea de paso, no constituye ningún delito según las leyes españolas. ¿Y que pinta entonces un tribunal comunitario en todo esto? Pues tenemos que remontarnos unos años atrás.
A finales de 2005 Promusicae, una prima hermana de la SGAE en la que se asocian varias empresas del sector discográfico, pidió ante un tribunal español que se obligase a Telefónica a revelar la identidad de algunos de sus clientes. El pecado de estas personas consistía en compartir música protegida por derechos de autor a través del programa KaZaA. Por su parte, Telefónica se negaba a facilitar los datos porque no se había iniciado ningún proceso criminal (compartir música no es un crimen) ni corría peligro la seguridad nacional (hasta ahí podríamos llegar).
Robar un bolso, un coche o una TV es una cosa. Descargar películas de Internet de un programa como el eMule es otra. El internauta puede compartir películas, música, series de televisión, siempre y cuando no se lucre con ello.
Sí, a pesar de lo que pretenden hacernos creer entidades como la SGAE y la industria discográfica o de cine. Y una forma de vender su propaganda ideológica es obligarte a tragarte un anuncio contra la piratería cada vez que intentas ver una película comprada o alquilada legalmente.
Ahora el partido europeo de Los Verdes ha querido hacer su propia versión de este anuncio, que puedes ver en el vídeo que encabeza este artículo. Una campaña de concienciación para poner los puntos sobre las íes. Aunque nosotros seguimos prefiriendo la parodia del anuncio antipiratería de la serie IT Crowd.
Vía: El Catalejo
Este vídeo de David Bravo tiene ya más de un año de antigüedad. De hecho, en su día alcanzó cierta popularidad entre algunos círculos internautas. Sin embargo, parece que algunos todavía no lo han visto. O puede que sí, pero hacen la vista gorda. A saber.

Lo nunca visto. España es el único país del mundo que aprueba un canon compensatorio para una organización… cuyas cuentas no se controlan ¡¡¡desde hace 10 años!!! Increíble. Descabellado. Irrisorio. Absurdo. Pero cierto.
Nadie, absolutamente nadie, ha vigilado las cuentas de la Sociedad General de Autores y Editores en la última década. Esto explica por qué se les permite cobrar derechos de obras que ni siquiera gestionan o por qué son denunciados por las asociaciones de los internautas.
La Asociación de Internautas (AI) y la Asociación de Usuarios de Internet (AUI) presentaron ayer una denuncia contra la SGAE ante la Fiscalía Anticorrupción. Estas dos asociaciones españolas de internautas piden que esta sociedad sin ánimo de lucro, que gestiona gran parte de los derechos de autor a nivel nacional, sea investigada por presuntos delitos de apropiación indebida, estafa y fraude de subvenciones.
Esta denuncia conjunta, en la que también participan la Asociación Española de Pequeñas y Medianas Empresas de Informática y Nuevas Tecnologías (APEMIT) y la Asociación Española de Hosteleros Víctimas del Canon (VACHE), pide que la Fiscalía investigue las informaciones publicadas recientemente en diversos medios de comunicación, que apuntan a un reparto y uso indebido de las recaudaciones de la SGAE.
La primera irregularidad que denuncian estas asociaciones se centra en el reparto del dinero que la SGAE ingresa a través de sistemas de recaudación como, por ejemplo, el canon digital. Según este comunicado de la AI, dichas recaudaciones se están repartiendo entre “empresas filiales” de la propia SGAE, cuando la Ley obliga a hacerlo equitativamente entre sus socios.
La SGAE, la organización española “sin ánimo de lucro” por excelencia, ha ingresado 134,7 millones de euros durante los 6 primeros meses de este año. Es decir, un 49% más de lo percibido durante el primer semestre de 2006. Un máximo histórico de recaudación, comparable al de los yates y mansiones de las grandes estrellas de la música. Un aumento que no sólo proviene de las multas en actos benéficos ni bares que pinchan música no gestionada por la SGAE. El “subidón” también y sobre todo proviene de la todopoderosa televisión.
Y es que las cadenas televisivas han pagado el doble que el año pasado por emitir obras con derechos de autor: 79,5 millones de euros. Claro que, según aclara la propia organización, 38 millones fueron percibidos como atrasos, principalmente de TVE, que tenía cuentas pendientes con la SGAE desde Enero de 2001. El que la sigue la consigue.
Esta puesta al día de atrasos tiene un gran peso sobre el total, y es la responsable de que se haya dado tal aumento en la percepción de ingresos. Porque durante este primer semestre la SGAE ha recaudado 44 millones de euros más que entre Enero y Junio de 2006; pero los pagos de atrasos han sido de 42,7 millones de euros. Leer el articulo completo »