
Simroid no le tiene pánico al dentista. Pero sí que se queja cuando le hace daño. El truco es que se trata de un robot con sensores repartidos por la boca, y por supuesto en los dientes. Desarrollado por la empresa japonesa Kokoro, está pensado como un «paciente-conejillo de indias» con el que dentistas principiantes puedan ir mejorando su técnica. Así se intenta evitar que después vayan creando traumas entre sus futuros pacientes de carne y hueso.
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También puede asentir y responder a algunas frases, así como adaptar la posición del cuello a los requerimientos del practicante. De esta forma, el futuro dentista puede ir probando también a mantener una discusión relajada con su paciente, aunque éste le responda casi siempre con monosílabos (y quejas).
¿Y por qué se ha optado por un modelo femenino? Según el doctor Naotake Shibui, implicado en el proyecto, porque las mujeres requieren un trato más sensible que los hombres cuando van al dentista.

Una postura un poco sexista, la verdad. También lleva un sensor en el pecho, para que el dentista vaya aprendiendo a no acercar en exceso los codos a dicha zona (bien por despiste o por ser poco espabilado). Se trata, en definitiva, de una curiosa forma para invertir el esquema tradicional, según el cual el hombre es el conejillo de indias del robot, como pasa con el robot masajista WAO-1. En el siguiente vídeo podéis ver a Simroid en acción en un pequeño reportaje de la televisión japonesa.
Vía: Pink Tentacle





Por favor, publiquen una imagen del robot. Lo necesito para una tarea. :S