Los robots están de moda y no sólo en Japón. Algunos son muy sofisticados y útiles, otros están preparados para enternecernos. Pues en esta lí­nea circulan los trabajos de la firma australiana Trivotix. Su oso-robot se llama Hykim (Robot Bear 21DO) nació para particpar en julio de 2007 en la famosa competición RoboCup’s.

En julio de 2007 tres firmas: Tribotix, NUBots y Cyberbotics presentaron una propuesta para crear una Plataforma Robótica estándar para las competiciones RoboCup. Aquel intento presentaba dos robots a cuatro patas: un perro y el antepasado de este oso.

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Lo bueno de este Hykim es que puede moverse a dos y cuatro patas, tal y como lo harí­a un oso de carne y hueso. También puede andar lateralmente y rotar sobre sus propias espaldas. El resto del cuerpo, además de componentes electrónicos, está hecho de plástico ABS.

En la cabeza lleva una cámara, sensores para medir distancias y sensores táctiles para que el osito sea lo más real posible. No pesa tanto como los reales, pero tampoco se queda corto: hasta cinco kilos de robot. En el interior del lomo lleva una baterí­a de litio recargable, para cuando se queda sin energí­a.


La parte electrónica es indispensable para que el robot se mueva como tal, pero para darle apariencia de oso, Michael Dickinson ha tenido que darle el toque de diseño para convertirlo en una bola peluda, muy parecida a un oso de los más tiernos.

En canal, el bicho mide 60 centí­metros de alto tiene una talla (alrededor de los hombros) de 26 centí­metros y pesa cinco kilos. Además, es un bicho capaz de reconocer las señales Wi-Fi (sin cables) y tiene un puerto Ethernet (pero tampoco es cuestión de enchufarle un cable y que vaya andando con un cable de red saliéndole de cualquier parte.

Además de bí­pedo y cuadrúpedo, el osito mecánico se puede mover lateralmente y girar alrededor de los hombros.

El resultado final es de lo más gracioso y nos recuerda a uno de esos entrañables osos polares de juguete. De momento no han anunciado un precio aproximado, pero seguro que la mascota robótica valdrá lo suyo (no nos equivoquemos, es un ejemplar único y no se fabrica en serie).

Ví­a: Dvice

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