
Aunque los coches nuevos siguen incorporando más y más tecnología, lo cierto es que millones de personas circulan con vehículos que ya tienen unos años, sobre todo en España, donde el parque móvil supera ya la década de antigüedad. No todo el mundo puede permitirse cambiar de coche cada cuatro o cinco años, ni falta que hace: la lista de gadgets baratos para actualizar el coche es cada vez más larga. En este artículo repasamos algunos de los más interesantes, con precios razonables —casi todos cuestan menos de 100 euros— y funciones que suplen las de serie de la mayoría de vehículos que se venden actualmente por una fracción de su valor.
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Android Auto y Apple CarPlay, aunque tu coche sea de 2008

En pleno, Android Auto y Apple CarPlay se han convertido en estándar, incluso para las configuraciones más sencillas. Pero no hace falta cambiar de vehículo para tener esa experiencia. Las pantallas multimedia de 7 y 10 pulgadas han bajado tanto de precio que es perfectamente posible sustituir el equipo original por uno nuevo compatible con ambas plataformas. Y lo mejor es que ya no es necesario desmontar el salpicadero entero: algunos modelos funcionan de forma independiente, se alimentan del mechero y se acoplan con un soporte tipo ventosa.
En cuanto a sus funciones, ofrecen navegación, llamadas, mensajes y música directamente desde el móvil, sin riesgos y sin distracciones innecesarias. Algunos incluso incorporan cámara en la parte trasera para grabar todo lo que sucede a nuestro alrededor si instalamos una tarjeta micro SD. En cuestión de minutos, la experiencia a bordo cambia por completo, por un precio bastante contenido en relación con las funciones que ofrece —menos de 100 euros—. Este es uno de los más populares de Amazon:
Sensores de aparcamiento que no requieren pasar por el taller
Instalar sensores de aparcamiento originales puede costar cientos de euros. Por suerte, existen kits inalámbricos que apenas requieren herramientas, aunque no queden tan integrados como los de serie. Al igual que estos, funcionan con un sistema de ultrasonido que se adhiere al paragolpes y se conecta a una pantalla o avisador sonoro en el interior.
Algunos modelos incluyen cámaras que se integran en la matrícula trasera y envían señal a una pequeña pantalla en el salpicadero o incluso al móvil, generalmente a través de una aplicación dedicada. No son tan precisos como los sistemas de fábrica, pero cumplen de sobra su función, sobre todo por su precio, desde menos de 20 euros.
Un HUD improvisado para evitar mirar al cuadro

Los Head-Up Display, o HUD, solían estar reservados para modelos premium. Pero en 2025 ya hay versiones portátiles que proyectan la información básica de conducción sobre el parabrisas. Velocidad, consumo, navegación, revoluciones… Todo sin apartar la vista de la carretera.
Estos dispositivos se conectan al puerto OBD2 del coche (presente en prácticamente todos los modelos desde los años 2000) y recogen datos en tiempo real para mostrarlos en una lámina reflectante. Otros, en cambio, funcionan a través de señal GPS, aunque sus funciones son algo más limitadas si no se complementan con el mencionado puerto de conexión. Y lo más interesante: hay modelos fiables por menos de 40 euros.
Antes de adquirir uno en concreto, se recomienda comprobar la compatibilidad del dispositivo con el vehículo. La información suele ser escasa, por lo que deberemos guiarnos por los comentarios de otros usuarios.
Arrancar el coche sin abrir el capó (ni llamar a la grúa)
Las baterías fallan. Sobre todo en invierno, cuando el frío las deja al mínimo de capacidad. Para evitar quedarse tirado en el peor momento, existen los arrancadores portátiles: pequeños dispositivos con batería interna que se conectan a la toma de corriente de la batería del coche y permiten ponerlo en marcha sin ayuda externa.
A diferencia de las pinzas tradicionales, no necesitan otro vehículo para obtener electricidad. De hecho, algunos modelos funcionan como powerbank para móviles o tablets, además de incluir linterna LED o brújula. Su precio en Amazon suele partir desde 40 euros, aunque a mayor valor, más capacidad. ¿Por cual decantarse? El más vendido de la plataforma es este:
El retrovisor que lo ve todo

