Samsung Galaxy Z Flip, mis primeras impresiones con el móvil en la mano

En un mundo como el de los smartphones en el que desde hace años nos movemos en los mismos términos cada año: cámaras mejores, pantallas más grandes, más potencia… Los móviles plegables han llegado como un soplo de aire fresco -y necesario-. Es cierto que todavía estamos en los primeros compases e inventos como el Samsung Galaxy Fold han sido una revolución pero con muchas fallas, pero ya se empieza a atisbar el potencial que pueden tener las pantallas flexibles en nuestra vida. El Samsung Galaxy Z Flip es el primer terminal que deja esa sensación de ser un producto terminado y realmente útil más allá de la novedad.

Y por eso hay que tener cuidado en no pensar no pensar en el Galaxy Z Flip como una evolución del Galaxy Fold o una versión mejorada. No. Es otra cosa, un móvil tipo concha que se cierra como una pitillera y que puedes llevar en cualquier bolsillo. Pero de verdad, sin sobresalir por el borde ni dejarnos la sensación de llevar media casa en el pantalón. Y es que este móvil tiene la misma pantalla que el Samsung Galaxy S20+, pero cerrado abulta la mitad.

Samsung Galaxy Z Flip cerrado

Además, y esta es una de sus grandes aciertos, Samsung ha querido dotar de sentido cada posición del móvil. Si está cerrado, por la parte exterior tienes una pantalla en miniatura en la que ver la hora y las últimas notificaciones. Si lo abres a medias, puedes ver por ejemplo un vídeo en la parte superior y controlar la reproducción con la inferior (como se puede apreciar en la imagen que abre el artículo). Que estos sentidos sean más o menos acertados habrá que comprobarlo con el paso de los días cuando probemos en profundidad el móvil, pero la sensación es que Samsung se ha movido en la dirección correcta.

 

Samsung Galaxy Z Flip
Pantalla 6,7 pulgadas con tecnología Dynamic AMOLED y resolución Quad HD+ (2.636 x 1.080 píxeles)
1,1 pulgadas con tecnología Super AMOLED y resolución 300 x 112 píxeles
Cámara principal Sensor principal con lente gran angular de 12 megapíxeles, apertura focal f/1.8 y píxeles de 1,8 um
Sensor secundario con lente ultra gran angular de 12 megapíxeles, apertura focal f/2.2 y píxeles de 1,4um
Cámara pasa selfies Sensor principal de 10 megapíxeles, apertura focal f/2.4 y píxeles de 1,22 um
Memoria interna 256 GB
Ampliación A concretar
Procesador y memoria RAM 7nm 64-bit Octa-Core Processor 2.95 GHz (Maximum Clock Speed) + 2.41GHz + 1.78GHz
8 GB de memoria RAM
Batería 3.300 mAh con carga rápida y carga inalámbrica
Sistema operativo Android 10 bajo One UI 2.0
Conexiones WiFi 4×4 MIMO, LTE Cat. 20, Bluetooth 5.0, GPS de doble banda (GLONASS, Beidou, SBAS y Galileo), NFC y USB tipo C 3.1
SIM Dual SIM (eSIM + nano SIM)
Diseño Combinación de cristal y metal
Colores disponibles: azul, negro y gris
Dimensiones 73,6 x 87,4 x 17,3 milímetros (plegado)
73,6 x 167,3 x 7,2 milímetros (desplegado)
183 gramos
Funciones destacadas Funciones adaptadas a la pantalla plegable, posibilidad de usar la aplicación de cámara con el móvil plegado, sensor de huellas dactilares
Fecha de lanzamiento 21 de febrero
Precio 1.500 euros

Samsung Galaxy Z Flip notificaciones

Un móvil bien acabado

A estas alturas decir que un móvil está bien acabado puede sonar a obviedad cuando cuesta riñón y medio (al menos para el común de los que somos mileuristas). Pero no hay que olvidar que estamos hablando de un campo muy joven de la tecnología. Con los móviles flexibles con solo dos telediarios como quien dice, todavía nos quedan unos cuantos ensayos de prueba y error para perfilar y pulir estos smartphones. La gran victoria del Samsung Galaxy Z Flip es que no te deja la sensación de ser un equipo experimental.

