Hoy en día, Internet nos permite comunicarnos y conocer nuevas personas de cualquier lugar del mundo. Pero el spam ha crecido a un ritmo incluso superior al de la población mundial de Internet. Y para captar a internautas desprevenidos, inexpertos o excesivamente inocentes, uno de los recursos más habituales consiste en un chico o chica que se autodefine como “sexy” y cuya mayor aspiración vital consiste en conocer al mayor número de personas posibles.
Este tipo de argucias existen prácticamente desde el inicio de Internet, fundamentalmente a través del correo electrónico. Pero su extensión resulta especialmente preocupante en los programas de mensajería instantánea y las redes sociales. Si usas Skype, probablemente sabrás de qué estamos hablando. Éste es uno de los casos más graves, pues aunque no vayamos gritando nuestro nombre de usuario a los cuatro vientos por la Red, no nos libraremos de varios mensajitos diarios en los que una persona, a menudo extranjera, insiste en contactar con nosotros.

En Estados Unidos las autoridades han tomado dos serias medidas contra autores de spam, los llamados “correos basura” que tienen como fin estafar económicamente a quien los recibe. Por un lado, la empresa ValueClick ha sido multada con 1,8 millones de euros. Mientras, al joven Robert Soloway, considerado uno de los reyes del spam, le ha caído una pena de 26 años de cárcel.
El caso de ValueClick fue denunciado por la Comisión Federal de Comercio (FTC). Al parecer, esta compañía de marketing online enviaba correos electrónicos que prometían “regalos gratis”. Los receptores de estos mensajes, tras acceder a páginas web de esta empresa, descubrían que estos regalos tenían una costosa condición: suscribirse a servicios de televisión por satélite o pedir créditos bancarios.
ValueClick no acepta esta acusación de la FTC, y también niega haberse saltado las leyes de protección de los datos confidenciales de sus clientes. Pero para ahorrarse un largo proceso judicial, llegó a un acuerdo con la FTC para cerrar el caso, previo pago de 2,9 millones de dólares (aproximadamente 1,8 millones de euros).

En 2004, el siempre visionario Bill Gates le daba dos años de vida al spam. Igual el fundador de Microsoft desconocía por completo la figura de Alan Ralsky. Un hombre capaz de amasar una fortuna dedicándose en exclusiva al mundo de los correos basura y la estafa a través de Internet. Y todo de forma impune, recurriendo a vacíos legales e incluso declarándose culpable en varias ocasiones para eludir la cárcel. Después de tres años de investigación, el FBI cree tener suficientes pruebas para meterlo entre rejas, y lo ha llevo a juicio junto a otras diez personas.
Ralsky, junto con sus supuestos secuaces, es acusado de lanzar bombardeos de mensajes no solicitados. A través de estos mensajes y mediante engaños, conseguían inflar las acciones de varias empresas chinas a un valor muy superior al inicial. A medida que los destinatarios iban picando, el valor real de las acciones subía. De esta forma, y después de volver a revender todas las acciones, los estafadores pegaron un “pelotazo” que alcanzó los 3 millones de dólares, según el FBI. Para mejorar la efectividad del proceso y burlar con más facilidad los filtros anti-spam, Ralsy y compañía habrían usado toda clase de artimañas como cabeceras y remitentes falsos o programas espía.