Los retrovisores inteligentes han evolucionado enormemente en los últimos años hasta convertirse en pequeños ordenadores a bordo con función de grabación en bucle, pantalla táctil, sensor de movimiento y, en algunos casos, hasta asistencia al aparcamiento. Por menos de lo que cuesta una revisión completa, se puede instalar un retrovisor digital que actúa como cámara frontal y trasera al mismo tiempo. Y todo sin necesidad de modificar la instalación eléctrica del coche.
Basta con conectarlo al mechero y colocar las cámaras, una en el salpicadero y otra sobre la matrícula. Lo mejor es que graba de forma continua, con todo lo que ello conlleva ante un golpe o una reclamación al seguro. En Amazon, podemos encontrarlos por poco más de 100 euros.
Localizadores GPS: una ayuda si prestas el coche (o si temes que te lo roben)
Aunque los coches modernos suelen integrar sistemas de localización propios, los vehículos más antiguos carecen de este tipo de funciones. La mayoría funciona mediante una tarjeta SIM y envía su ubicación en tiempo real al móvil, aunque también existen gadgets como los Apple AirTag, que se sirven de la conexión Bluetooth para cercar la posición del coche, con las limitaciones que ello conlleva, al depender de otros iPhone cercanos. Su uso se limita, por tanto, a recordar en qué calle lo dejaste aparcado en un viaje o en una gran ciudad.
Volviendo a los localizadores tradicionales, algunos modelos permiten establecer zonas de seguridad (geofencing) y alertan si el coche se mueve sin permiso. Es decir, puede ayudar a localizar un coche robado, por lo que lo ideal es esconderlo en un lugar inaccesible. Eso sí, suelen conllevar un servicio de suscripción asociado para hacer uso de sus funciones.
Purificadores de aire que no ocupan espacio

Con los esfuerzos por parte de la Administración de mantener espacios cada vez más libres de humos, muchos conductores buscan formas de respirar mejor dentro del coche, sobre todo en ciudad. Los purificadores portátiles han mejorado mucho en tamaño y eficiencia. Hay modelos que se conectan al mechero o al USB del coche y eliminan partículas en suspensión, alérgenos y olores gracias a filtros HEPA o tecnología de ionización.
¿Lo mejor? Apenas ocupan espacio, tienen un consumo mínimo y algunos pueden colocarse en el posavasos sin molestar. El factor limitante es el tamaño, por lo que no esperemos obtener una purificación tan efectiva como la de otros dispositivos más grandes y potentes.
Cargadores rápidos que no parecen del siglo pasado
Uno de los problemas más comunes en coches que ya tienen una década o más es la falta de puertos USB o la lentitud con la que cargan los dispositivos. Los cargadores de mechero actuales solucionan esto de forma sencilla y barata, pero no siempre a la velocidad que nuestros smartphones precisan. Por menos de 20 euros se pueden encontrar adaptadores con carga rápida por USB tipo C, varios puertos simultáneos y diseño compacto.
Algunos incluso incorporan indicadores de voltaje o pequeños displays LED para comprobar el estado de la batería del coche, una función que puede prevenir más de un susto en invierno. En modelos más caros, también se añade conectividad Bluetooth para llamadas o música, ya sea mediante radiofrecuencia a través de una emisora en concreto o bien mediante la conexión minijack de 3,5 milímetros.
Enchufes donde antes solo había un mechero

Como su propio nombre indica, los inversores de corriente permiten convertir la toma de 12 V del mechero en una fuente de energía de 220 V, abriendo la puerta a conectar todo tipo de dispositivos electrónicos: un ordenador portátil, un ventilador pequeño, una lámpara o incluso una cafetera compacta. Hay modelos que ofrecen uno o dos enchufes completos, además de puertos USB extra para cargar el móvil o la tablet al mismo tiempo.
Su instalación no requiere herramientas: basta con conectarlo al mechero y encenderlo. Algunos incluyen pantalla para controlar el voltaje y sistemas de seguridad que evitan el sobrecalentamiento o cortocircuitos. Aunque la potencia está limitada —no es un generador eléctrico—, resulta más que suficiente para las necesidades básicas durante una acampada o una jornada de trabajo en exteriores. En cualquier caso, conviene no abusar de esta fuente de energía, pues la batería del vehículo puede verse resentida.




