Mi experiencia tras una semana de uso con el Oppo Reno 10x Zoom

Por fin Oppo nos ha dejado probar su terminal estrella. Tras dar a conocer la familia Reno hace unas semanas, tocaba el turno al Oppo Reno 10x Zoom. Un terminal de gama media-alta si atendemos a sus especificaciones y su precio de 800 euros, pero que pone toda nuestra atención sobre su sistema de zoom con objetivo periscópico. Y es que permite ampliar la imagen hasta 10 veces sin que ello implique pérdida de calidad alguna en la fotografía.

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Detalle trasero de cámara retráctil

Claro que, tras una semana usando su ágil lector de huellas integrado en pantalla (panel AMOLED de 6,6 pulgadas), su peculiar cámara retráctil para selfies, y cómo se desenvuelven sus 6 GB de RAM y su batería de 4.065 mAh, tenemos mucho que contar. Y es que, spoiler alert, los resultados me han sorprendido gratamente. Es resolutivo en el aspecto fotográfico, ágil moviendo aplicaciones y juegos, bonito (esto es relativo, pero se mancha poco) y con un precio ajustado. Pero también hay unos cuantos “pero” que recaen sobre el software y el diseño. Lo detallamos todo a continuación.

Oppo Reno 10x Zoom, especificaciones

PantallaPanel AMOLED de 6.6 pulgadas, resolución de 2.340 x 1.080 píxeles, contraste 60000: 1, brillo máximo 430 nits, Corning Gorilla Glass 6
Cámara principalTriple sensor:
· Sensor principal Sony IMX586 de 48 MP, apertura f/1.7, OIS
· Teleobjetivo 13 MP, f/3.0, prisma anti-vibración
· Súper gran angular 8 MP, 120º, f/2.2
Zoom óptico híbrido 10x, Estabilización óptica de imagen dual OIS, enfoque láser, enfoque híbrido (PDAF + contraste + láser), HDR inteligente
Cámara para selfiesSensor de 16 MP con apertura f/2.0, gran angular 80º, HDR frontal
Memoria interna256 GB
AmpliaciónMicroSD
Procesador y memoria RAMSnapdragon 855,  8 GB de RAM
Baterí­a4.065 mAh con carga rápida VOOC 3.0
Sistema operativoColorOS 6 basado en Android 9
Conexiones4G LTE, GPS, NFC, Bluetooth 5.0, WiFi 802.11ac doble banda, USB Tipo C
SIMDoble Nano SIM
DiseñoMetal y cristal, colores: turquesa y negro
Dimensiones162 x 77.2 x 9.3 mm, 210 gramos
Funciones destacadasLector de huellas integrado en pantalla
Cámara frontal retráctil
Sistema de disipación de calor triple
Sonido Dolby Atmos y Hi-Res
Fecha de lanzamientoJunio
Precio8 GB RAM + 256 GB: 800 euros

 

Zoom de 10 aumentos para sacar pecho

Tras la llegada del Huawei P30 Pro con su zoom periscópico parece que se ha abierto la veda a una tendencia fotográfica de lo más curiosa en el mundo móvil. Aunque, sinceramente, no sé qué aplicación práctica puede tener. ¿Cotilleo o el poder ver bien algo de lejos que tu vista no alcanza? Desde luego los usuarios con alguna idea de fotografía saben que el mejor zoom es el que se hace con los pies, acercándose al objeto a retratar. Pero la verdad es que tampoco está de más tener la posibilidad de capturar detalles lejanos sin perder definición. Y esto es algo que el Oppo Reno 10x Zoom me ha demostrado que es capaz de hacer.

zoom 10x

Su tecnología periscópica se alberga en el cuerpo del terminal. Su apertura rectangular en el dorso del móvil da la pista de que no es un objetivo normal. Por aquí entra la luz e información que va a dar al juego de lentes que consiguen ampliar la imagen de manera óptica, sin aplicar trucos digitales sobre la imagen (hasta cierto punto). Un diseño inteligente que me ha permitido jugar con las distancias y las fotos con aumento 1x, 2x, 6x y 10x. Aunque hay que decir que este zoom de 10 aumentos ya es híbrido, usando las ópticas y el recorte digital. A partir de aquí el software se encarga del resto, pudiendo recortar la imagen hasta tener una sensación de zoom (zoom digital) de 60 aumentos. Una experiencia, esta de 60 aumentos, que deja fotos borrosas y en la que resulta especialmente difícil encuadrar. Pero oye, ahí está en caso de que lo necesites. Todo ello con un sensor de 13 megapíxeles y una apertura f/3.0, estabilizado para conseguir resultados lo menos movidos posible. Hasta aquí la teoría.

