Fitbit Versa, probamos este reloj deportivo para principiantes del deporte

tuexperto RecomenadadoNo es un Apple Watch, no es un Pebble y, desde luego no es la pulsera deportiva de Xiaomi. Lo nuevo de Fitbit, el reloj deportivo inteligente apellidado Versa, es una mezcla de todo esto. Da la hora, por supuesto, pero también se encarga de registrar cada paso que damos, cada caloría que quemamos o cada vuelta de más que damos en la cama. Es un reloj enfocado al deporte, pero también bebe de lo visto en algunos smartwatches o relojes inteligentes a la hora de mostrar notificaciones en su pantalla. Lo hemos probado durante toda una semana, y aquí te contamos por qué quizá no sea la mejor opción para los deportistas, pero sí para quienes se inicien en el mundo de la actividad física.

Más cuantificador que reloj inteligente

En Fitbit aseguran que Versa es un smartwatch pero nuestra experiencia nos ha llevado más a disfrutar de un buen cuantificador. Sí, tiene pantalla táctil a todo color, y sí, nos muestra notificaciones del móvil en la muñeca. Pero está muy lejos del concepto actual de smartwatch que funciona totalmente independiente del móvil, con GPS, conexión WiFi y otros aspectos similares integrados. Eso no quita que se trate de un buen cuantificador. Y es que la tecnología de Fitbit es capaz de registrar toda la actividad física, y también de detectar automáticamente qué tipo de ejercicio hemos realizado.

El Fitbit Versa puede funcionar y ha de funcionar en compañía de nuestro móvil si queremos la mejor experiencia posible. Tanto si queremos que la pantalla de la muñeca muestra las notificaciones, como si queremos registrar correctamente la distancia de una carrera en exterior, el vínculo pulsera-móvil debe de estar activo mediante la tecnología de Bluetooth. Aunque si eres un usuario poco preocupado de los datos de tu ejercicio, pero sí centrado en adaptar hábitos saludables en tu día a día, puedes usar independientemente este aparato.

En mi caso concreto me ha servido para medir la actividad del día a día y mis ratos en el gimnasio (cardio en su mayoría). Y lo ha hecho realmente bien sin necesidad de llevar el móvil a todos lados. Incluso he podido escuchar música durante los entrenamientos sin llevar el móvil encima. Pero me he olvidado de poder responder correos o WhatsApp, o gestionar mi agenda directamente desde la muñeca. Así que de reloj inteligente más bien poco.

Versa

Eficaz, eficiente e inteligente

Este cuantificador cumple con nota su misión. Fitbit ha hecho un buen trabajo con el hardware y también con el software. Y es que no solo es capaz de hacer buenas mediciones de nuestros ritmos y actividad, sino que, además, entiende automáticamente qué tipo de ejercicio hemos realizado. Es decir, crea un historial de actividad realmente automático y fidedigno respecto a lo que hemos hecho. Y lo hace sin que tengamos que esforzarnos ni preocuparnos de configurar, activar o iniciar nada. Puede que no sea el dispositivo más completo en este aspecto para deportistas, pero para los aficionados puede suplir todas sus necesidades y hacerlo con nota.

Fitbit Versa

Pantalla Táctil LCD a color de 1,33 pulgadas
Correa Silicona (incluye talla S y L en la caja)
Intercambiable Sí, distintos colores y materiales
Memoria interna 300 canciones
Aplicación Fitbit
Personalización Sí, a través de la aplicación Fitbit
Baterí­a Autonomía de más de 4 días. Se carga en dos horas
Sensores Acelerómetro de tres ejes
Giroscopio de tres ejes
Monitor óptico del ritmo cardiaco
Altímetro
Sensor de luz ambiental
Motor de vibración
Sensor SpO2
Near field communication (NFC)
Conexiones Antena wifi (802.11 b/g/n), Bluetooth 4.0
SIM No
Diseño Metal y cristal, sumergible 50 metros, tres colores de esfera: negro, rosa y plateado
Dimensiones 24,075 x 24,075 mm
Funciones destacadas Lector de ritmo cardíaco, contador de pasos, contador de calorías, detección de deporte automáticamente, medición del sueño
Fecha de lanzamiento Disponible
Precio 200 euros

 

Pongo un ejemplo. El Fitbit Versa me ha acompañado al gimnasio. Cuando me subía en la cinta sabía que tenía esta opción en su menú Ejercicio. Pero ¿qué pasa con la elíptica? En un principio pensé que lo registraría como actividad física genérica o que tendría que guardarlo como carrera en cinta. Algo que le iba a generar una mala review en este texto por no admitir más deportes que la carrera, la carrera en cinta, la bici, los entrenamientos HIIT, la natación, las pesas o el entreno generalizado. Son muchas y variadas, pero hay más ejercicios que presumiblemente quedan fuera. Pues bien, mi sorpresa (grata), es que, al volcar los datos a la aplicación, todas mis actividades de elíptica han sido correctamente registradas como tal. ¿Por qué no aparece esta opción en el menú Ejercicio? Lo desconozco, pero mis datos concretos han quedado correctamente reflejados en el historial. Sin tener que hacer nada.

