La feria de Las Vegas ha arrancado con una despedida. Después de pasar media década inaugurando la Feria electrónica más importante del mundo, el Presidente y fundador de Microsoft, Bill Gates, se ha despedido. “Este será mi último discurso de apertura. En julio dejaré de trabajar a tiempo completo en Microsoft para dedicarme de lleno a la Fundación (Bill y Melinda Gates)“. Eran las seis y media en punto del 6 de enero en Las Vegas y los Reyes Magos se adelantaban en la ciudad que nunca duerme con la crónica de una despedida anunciada.

RECIBE NUESTRO NEWSLETTER
Suscríbete para recibir las últimas noticias de tecnología en tu buzón. Te mandaremos un único mail al día con el resumen de los titulares de las noticias, trucos, comparativas, reviews publicadas en nuestras webs.
Servicio ofrecido por Mailchimp

A primera vista se trataba de una inauguración más; sin embargo, este año el ya clásico discurso levantó entre los periodistas un revuelo especial. A pesar de que se convocó a las seis y media de la tarde, desde las tres, cientos de periodistas montamos una cola interminable para esperar la apertura de puertas. A las cinco me colocaba en la quinta fila. A las seis, el Palazzo Ballroom (Salón de Baile) del Hotel Venecia en Las Vegas estaba abarrotado.

El escenario estaba a punto. Media hora después, Gary Shapiro, presidente de la CEA, la asociación que organiza la feria, presentó al señor Gates transmitiendo cierta emoción a la audiencia.

En las últimas ferias, Bill Gates se mostró ocurrente y relajado. Visionario y cinematográfico. Más que un discurso parecí­a un auténtico show milimetrado y lleno de frases ingeniosas. Un espectáculo de Broadway presentado en el escenario perfecto.

Y es que, una vez que el señor Gates, tení­a la atención de la audiencia, pasaba a presentar sus inventos y programas en forma de profecí­as para el futuro. Cuando querí­a vender un sistema de ventanas para equipos de bolsillo, predecí­a que en cinco años todos usarí­amos el móvil como un ordenador.

El discurso de este año ha seguido la misma tónica. En lugar de montar un espectáculo con Jay Leno o su compañero Conan, presentó un ví­deo con un Gates que pasaba su último dí­a en Microsoft. En la historia ¿cómo no? se rí­e de sí­ mismo con ayuda de sus colaboradores más próximos y de un buen número de actores y famosos (Bono de U2, Hillary Clinton, Steven Spielberg, George Clooney”¦)

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=HEWMC4usElM[/youtube]

Después, el Presidente de Microsoft entró con sus profecí­as. Calificó los últimos diez años como la “primera década digital” donde se habí­an presentado muchos inventos y programas para avanzar y desarrollar un mundo digital avanzado. Y (aquí­ está el vaticinio) anunció que la que viene será la segunda década digital. Unos años más enfocados en conectar personas y satisfacer sus necesidades. Luego llegaron las cifras de autobombo. Y, acompañado de varios de sus colaboradores próximos (sobre todo, de Robbie Bach, presidente de la División de Entretenimiento y Dispositivos de Microsoft) comenzó a vender sus programas y aplicaciones como inventos necesarios que resolverí­an los problemas de la gente.

En esta entrada llega a mencionar equipos como el iPhone y lo pone como un buen ejemplo de lo que la gente quiere (facilidad, sencillez, seductor) Mientras comentaba estos puntos, aparecí­a detrás una especie de clon del iPhone y por un momento parecí­a que iba a anunciar algún lanzamiento sustancioso (por ejemplo, un nuevo movil con pantalla táctil de Microsoft).

Falsa alarma. Todo se quedó en el tí­pico ejercicio de autobombo con algunas cifras millonarias: 420 millones de usuarios del Windows Live Messenger, 20 millones de usuarios de smartphones con Windows Mobile ó 100 millones de usuarios de ordenadores con Windows.

Y llegó la hora de los anuncios. Este verano toca deporte con los Juegos Olí­mpicos. Y los internautas que quieran verlo desde Internet tendrán una opción en nbcolympics.com. Se trata de un portal conjunto de MSN y la cadena estadounidense NBC donde se mostrarán 30 emisiones simultáneas en directo de todo tipo de deportes olí­mpicos; 2.200 horas de retransmisión en vivo y la posibilidad de ver en cualquier momento más de 3.000 horas de contenido a la carta. Y en calidad cercana a la alta definición. Un intento por acercarse en la batalla perdida del ví­deo por Internet (en manos de YouTube) y una oportunidad, sin duda desaprovechada, para ofrecer mucho contenido en alta definición.

Después le pasa la palabra a Robbie Bach, presidente de la División de Entretenimiento y Dispositivos de Microsoft. Aquí­, el lugarteniente se muestra muy optimista. Afirma que la Xbox 360 es la consola con la que más negocio han hecho en Estados Unidos. Y para corroborarlo, saca una estadí­stica donde barre a la PlayStation 3 y gana por dos mangas a su rival, la consola Wii de Nintendo (que, a dí­a de hoy es la más popular, deseada y vendida del mundo). Se trata de ganar a toda costa con ese tipo de estadí­sticas maquilladas que no convencen ni siquiera al que las presenta.

En el fragor del show, Bill Gates presentó inventos como el ordenador Surface. Esa mesa táctil que se puede manejar con los dedos. Es enorme y se nota de lejos que no se maneja con la misma soltura que un iPhone.

Luego anuncian un par de acuerdos para ofrecer contenidos de tele y cine a los usuarios de la Xbox. Podrán ver y descargar algunas series de las cadenas de televisión estadounidenses ABC y Disney Channel, como Mujeres Desesperadas, Perdidos o Anatomí­a de Grey. También podrán ver (incluso en alta definición) pelí­culas de los estudios MGM como la saga Rocky, Terminator, Bailando con Lobos, El Silencio de los Corderos o toda la serie completa de pelí­culas de James Bond. Eso sí­, mucho nos tememos que sólo en Estados Unidos y con algún tipo de protección anticopia para incordiar al usuario.

Al final, tanto Bill Gates como Robbie Bach se cuelgan unas guitarras de Guitar Hero III”¦ Se apuestan 20 dólares a que uno consigue no sé qué. Aceptan los dos y Robbie saca al escenario a la chica con minifalda negra de cuero que es campeona de Guitar Hero en algún concurso.

Pero, en realidad, se monta la gorda cuando Gates como respuesta saca a escena a Slash, guitarrista de Gun”™s ‘n’ Roses para dar un contrapunto en forma de solo de guitarra. Aquí­ tenéis la imagen que lo demuestra…

Y aquí­ se acaba la historia. En resumen, un show muy bueno al estilo americano y al estillo Bill Gates. Pero en el que apenas ha anunciado nada. La ejecución del show, impecable. El contenido, un tanto vací­o: no hay gadget nuevo ni superprograma nuevo.

Por cierto, muchas gracias, íngel (Jiménez de Luis) por las fotos de Bill… No os he contado que justo en el momento que salió a escena el señor Gates se me fue la baterí­a de la cámara... Es lo que nos pasa a los torpes cuando llega la hora de la verdad 😉