Avanza la semana. Poco a poco empiezo a entender el funcionamiento de este ordenador Apple. Gracias también a la ayuda de más de un lector con sus comentarios. Después de las primeras impresiones con un Mac, sigo adelante con el reto.

Una de las primeras cosas que he hecho ha sido instalarme el navegador Firefox. Maní­as que tiene uno. Quizás me he acostumbrado demasiado a sus extensiones y sus pestañas.

Gracias a esta instalación, descubro que en un ordenador Apple el proceso no es como en una máquina con Windows. Aquí­ no basta con ejecutar el fichero de instalación.

Si quieres decirle a tu ordenador que necesitas instalar el programa, hay que arrastrarlo a la carpeta de aplicaciones. Y si además lo quieres en la barra de navegación de abajo, otro arrastre más. Un poco tedioso ¿no?

Pero si algo me apetece probar en este portátil es el tema del ví­deo, ya sea para copiar o crear ví­deos nuevos, en formato DVD o en fichero digital. No en vano es una de las tareas que Windows tiene pendiente de mejorar. Y mucho.

Cuando lo he comentado a algún maquero, rápidamente ha aprovechado para sacar pecho y presumir de su Mac. Sí­, señores. Porque los maqueros presumen de conseguir hacer ví­deos sin errores y sin trabas. Veamos si es cierto.

Para empezar, algo tan sencillo (en teorí­a) como pasar un DVD al disco duro. Ripearlo o convertirlo en un archivo en cualquier formato estándar.

Y para eso me sirvo de un DVD desprotegido de cosecha propia (que nadie piense mal). En concreto, un DVD con unos minutos grabados de la tele.

Busco en los dos programas que incluye el MacBook que tengo entre manos. Uno de ellos se llama iDVD. El tí­tulo suena prometedor. Pero nada por aquí­. Es una aplicación para crear DVDs. Pero no dice nada de extraer el contenido de un DVD ya creado.

Segundo intento. También me encuentro con otro programa llamado iMovie. La herramienta de un aspirante a Spielberg con ganas de hacer un ví­deo casero. Quizás aquí­ esté la solución. Nada de nada. Intento arrastrar el contenido del DVD, pero no me deja.

Tercera opción. Internet. Busco en la web de Apple. Acudo al inefable Google. Y encuentro varias opciones. Pero todas pasan por instalarse un programa adicional. Vaya. ¿No era Apple tan maravilloso para el tema del ví­deo? ¿Y por qué algo tan sencillo parece tan complejo como en el mundo Windows? ¿Será exceso de celo por el tema de los derechos de autor? No sé porqué me parece que en esto los mundos de Microsoft y Apple están mucho más cercanos de lo que parecen.

Continuará…

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