Samsung Galaxy Z Flip 15

No hay duda de que a esa sensación ayuda y mucho la propia tecnología de la pantalla, que está hecha de cristal y que no da ese aspecto más endeble del panel del Fold. Eso sí, hay que decir que es menos arriesgada, ya que la zona de la bisagra es menos extensa que la del primer móvil flexible.

Doblamos 1.000 veces el Samsng Galaxy Fld

La bisagra del Samsung Galaxy Fold recorre toda la línea vertical de la pantalla, mientras que la del Galaxy Z Flip recorre la horizontal

La bisagra del Flip funciona muy bien, en todas las posiciones en las que lo coloques se ve robusto y aguanta bien. Y abierto del todo puede pasar por completo como un móvil al uso, sin notarse ningún tipo de protuberancia o separación entre las dos partes. Además, la compañía coreana ha conseguido reducir el grosor de cada parte a solo 7,2 milímetros.

Samsung Galaxy Z Flip pantalla exterior

Cuando lo pequeño se vuelve grande

Parece mentira, pero la importancia de la mini pantalla exterior del Samsung Galaxy Z Flip es mucho más grande de lo que podía pensar en un primer momento. Es como contar con la pantalla siempre encendida de los móviles de la firma, pero con más funciones. Por ejemplo, podemos ver los iconos de las últimas notificaciones, pero al pulsarlas se muestra el mensaje completo. Es decir, si recibes un mensaje de WhatsApp lo verás completo y no tendrás que abrir el móvil para saber quién te ha escrito.

Además, si aprietas un par de veces el botón de encendido la pantalla exterior funciona como un pequeño visor espejo para que veamos cómo va a salir el selfie con la cámara principal. Y si mostramos la palma de la mano tomará la foto en un par de segundos sin tener que pulsar el botón de nuevo.

Samsung Galaxy Z Flip abierto

Y hablando de cosas pequeñas que se hacen grandes, al abrir por completo el móvil tenemos una pantalla AMOLED de 6,7 pulgadas. No he tenido la oportunidad de probarla en profundidad todavía, pero la primera sensación es buena tanto en la reproducción de los colores como en el brillo. Además, la resolución es similar a otros móviles top de la firma, Quad HD+.

Samsung Galaxy Z Flip comparativa con billetera

Las dudas que deja el primer contacto

Como es normal, no todo brilla en el Samsung Galaxy Z Flip. O más bien, hay sombras de duda que no se van a despejar hasta tener una unidad final para exprimirla. Por un lado, la unidad que pude toquetear no era final, y eso se notaba tanto en la fluidez de los menús como en la propia respuesta de la pantalla en determinados momentos. Lo más probable es que todo vaya como la seda en la unidad final, pero hay que esperar a confirmarlo.

Otro de los puntos que pueden torpedear la experiencia es la autonomía. La batería que integra es de 3.300 miliamperios. ¿Suficiente para una pantalla de 6,7 pulgadas? No lo parece, si tenemos en cuenta que es una capacidad inferior a la del Samsung Galaxy S10+ de 6,1 pulgadas. El temor que tengo es que este modelo no aguante una jornada de trabajo, aunque habrá que ver si la funcionalidad de la mini pantalla me evita abrir constantemente el panel para revisar los mensajes y con ello se gane algo más de tiempo de batería.

Lo que ya queda evidente antes incluso de probarlo en profundidad es que la cámara no está a la altura de otros grandes modelos como el Samsung Galaxy S20. Tampoco era la intención de la firma con este modelo, aunque si buscas un conjunto fotográfico potente igual te toca mirar para otro lado. Es un doble sensor de 12 megapíxeles (con píxeles de 1,8um en el objetivo principal, eso sí).

Samsung Galaxy Z Flip detalle lateral Precio y primeras reflexiones

Así las cosas, el Samsung Galaxy Z Flip empieza a acercarse a un precio más razonable para un móvil dentro de la locura que rodea últimamente a los modelos premium del mercado. Son 1.500 euros, pero 500 euros menos que el Samsung Galaxy Fold. Tiene ese toque distintivo de ese puñado de gadgets que quieres tener nada más tocarlos. El formato y el acabado me parecen muy conseguidos, tanto en el propio diseño como en la pantalla. Habrá que ver si esas sensaciones se mantienen en la prueba definitiva pero este smartphone apunta alto.

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