La práctica es que es una característica resolutiva. Y me refiero a que su tecnología se aplica como debe, con fotografías que muestran nitidez, formas y colores realistas que podrían ser casi del objetivo principal. Obviamente algo menos detalladas que éste, y algo menos luminosas. Pero cumple en su propósito, sea cual sea (de verdad que uno solo puede sentirse paparazzi y muy cotilla ampliando tanto el zoom de la cámara de un móvil). A pesar de su apertura f/3.0, las fotografías con zoom 10x lucen bastante detalladas, aunque sí sufren más de noche. Es aquí cuando he notado que los bordes de los elementos aparecen más desdibujados, y las imágenes tienden más a ese efecto acuarela que a la nitidez y definición a la que me he acostumbrado en las fotos diurnas o sin zoom. Vaya, que cumple más que de sobra para ser un móvil de 800 euros, sin que haya otras opciones con esta tecnología periscópica a este precio.

Cámaras para día y para noche

Pero de lo que realmente he disfrutado en este Oppo Reno 10x Zoom, quizá por prejuzgar negativamente sus cámaras, es del apartado fotográfico. Sus resultados se acercan mucho a lo que he podido probar en otros móviles que superan los 1.000 euros. Y esto, para un amante de Instagram o del detalle, es de agradecer.

cámaras

El sistema del Oppo Reno 10x Zoom está compuesto de tres cámaras. El zoom, que ya he comentado, una cámara principal de 48 megapíxeles y apertura f/1.7 (con estabilizador óptico de imagen como el del zoom) y un tercer sensor de 8 megapíxeles con una lente ultra gran angular con apertura f/2.2. Es decir, que cubre todas las necesidades fotográficas que cualquier usuario pueda tener: desde capturar un espacio amplio, hasta tomar fotografías en grupo, retratos, detalles de primer plano o incluso escenas lejanas. Y la verdad es que me ha resultado de lo más completo y resolutivo.

No solo me ha sorprendido que el resultado sean fotografías con una gran definición y detalle, sino que cubre muchos aspectos a tener en cuenta en la fotografía móvil. Cumple con sobresaliente en fotos a contraluz donde el contraste no impide que se vea todo, fotos nocturnas con sensación de definición, fotos nocturnas con alto contraste, selfies con detalles como texturas o pelo bien definidos, etc.

En mis pruebas los resultados diurnos se ven definidos y llenos de detalle, con colores realistas y un tratamiento de la imagen que cumple con un móvil de gama alta. Pero la sorpresa me la he llevado en situaciones de poca luminosidad. La cámara principal del Oppo Reno 10x Zoom sobresale por encima de otros móviles de su rango de precio. En algunas de ellas, las fotografías resultantes muestran más luminosidad de la que realmente hay en la escena. Pero eso no me ha parecido un problema cuando todo aparece realmente definido y con colores que sí se aproximan a la realidad. Más aún, en plena noche he conseguido fotos con gran contraste de claroscuros (luces artificiales y oscuridad) donde todo se sigue viendo definido y con un buen tratamiento del color. Solo le saco el “pero” de los destellos de focos de luz cuando se apunta directamente a ellos, pero es que la definición del resto de la foto sigue siendo, a título personal, la protagonista.

Photoshop chino

Aunque hay puntos negativos. O que no han casado con mis expectativas. Uno de ellos es el modo retrato o bokeh. Su desenfoque no resulta demasiado realista, y peca de exagerado. Pero lo peor es que el recorte no se aplica del todo bien. En mis pruebas se ha comido parte de las monturas de las gafas, o evita ajustarse a mis orejas, o incluso desdibuja parte de mi pelo. No es un mal efecto, pero esperaba algo más. Lo bueno es que cumple de manera simular tanto de día como de noche.

