Especial criptomonedas. Más allá del Bitcoin

El próximo 31 de octubre se cumple una década del nacimiento de la primera moneda virtual. El Bitcoin llega a los diez años, pero lo hace sin convencer aún a los altos mandos económicos. A lo largo de este tiempo, la moneda ha ido evolucionando y se han ido creando otras alternativas similares para realizar transacciones. Es el caso de Litecoin, Dash o Etherum. Todas parten de la base de usarse como un modo de pago libre, ajeno a las dictaduras del mercado. No obstante, han acabado convirtiéndose en todo un instrumento de especulación e inversión.

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¿Para qué sirven las criptomonedas?

Básicamente, son monedas de carácter digital, que no están controladas por una entidad bancaria ni tampoco pertenecen a un país determinado, y pueden ser usadas en todo el mundo. Con ellas es posible adquirir servicios o bienes inmobiliarios por medio de transacciones electrónicas. Además, su valor depende de los propios usuarios, de forma que cuanto mayor sea el número de personas que hagan uso de ellas, más grande es su atractivo en el mercado. Para que os hagáis una idea, cuando nació el Bitcoin apenas valía 0,00050 euros, al día de hoy 1 Bitcoin vale 5.617,24 euros.

Las criptomonedas se crean y se almacenan en la web, por lo que es necesario disponer de un monedero digital para guardar el capital. Por ejemplo, los Bitcoin se pueden adquirir en agencias de cambio en internet. Para el proceso es necesario:

  • Abrir una cuenta en algun proveedor
  • Depositar dinero en la cuenta abierta (mediante transferencia bancaria, PayPal o tarjeta de crédito)
  • Comprar la divisa que se desee (Bitcoins, Ethereum, Ripple, Dash o Litecoin)
  • Vender las divisas cuando se quiera
  • Abonar el saldo a una cuenta privada

Bitcoins

En la vida real si queremos pagar con Bitcoins en un negocio lo vamos a tener bastante complicado. Para hacerlo, existe una herramienta llamada Coinmap, que nos va a permitir saber exactamente los lugares que aceptan Bitcoins o cualquier otro tipo de criptomoneda como forma de pago. En Madrid, por ejemplo, son más de setenta. Hay que destacar que el mercado negro y la Deep Web son los puntos donde más se mueven estas monedas virtuales, debido, sobre todo, a que son muy difíciles de supervisar por parte de los Estados y Gobiernos.

Esto lleva a que a día de hoy el Bitcoin y demás criptomonedas estén más en manos de bandas criminales organizadas que de personas normales y corrientes. Sin ir más lejos, la Europol reveló hace un tiempo que el lavado de dinero con criptomonedas sigue creciendo. Concretamente, entre un 3 y un 4% de todo el lavado de dinero a nivel mundial. Los expertos aseguran que la única manera de combatir el problema es con legislación. Lo cierto es que es algo muy complejo de solucionar. A diferencia de las monedas físicas, los Bitcoin y demás monedas se generan en un proceso de “minado” en el que participan ordenadores complejos usando ecuaciones matemáticas. Las transacciones se efectúan por medio de una red de ordenadores que emplean direcciones virtuales anónimas.

Tipos de monedas virtuales

Como decimos, hay vida más allá del Bitcoin y actualmente existen más de 1.000 criptomonedas diferentes. Estas son algunas de las más populares y usadas hoy en día.

Bitcoin

Se trata de la primera moneda virtual y la criptomoneda más conocida. Es la que emplean la mayoría de las personas que usan monedas virtuales para realizar sus operaciones económicas. Lo cierto es que no hay un número ilimitado, únicamente puede haber 21 millones de Bitcoin, una cifra que estableció el mercado de la criptodivisa y que nunca podrá superarse. Su algoritmo de encriptación hace que esta criptomoneda sea muy compleja de falsificar. Además, para la minería de Bitcoins son necesarios ordenadores potentes que permitan introducir nuevos Bitcoins en el mercado, lo que conlleva a altos costes en energía eléctrica para conseguirlos.

Etherum

Ethereum

Está considerada como la gran alternativa al Bitcoin. De hecho, muchos aseguran que podría a llegar a superar su valor. Para ser exactos, la moneda se llama Éter, Ethereum es el sistema que la controla. Ethereum cuenta con una de las velocidades de transacción más elevadas que hay en la actualidad, su creación de bloques se genera en tan solo 15 segundos. Asimismo, su técnica de encriptación da la posibilidad de extraer estas monedas con ordenadores de menor rendimiento, algo muy complejo de lograr con los Bitcoins. Su valor actual es de 177 euros por cada Éter.

Litecoin

Esta moneda virtual está considerada como la hermana pequeña del Bitcoin. Esto es debido a que su funcionamiento es muy similar al del Bitcoin, pero existen un límite de monedas bastante más alto, situado entorno a los 84 millones en lugar de los 21 millones. El Litecoin es la criptomoneda más usada por aquellos usuarios que tienen una menor experiencia en el mundillo. Y es que su funcionamiento es más sencillo y menos exigente. Se generan bloques en solo 2,5 minutos en lugar de los 10 minutos del Bitcoin. Gracias a ello es posible generar Litecoin con ordenadores más sencillos, lo que finalmente trae como consecuencia una mayor agilidad para hacer mayor número de transacciones. Su valor actual es de solo 45 euros.