Los hay que prefieren llamarlo “gurú” (como la ex-novia de Quatermain). Pero la idea es la misma: alguien que predice el futuro. Y no predice el futuro de una persona. No dice si alguien encontrará pareja o le irán bien en el trabajo. No.
Se trata de prever cosas a lo grande. Pronosticar la evolución de determinada tecnología, decir como cambiará tal equipo o como haremos todos dentro de unos años a la hora de ir al cine.
Bill Gates, el fundador de Microsoft, siempre ha querido ser uno de estos visionarios.
Claro. Algunas veces sus vaticinios se han hecho realidad, pero otras no. Nadie es perfecto. Veamos algunas predicciones que el señor Gates ha realizado en las últimas décadas sobre la evolución de la tecnología en general y la informática en particular.
Imagínate que quieres registrarte en un sitio para acceder o descargar alguna información. El problema es que no quieres dar tu dirección de correo electrónico para que luego no te frían la bandeja de entrada con spam.
La solución: 10 Minute Mail. Se trata de una dirección de e-mail con una esperanza de vida muy, muy corta: 10 minutos. El tiempo necesario para que te manden la confirmación de registro, pulsar sobre el enlace que normalmente les acompaña y poder acceder. Tu verdadera dirección electrónica queda a salvo y tú ya tienes las puertas abiertas de cuantas webs desees.
Por si acaso, hay una posibilidad de conseguir diez minutos adicionales (muy útil por si acaso la confirmación se retrasa o cualquier otra contrariedad) con tan solo pulsar en otro enlace. Se pueden ir añadiendo estos minutos cuantas veces se desee. Eso sí, hay que hacerlo antes de que terminen los anteriores, porque si no tu cuenta de correo será historia.
La web está en inglés, pero se entiende perfectamente: sólo hay que hacer clic en el único enlace disponible… No tiene pérdida.
10 individuos. 10 ciudadanos nada ejemplares son los responsables ellos solitos del 80% del spam que inunda el correo electrónico mundial. La mitad de tan distinguido Top 10 opera desde Rusia (cuatro desde Rusia y uno desde Ucrania, pero trabaja para los rusos). Dos están localizados en Estados Unidos. Uno en Canadá y los dos restantes son de Hong Kong e Israel. Es el top 10 de los hombres más odiados del mundo cada vez que nos sentamos a leer el correo eelctrónico. Un listado elaborado por la empresa Spamhaus.
Encabeza la lista un experto en spam que se hace llamar Alex o Alexey. Se cree que trabaja para un grupo ruso especializado en spam llamado Pavka/Artofit. Esta banda utiliza otros ordenadores, cuyos dueños no saben que están siendo usados sin su conocimiento. Y desde esas máquinas mandan spam a diestro y siniestro.
En el número 2 de esta lista tan poco prestigiosa se encuentra Leo Kuvayev. También ha trabajado para el grupo Pavka/Artofit. Consiguió escapar de la condena de un tribunal en Massachusetts que le impuso multas por valor de 37 millones de dólares hace ahora un año. Está en busca y captura, aunque se sospecha que podría refugiarse en Rusia.
En fin, si quieres conocer mejor a los responsables de que cada día recibas decenas o cientos de mensajes que te ofrecen Viagra, alargamiento de pene, comprar acciones de empresas que van a subir como la espuma, hacerte con una licenciatura sin pisar las aulas de la Universidad, etcétera, etcétera… en esta página tienes a los 10 responsables del 80 por ciento de spam del mundo. Algunos salen hasta con foto y todo.
Visto en SecurityProNews (artículo en inglés)
También en tuexperto.com: ¿Por qué se llama spam al correo basura?
En español lo llamamos correo basura o correo electrónico no deseado. Son esos molestos mensajes que nos invaden (cada día más) con anuncios no solicitados, ofertas aparentemente insuperables, recetas milagrosas, timos de la estampita y todo tipo de engaños o publicidad masiva.
El término más utilizado en todo el mundo para designar a este tipo de correo es spam. ¿Quieres saber de dónde viene esta palabra? La historia está bastante difundida en numerosos sitios, como la Wikipedia, pero no por ello deja de ser interesante.
La palabra spam es una abreviación de Spiced Ham, algo así como jamón sazonado. En realidad eran unas latas de carne de baja calidad que se popularizon durante la II Guerra Mundial. Qué mejor manera para los soldados de poder comer un poco de carne en el frente. Aunque los culpables de poner la palabra spam en boca de muchos fueron los cómicos británicos del grupo Monty Python.
Todo ocurría en un sketch surrealista y delirante ambientado en una taberna llena de vikingos. La dueña del sitio recita en voz alta la oferta gastronómica, llena de spam, spam y spam por todos lados. Años después de esta parodia, alguién debió acordarse de la comida malucha cuando comenzaron a llegar esos mensajes de correo basura.
Gracias a YouTube podemos rescatar de la memoria el sketch de los Monty Python y ver ahora este pequeño trozo de historia.
Entras en una web. Ves un servicio interesante que te gustaría probar. O quieres leer un mensaje o acceder a una sección sólo para usuarios registrados. Y claro, lo primero que te piden es tu correo electrónico. ¿Cuántas veces nos hemos echado atrás por no dar el e-mail? ¿Cuántas veces damos media vuelta por temor a ser invadidos por el spam?
Hasta ahora. Ya disponemos de un curioso y práctico sistema para poder dar sin miedo una dirección de correo electrónico. Un e-mail temporal que nos servirá para pasar la barrera y acceder a lo que queremos consultar. Sin que nadie sepa nuestra correo real. Porque es un e-mail que sólo usaremos temporalmente. En concreto, se autodestruirá pasadas las 6 horas.
Este buzón temporal llamado temporaryinbox.com es la web recomendada de esta semana. Hemos podido comprobar que funciona. Y, además, ni siquiera tenemos que darle nuestro correo real a esta web que hace de escudo. Incluso no tenemos que pensar en qué dirección inventarnos. La propia web nos la crea automáticamente.
Visto en Genbeta