El otro punto negativo está en los resultados del objetivo ultra gran angular. Aquí sí se nota una peor calidad de los resultados, sobre todo de noche. Menos definición, menos contraste y, en definitiva, una calidad que, aunque no es mala para un móvil de 800 euros, me ha llevado a usar el sensor principal siempre que he podido.

cámara retráctil

Ojo, nada que objetar de la cámara de selfies, que tanto de día como de noche consigue resultados bien definidos (obviamente mejores si hay luz). Seguramente tenga más que ver el tratamiento de software que sus 16 megapíxeles y la apertura F/2.0, pero detalles como mi barba, los pelos sueltos del flequillo y otras cuestiones como la textura de la ropa quedan casi siempre a la vista y bien marcados. Además la aplicación de la cámara cuenta con herramientas de belleza como ampliar ojos o adelgazar rostro que son de lo más divertidos y con resultados realistas. Solo los envidiosos dirán que es Photoshop chino.

Por cierto, hay que mencionar especialmente lo útil del reconocimiento de escenas. La Inteligencia Artificial aplica automáticamente el modo noche o macro para conseguir el mejor resultado posible. Detecta muchas otras situaciones, aunque a veces también falla. Pero es rápido para rectificar y aplicar los efectos y ajustes que mejor casan con la escena o el objeto encuadrado.

zoom 10x

Doble seguridad para quienes no quieren esperar

Otra grata sorpresa en este Oppo Reno 10x Zoom es el reconocimiento facial. Quizá sea demasiado prejuicioso, pero entendía que, entre expulsar la cámara y reconocer mi rostro, pasarían unos cuantos segundos. Y nada más alejado de la realidad. El sistema es rápido y ha acertado prácticamente cada vez que lo he usado.

doble seguridad ágil

Y es que no me queda claro cuál es más rápido, si la huella o la cámara. Desde luego la cámara me ha resultado más eficaz. A veces he tenido que mover ligeramente el móvil para que me muestre dónde pulsar sobre el lector integrado en la pantalla. Además, me he percatado de que el lector de huellas tiende a no reconocerme en más ocasiones que la cámara. Eso sí, es tan rápido como los lectores integrados de móviles de 1.000 euros con otras tecnologías (lector supersónico de Samsung Galaxy S10).

Oppo

No hay “peros” que pueda sacar a relucir aquí. Ambos sistemas son ágiles, y combinados aseguras que el desbloqueo del terminal sea prácticamente instantáneo y sin fallos. Claro que cuando quieres ver las notificaciones en pantalla, si tienes el reconocimiento facial activo, seguramente acabes desbloqueando el móvil sin querer. La alternativa es que la pantalla se ilumine y muestre la notificación cada vez que llegue un nuevo aviso al móvil.

reconocimiento facial

Rendimiento ágil pero feo

Uno de los puntos negativos que he encontrado en este móvil es la capa de personalización. Y me explico. ColorOS  es, personalmente, fea. Por lo que he comprobado durante esta semana no interfiere en el rendimiento (agilidad) del terminal, lo que es muy bueno. Pero es que tiene detalles visuales muy alejados de las tendencias actuales y de lo que en occidente consideramos estéticamente bonito. Un ejemplo práctico y muy visual es el control de volumen. En lugar de una ventana emergente o una simple barrita delgada y estilosa, ColorOS planta un mazacote blanco bien ancho y grande. Todo parece cuadrangular en este tema, con notificaciones cuadradas que dan la sensación contraria al minimalismo en la barra superior. O con una barra de notificaciones que, desplegada, resulta casi abrumadora aunque cuenta con las mismas funciones que cualquier otro móvil. Lo dicho, diametralmente opuesto al minimalismo que prodigan Apple o Samsung. Eso sí, me encanta el efecto luminoso que bordea la pantalla y que hace más corta la espera de ver aparecer la cámara para selfies.

rendimiento ágil pero feo

Tampoco me ha gustado no tener más información en los ajustes de batería, por ejemplo, o echar en falta detalles como el nuevo menú de bienestar digital que Google ya lleva en Android 9.0. ¿Por qué no lo tiene este Reno 10x Zoom? Eso sí, cuenta con herramientas como duplicar cuenta de WhatsApp si utilizamos dos tarjetas SIM, o gestos inteligentes como hacer capturas de pantalla deslizando tres dedos por el panel. Un sí pero no que quizá guste en el mercado chino, pero en el que yo he notado algunas carencias.

Claro que, por otro lado, el procesador Snapdragon 855 y sus 8 GB de memoria RAM lo pueden todo. Juegos como Asphalt 9, una larga lista de aplicaciones en segundo plano o el movernos entre éstas es sinónimo de fluidez. Es de los móviles más rápidos que he probado. Y curiosamente se aleja de los 1.000 euros. Justo como el móvil más ágil que he probado este año: el OnePlus 7 Pro. Quizá Samsung y Huawei deberían empezar a atender estas cuestiones…

ColorOS

Carga súper rápida ¿para qué?

