
Lejos quedaron los tiempos donde, para contar con sonido decente en casa, había que contar con un presupuesto holgado y un ejército de altavoces rodeando nuestro salón. Las barras de sonido han llegado para simplificar los sistemas Home Cinema hasta el punto que ya no son necesarios en la mayoría de hogares. No obstante, si se quiere contar con una experiencia lo más próxima a una sala de cine, se debe recurrir a equipos que ayuden a proporcionar esa sensación de inmersión que es difícil de conseguir con un solo dispositivo. Es en este punto donde entran en juego los equipos de Bose.
La compañía cuenta con toda una oferta de dispositivos que complementan sus barras de sonido, como es el caso de la Bose Smart Ultra, una de las grandes innovaciones de la firma con tecnología patentada TrueSpace, seguida de la certificación Dolby Atmos, que ayudan a simular esa espacialidad que se busca en espacios reducidos.
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¿Por qué necesitas complementar tu barra de sonido?
Aunque las barras de sonido actuales ofrecen un salto cualitativo frente a los altavoces integrados de los televisores, tienen limitaciones físicas que impiden una reproducción perfecta en todas las frecuencias. El reducido tamaño de su diseño impide que tanto graves como agudos se reproduzcan con la misma autoridad que un sistema multicanal. Asimismo, al estar confinadas en un solo punto frente al televisor, les cuesta simular efectos sonoros que deberían llegar desde detrás, los laterales o incluso el techo, como ocurre en un cine.

En otras palabras, para disfrutar de una experiencia cinematográfica de verdad, debemos contar con elementos físicos que ayuden a componer la espacialidad del sonido. Al integrar módulos de graves y altavoces envolventes, se amplía el rango de frecuencias y se mejora la distribución del sonido en el espacio, creando una atmósfera más rica y envolvente. Bose, reconocida por su compromiso con la calidad de sonido, ofrece una gama de productos que complementan a la perfección sus barras de sonido, elevando la experiencia auditiva a niveles superiores.
Los mejores equipos de Bose para complementar tu barra de sonido
Para enriquecer un sistema de sonido doméstico, no basta con instalar altavoces al tuntún. La principal ventaja de las barras de sonido de Bose es que disponen de tecnologías que casan con todos sus dispositivos de forma completamente automática y, lo mejor de todo, sin necesidad de cables ni complejas configuraciones.
La experiencia acústica obtenida es, por tanto, mucho más completa que la que obtenemos con un único dispositivo. Si ya tienes una barra de sonido Bose o estás pensando en adquirir una, estos dispositivos te permitirán exprimir al máximo sus capacidades.
Bose Bass Module 700
La definición del Bose Bass Module 700 trascienda la de un subwoofer por muchos motivos. Conectado de forma inalámbrica a barras como la Smart Soundbar 900, este dispositivo transforma escenas de acción, conciertos o películas de terror al añadir una capa de intensidad física. La potencia de sus drivers de alta eficiencia permite generar bajos igual de contundentes que los de una sala de cine de manera controlada, sin ese retumbar artificial que termina cansando al oído. Gracias a la tecnología QuietPort, el sonido se mantiene limpio incluso a volúmenes elevados, por ejemplo, para no perder diálogos entre explosiones.