Es, por tanto, un cuantificador vitaminado. Inteligente. Por supuesto, cuenta con muchos datos e información de la persona: lectura constante del ritmo cardíaco, sensores de movimiento e incluso la activación proactiva de algún tipo de ejercicio concreto. A partir de aquí el Fitbit Versa cuenta con información suficiente para realizar el cálculo de calorías quemadas, distancia recorrida y ejercicio realizado. Algo que al final me ha acostumbrado a no tener que preocuparme de nada salvo cuando hago alguna actividad muy concreta o tengo que cargarlo.

prueba de medición

Hay que decir que este Fitbit Versa está especialmente pensado para medir los entrenamientos de natación. Su diseño permite sumergirlo hasta 50 metros, y cuenta los largos realizados. Eso sí, en este caso sí hay que pasarse por el menú Ejercicio y activar este tipo de deporte antes de empezar a dar brazadas.

Aplicaciones, diseños de reloj y mucha versatilidad

Lo más interesante del Fitbit Versa es que se introduce de lleno en el universo Fitbit. Es por ello que, a través de la aplicación, podemos personalizar diferentes aspectos de este cuantificador. Existen diferentes diseños para el reloj (el predefinido puede no verse a plena luz del día), con animaciones, colores e información que más nos interesa para tener siempre en la muñeca cuando hacemos el gesto de ver la pantalla. También existen varias aplicaciones disponibles que podemos descargar en el dispositivo, como la Deezer, con la que escuchar música a través de auriculares por Bluetooth. Me ha resultado especialmente curiosa, aunque no del todo relajante, la aplicación Relax, con la que hacer ejercicios de respiración guiados según la vibración. Lo bueno es que también cuenta con una aplicación Coach con la que hacer entrenamientos guiados por un monitor virtual desde la propia pantalla del reloj.

Fitbit aplicaciones

Un punto interesante es que Fitbit quiere que usemos su Versa para pagar sin tarjeta ni móvil. Cuenta con tecnología NFC que podemos aprovechar en datafonos especiales si registramos previamente nuestra tarjeta de crédito a través de la aplicación Fitbit.

La variedad de aplicaciones disponibles no es muy amplia, pero cuenta con herramientas para deportes específicos como la natación o el ciclismo. Y otras utilidades como la información del tiempo, minijuegos, calculadora o incluso linterna. Desde luego no es Google Play Store con una colección ingente de herramientas, pero es más de lo que cualquier cuantificador puede hacer, aunque menos de lo que cualquier reloj inteligente ofrece.

Buen dispositivo, mala aplicación

Hay una incongruencia que puede marcar y arruinar las expectativas del usuario del Fitbit Versa. El reloj puede vincularse con el móvil por Bluetooth, pero solo actualiza toda la información en la aplicación cuando se conecta vía WiFi a través de la estación de carga. Sí, el reloj tiene pantalla para ver los datos deportivos. Pero no, no muestra toda la actividad registrada, como es la información del sueño. Para ello hay que verlo a través de la aplicación. Y esta información solo viaja al móvil cada 4 días, en el momento en el que decidimos cargar la Versa. Mal, muy mal.

Fitbit app

Vincular el cuantificador con el móvil es sencillo, pero la necesidad de aprovechar la estación de carga para transmitir todos los datos ha fastidiado nuestra curiosidad por saber cómo estamos haciendo día a día algunas cosas. La mencionada experiencia de sueño o toda la actividad física detallada no se suma hasta que cargamos la Versa. Y esto pasa cada cuatro días, aproximadamente.

Además, la aplicación Fitbit sigue siendo lenta y errática. Por ejemplo, cuando hemos escogido que en lugar de un reloj clásico sea un adorable perro quien nos incite a movernos, hemos experimentado fallos o lentitud en la instalación de este skin. Puede tardar solo un minuto en descargarlo e instalarlo, pero no debemos salir de esa pantalla ni usar el móvil para nada más si no queremos que el proceso se arruine y tener que repetirlo.