Litecoins

Dash

Anteriormente conocida como Darkcoin, Dash está considerada como una moneda virtual más segura que sus rivales. Ofrece un sistema de seguridad de 11 algoritmos, que hace más complejo hackear su red. Lo que realmente hizo popular a Dash es que preserva el anonimato de aquellos usuarios que realizan transacciones con ella. Hay que recordar que aunque las criptomonedas otorgan privacidad porque no se conocen los datos del usuario, todas las transacciones realizadas quedan registradas. Esto quiere decir que todo el mundo las puede ver. En este sentido, Dash sí que ofrece este anonimato, intentando eliminar el origen de las transacciones realizadas. Su valor actual es de 140 euros.

Ripple

Considerada la moneda de los bancos, podemos decir que Ripple es la criptomoneda más querida por las entidades financieras. A pesar de que muchos creen que los Bitcoins y compañía han sido creados para desbancarlos, parece que este dinero virtual puede tener muchas ventajas para las entidades bancarias. Con Ripple los bancos se saltan los controles fronterizos que existen, pudiendo hacer sus operaciones sin ningún tipo de comisiones. De este modo, les resulta más ecónomico y aumentan la velocidad de transacciones, ya que se realizan casi de manera instantánea. Su valor actual es muy bajo, unos 0.2564 euros.

hackers

¿Son realmente seguras las criptomonedas?

La respuesta es no. Los robos de Bitcoins o Ethereum no han parado de sucederse desde hace un par de años. El hecho de que este tipo de monedas sean más complejas de rastrear que los sistemas de pago habituales, constituyen un bocado muy preciado para hackers de todo el mundo, quienes han encontrado diferentes métodos para hacer de las suyas y conseguir su botín sin salir de casa. Uno de los métodos que emplean es el Ransomware. Cuando la víctima cae en la trampa, los cibercriminales logran cifrar todos los archivos del ordenador y exigen un rescate para devolverlos. Este suele pedirse mediante Bitcoin, Dash o Litecoin. Es decir, a través de diferentes tipos de criptomonedas. Pero los hackers también recurren a otros métodos como al phishing o a los Keyloggers, programas que, una vez instalados en el PC, detectan las pulsaciones del teclado y el ratón en el momento oportuno para averiguar las contraseñas.

Uno de los robos más recientes ocurrió el pasado mes de junio. Bithumb, uno de los principales proveedores de criptomonedas surcoreano, fue víctima de un ataque informático, lo que le llevó a perder unos 27,2 millones de euros al cambio. Bithumb tuvo que suspender la retirada de fondos y guardar el depósito en lo que se llama una “billetera fría”. Desde ahí es posible realizar transferencias con mayor seguridad. El ataque hizo que el Bitcoin se desplomara en solo una hora casi un 6%.

Por si esto fuera poco, y para que veáis que no se trata de un caso asilado, a principios de año se produjo uno de los mayores robos registrados hasta la fecha. Los hackers se cebaron con Coincheck, uno de los mayores proveedores de intercambio de monedas virtuales más importantes de Japón. Concretamente, se hackearon NEM (XEM), una de las criptomonedas más valiosas, por valor de unos 460 millones de euros al cambio. Gracias a ese ataque se conoció que Coincheck no tenía licencia para operar con monedas de este tipo.

seguridad Bitcoin

En noviembre de 2017 la víctima fue Tether, otra criptomoneda muy importante. Hackers lograron extraer 26 millones de euros que transfirieron a una cuenta no autorizada de Bitcoins. La criptomoneda está muy vinculada a Bitfinex, una plataforma que en el año 2016 sufrió un robo de Bitcoins valorado por aquel entonces en unos 60 millones de euros. Pero no solo los hackers hacen el agosto con el robo de las criptomonedas. Como decimos, su uso está muy vinculado con mafias y blanqueo de capitales. Un mes después del ataque de Tether, en diciembre de 2017 se detuvo al empresario ruso Alexander Vinnik por el blanqueo de más de 3.000 millones de euros en Bitcoins. Además, el ejecutivo estaba vinculado a una empresa que había sufrido un hurto de más de 580 millones de euros en Bitcoins.

Todo esto son motivos para pensar que realmente las criptomonedas no tienen demasiado futuro como moneda única. Sin embargo, hay muchos financieros o personas vinculadas al mundo de la tecnología que sí que le auguran un buen final. Es el caso de Jack Dorsey, creador de Twitter, quien asegura que se acabará utilizando una única moneda en el futuro, y que esa moneda será el Bitcoin. Por su parte, Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional, declaraba que no es bueno desestimar el poder de las criptomonedas. En cualquier caso, para la gran mayoría, el Bitcoin y cualquier otra criptodivisa es más similar al oro como depósito de valor que a las monedas de curso legal con las que hacemos día a día todo tipo de transacciones. Por tanto, ese futuro como moneda parece, a priori, bastante complicado de hacerse realidad.

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