Su diseño es otro acierto. Pese a su potencia, cuenta con un perfil bajo que permite esconderse bajo un mueble sin llamar la atención, aunque su rendimiento lo delatará. Hablamos de unas dimensiones de poco más de 32 centímetros de altura y 29,5 de anchura y profundidad, con un peso de alrededor de 13,6 kilogramos. La sincronización automática con la barra de sonido elimina complicaciones técnicas: enchufas, emparejas y listo.
Bose Surround Speakers 700
Cubiertas las frecuencias graves, es hora de generar espacialidad con la fidelidad que acostumbra la marca. Estos altavoces traseros inalámbricos no se limitan a repetir efectos: los proyectan con una direccionalidad precisa. En una secuencia de persecución, por ejemplo, oirás los vehículos acercándose por la izquierda, adelantándote y alejándose por la derecha, como si estuvieras en medio de la carretera.
La magia está en cómo interactúan con la barra principal. Utilizando algoritmos propietarios, Bose ajusta la salida de sonido según la disposición de los altavoces y la acústica de la habitación. Esto significa que, aunque tu salón no sea ideal —demasiado grande, con techos bajos o muebles dispersos—, el sistema compensará las limitaciones para ofrecer una experiencia coherente. Si el Dolby Atmos de tu barra te dejó con ganas de más, estos altavoces son el siguiente paso.
Su otra gran baza es el tamaño, de apenas 15 centímetros de altura, que permite colocarlos en estantes o montarlos en la pared sin depender de cables. Y con un alcance inalámbrico de 9 metros.
Bose Bass Module 500
Si el espacio es un problema, pero no quieres renunciar a unos graves dignos de cine, el Bose Bass Module 500 es la respuesta. Este subwoofer inalámbrico, aunque más compacto que su hermano, el 700, ofrece un rendimiento sorprendente para su tamaño, dispuesto en un cubo de tan solo 25,4 centímetros en los lados. Diseñado para integrarse con barras como la Bose Soundbar 500 o 700, añade profundidad a bandas sonoras y música sin saturar la habitación.

Como el resto de opciones de Bose, su tecnología está optimizada para evitar distorsiones incluso en frecuencias muy bajas, por lo que no tiene nada que envidiar a otras opciones más completas. También es más económico, por lo que puede ser una buena opción de entrada al mundo del Home Cinema.
Bose Surround Speakers
Si hay un complemento que redefine el concepto de sonido envolvente, son los Bose Surround Speakers. Estos altavoces traseros inalámbricos no se limitan a emitir ruido de fondo: proyectan efectos direccionales para generar espacio en el sonido. Al ser más reducidos en tamaño y también más económicos que sus hermanos mayores, es el modelo por el que muchos optarán si quieren completar su sistema de sonido con otros elementos.

Su instalación es tan sencilla como la mencionada pareja de altavoces. Puedes colocarlos en estanterías, mesas auxiliares o montarlos en la pared, y al no requerir cables —se conectan de forma inalámbrica al módulo base—, mantienen el espacio libre de enredos. Para más inri, incluye los mismos algoritmos que ajustan automáticamente el sonido según la disposición de los altavoces y las características acústicas de la habitación, aunque con una menor potencia por las limitaciones físicas del conjunto.
Bose Smart Soundbar 900 o TV Speaker, el núcleo del sistema
Habiendo conocido todas las posibilidades del ecosistema de Bose, ¿qué modelo de barra de sonido podemos elegir como base? Dos son los modelos que representan la filosofía de la marca, empezando por la Smart Soundbar 900, con nada menos que cinco altavoces que cubren gran parte del espectro de frecuencias.
Como barra de sonido flagship de la marca, incluye soporte para Dolby Atmos, Dolby Digital, Dolby TrueHD, Dolby Digital Plus y DTS:X, junto con la tecnología TrueSpace, que procesa cualquier señal de audio —incluso estéreo— para expandirla de forma virtual. Su verdadero potencial, sin embargo, se despliega al combinarla con otros dispositivos Bose.
Al integrarla con el resto de elementos de sonido, se convierte en el director de una orquesta que comparte ajustes, calibraciones y hasta actualizaciones de software. La presencia de tecnologías como el modo Diálogo AI permite detectar automáticamente las voces humanas para amplificarlas. El hecho de que sea compatible con los asistentes de voz Alexa y Google Assistant amplía aún más sus posibilidades. Pero no todo el mundo necesita lo mejor ni lo más avanzado.
Para quienes dan sus primeros pasos en el mundo del audio de calidad, el modelo TV Speaker es una de las propuestas más accesibles de la marca. Este dispositivo compacto se conecta directamente al televisor mediante HDMI ARC y mejora drásticamente la claridad de los diálogos y los efectos sin ocupar espacio. Aunque no iguala la inmersión de sistemas más complejos, su sonido direccional y equilibrado demuestra por qué Bose sigue siendo un referente.
Ideal para películas, series o incluso videojuegos casuales, este altavoz es la prueba de que no hace falta dejarse la cartera para disfrutar de una experiencia cinematográfica en casa. Y aunque no sea inalámbrico, su instalación es tan sencilla que hasta los perfiles menos técnicos podrán llevarla a cabo sin demasiadas complicaciones.