Fitbit versa

La pulsera deportiva que quería ser un Apple Watch

Salta a la vista que Fitbit se ha fijado en el Apple Watch para diseñar este reloj inteligente deportivo. O al menos se ha inspirado en ello. El cuerpo metálico es cuadrado, aunque no cuenta con botón redondo, sino con tres botones pulsables: uno a la izquierda y dos a la derecha. La pantalla es completamente cuadrada, de 24,075 x 24,075 mm en formato LCD, y deja unos generosos marcos negros a su alrededor, con lo que también se diferencia del reloj de Apple. Fitbit ha lanzado su reloj Versa en tres modelos: negro, rosa dorado y plateado. Y cuenta con pulseras de tamaño S y L en cada caja. Muy bien por esto último. Pulseras que, por cierto, llegan en diferentes colores en material de silicona. Si quieres ampliar la colección, por 25 euros tienes otros colores más llamativos en la tienda de Fitbit, incluso otros materiales con textura textil.

fitbit apple watch

Llevar el Fitbit Versa encima es algo realmente cómodo. Nuestra experiencia ha sido más que positiva ya que, sin estar uno acostumbrado a llevar reloj habitualmente, no he tenido ningún problema ni sensación extraña. No se suele enganchar en la ropa, no lo he golpeado contra ninguna superficie, e incluso después de sudar abundantemente no se pegaba a mi piel ni sus correas me arrancaban el vello. Siempre ha estado bien ajustado en la muñeca sin resultar incómodo. Un 10 en ergonomía.

Lo que no nos ha gustado tanto es el diseño de la estación de carga. Es cómoda y segura para mantener el reloj-pulsera durante el tiempo de recarga. Pero no podemos evitar pensar “menudo mazacote” cada vez que lo vemos. Su sistema de pinzas mantiene el reloj seguro y conectado a los pines de carga aunque lo movamos. Es lógico, pero no es bonito. Lo bueno es que resulta bastante ligero y nos permite usar la pantalla del reloj durante su carga, si es necesario.

Una batería para olvidarse

Fitbit ha conseguido crear un reloj inteligente que aguanta más de dos días sin pasar por la estación de carga. Sí, no tiene GPS incorporado ni conectividad WiFi para traspasar los datos de ejercicio del usuario al móvil, pero puede almacenarlos y aguantar el tipo durante cuatro días.

Fitbit cargador

En nuestra experiencia de uso el Fitbit Versa ha registrado actividad física diariamente y ha mostrado a nuestra mascota virtual en pantalla durante más de cuatro días sin problema. Todo ello probando sus características y usando su vibración como despertador. Algo que nos ha sorprendido para bien. Eso sí, nos hemos topado con la imposibilidad de volcar nuestros datos completos (sueño y actividad) antes de esos cuatro días de autonomía, ya que no hemos querido quitarnos el reloj y colocarlo en la estación de carga antes de tiempo. Así que la autonomía pasa a ser un punto a favor en el aspecto práctico, pero en contra si queremos dar gusto a nuestra curiosidad con lo que hemos hecho.

Conclusiones

El Fitbit Versa es un reloj cuantificador que dista bastante de ser un reloj inteligente. Solo se vincula con el móvil por Bluetooth para recoger información de ubicación para entrenamientos como carrera o ciclismo. O para mostrar notificaciones del móvil en la muñeca, aunque sin poder interactuar con ellas más que para enviar una respuesta rápida en algunos casos.

Sin embargo, nuestras pruebas han demostrado que su medición de actividad es correcta. Y además es inteligente en algunos casos, detectando qué actividad has llevado a cabo sin registrarla activamente. Cuenta pasos, calcula calorías, nos puede indicar cuándo y cuánto hidratarnos, lo podemos sumergir en la piscina para medir largos e incluso mide entrenamientos HIIT y de pesas y registra cómo dormimos por las noches. Incluso tiene opciones para que las mujeres lleven al día su calendario menstrual. Es completo, eficaz y eficiente.

conclusiones

Las mayores críticas llegan en cuanto a la falta de GPS y de WiFi. Y también por una aplicación Fitbit que resulta lenta y poco intuitiva. Elementos que nos llevan a depender del móvil o de la estación de carga para aprovechar todas sus funciones.

La batería es todo un punto a favor, ya que ofrece cuatro días de autonomía aunque seas un usuario muy activo. Sin embargo, esto nos aparta de la estación de carga, sin la que no podemos volcar los datos a la aplicación para revisar en detalle todo lo que hemos hecho.

En definitiva, se trata de una pulsera de cuantificación con buen hardware y software, pero que puede resultar cara por sus 200 euros de precio. Sobre todo cuando existen relojes inteligentes que hacen todo esto y un poco más por precios similares. O aparatos deportivos más específicos, aunque no tan bonitos.

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