Antes de meternos en harina en esta sección hay que decir que el terminal de prueba con el que he convivido esta semana no incluía cargador oficial de Oppo. Así que no he podido medir los tiempos de carga que asegura la compañía con su tecnología VOOC 3.0. Pero tampoco me ha hecho falta, la verdad.

autonomía

Durante estos días de pruebas la batería me ha durado toda la jornada. Y eso es mucho decir en mi caso. Uso Instagram de manera más que habitual y continuada, al igual que WhatsApp. Además, durante estos días no me he cortado a la hora de jugar a títulos que usan el GPS del móvil como Pokémon GO o echar unas partiditas al Asphalt 9 cada vez que he tenido unos minutos. Aun así, de las 8 de la mañana hasta, dependiendo del día, entre las 23 y 24 horas, no me he acordado del cargador. Sus 4.065 mAh y todo el software que lo gestiona permiten un uso intensivo durante todo el día para un usuario hard user como yo. Así que cualquier usuario medio debería sobrepasar el día sin problema. Y, si no, siempre le queda la carga rápida para conseguir unas horas extra de autonomía.

carga súper rápida

Diseño con menos huellas y todo pantalla

El panel AMOLED de 6,6 pulgadas de este Oppo Reno 10x Zoom es grande y resultón. Pero lo más interesante, junto a su lector de huellas integrado, es que aprovecha más del 93 por ciento del frontal. Gracias a la cámara retráctil, he podido disfrutar de un panel que satura y brilla bien para disfrutar de contenidos como YouTube y Netflix. Y ojo, que el sonido Dolby Atmos no se queda atrás, tanto por potencia como por calidad. No vas a tener problema alguno para ver series o jugar en este panel.

diseño con menos huellas

En cuanto a su diseño tengo que decir dos cosas. El color verde es algo sobrio pero realmente bonito. Y a la luz del día, con diferentes tonos según refleje el sol, llega a ser más bonito aún. No cuenta con acabado de cristal, pero también es más sufrido ante las huellas. Algo que, como persona con manos grasas, solo puedo agradecer. Por fin un móvil que no se ve sucio a los 5 minutos de usarlo sin funda.

Otro punto a favor de su diseño es que las cámaras se integran totalmente en su cuerpo. No sobresalen. Oppo ha ideado un pequeño bulto en mitad del dorso para asegurar que las lentes no se rallen. No pasa para nada inadvertido, pero esta semana me he descubierto más de una vez disfrutando del tacto de su relieve.

Reno

Claro que no todo es bueno. En su diseño falla, al menos para mí, la sensación de su peso. Son 215 gramos, y no pasan desapercibidos en las primeras horas de uso. Claro que al resultar ergonómico y, tras el suceder de los días, es algo a lo que me he acostumbrado. Pero uno, que trabaja a veces con varios móviles a la vez, detecta estas cosas al ojo. O más bien al tacto.

todo pantalla

Conclusiones

Resulta sorprendente, en tono positivo, encontrarse con un móvil de 800 euros que se puede reír de algunas de las características de otros dispositivos de 1.000 euros o más. Me ha convencido en el apartado fotográfico con resultados nítidos y definidos incluso cuando empieza a fallar la luminosidad. Además es un móvil ágil para mover cualquier aplicación o juego del momento sin despeinarse (y sin acalorarse gracias a sus sistemas de refrigeración). Y encima la pantalla es amplia, sin muescas y no deja tiritando a su amplia batería. Vamos, es un móvil para los que se pasan el día pegado a él y apuestan por el apartado fotográfico.

colores

Versión negra y versión turquesa

Pero tiene puntos negativos. O, al menos, que me han hecho levantar la ceja en un gesto de desaprobación. Por un lado está el diseño de su capa de personalización, que me parece fuera de toda moda o concepto estilístico actual. Y por otro lado está su construcción, con un peso algo elevado, la ausencia de más colores en el acabado, o la falta del puerto de auriculares. Claro que son “peros” que apenas empañan su experiencia de uso, que es ágil y resolutiva.

conclusiones

Sin duda, una fuerte opción para aquellos que no quieren gastarse 1.000 euros (o más) en un móvil de gama alta, pero que quieren algunas de sus tecnologías o resultados. Un móvil muy equilibrado pero que, quizá, debería esmerarse un poco más en el diseño, tanto por dentro como por fuera.

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