En 2008, las películas españolas recaudaron 81 millones de euros en taquilla. Una cifra que sigue una línea descendente desde los 106 millones de euros que generó el cine español en 2005. Pero lo peor de todo es que, por primer vez en la Historia, la recaudación ha sido inferior a las subvenciones del Fondo de Protección a la Cinematografía, que el año pasado se situaron en 85 millones de euros.

En otras palabras, contando con estas subvenciones, el “éxito” en taquilla de las películas española supone un déficit de cuatro millones de euros al año. O, lo que es lo mismo, la industria del cine español ya es capaz de ganar más dinero con subvenciones de nuestros bolsillos que con lo recaudado en las taquillas de los cines. Y eso que, si bien la recaudación baja, las subvenciones no dejan de crecer: en 2007 “sólo” fueron 66,7 millones de euros, que aumentaron a los citados 85 millones del año pasado.

Aunque el año pasado hubo unos 8,5 millones de euros en subvenciones que se quedaron sin destinatario. La razón, la misma falta de éxito en taquilla. Toda película española recibe una subvención equivalente al 15% de su coste, pero si supera los 330.000 euros de recaudación, se le otorga una subvención complementaria equivalente a la tercera parte de la inversión. El problema está en que, en 2008, el número de películas que superó dicha recaudación mínima estuvo por debajo de lo esperado.

Con todo, aún después de aclarar este punto estaríamos hablando de un sector que, pese a recibir 76,5 millones de euros en ayudas, sólo genera 81 millones de euros en ingresos. Pero, para ser todavía más exactos, basta señalar que el Fondo de Protección a la Cinematografía no es el único fondo de subvenciones para el cine español. Luego hay que sumarle los créditos ICO, que desde 1995 hasta la fecha han aportado 157,91 millones de euros. Y todavía dejarán caer otros 75 millones de euros más hasta 2011.

Por otra parte, hay que añadir las subvenciones a largometrajes rodados en las lenguas que, aparte del castellano, son oficiales: catalán, euskera y gallego. Unas películas en las que el Ministerio de Cultura inyectará 10,5 millones de euros este año. Y luego está lo que aportan los gobiernos autonómicos: en 2008, Cataluña subvencionó este tipo de películas con 35,5 millones de euros, Galicia aportó cuatro millones y País Vasco algo más de dos millones.

Suma y sigue. Tampoco podemos olvidarnos de la cuota del 5% que la ley obliga a las televisiones a invertir de su facturación en producción audiovisual. En otras palabras, al final el cine español puede llevar ya llevar perfectamente varios años recaudando menos que lo que consigue en subvenciones. ¿Y por qué os contamos todo esto en un blog de tecnología? Pues en primer lugar, porque a todo el extenso listado de subvenciones que hemos ido citando, hay que sumarle todavía un elemento más: el canon digital.

Sölo con este impuesto público que gestiona una entidad privada como la SGAE, el sector del cine recibió el año pasado una inyección de 25 millones de euros. Y tanto en el caso del canon como en el de las subvenciones, se trata de dinero proveniente del bolsillo de los españoles. Una ingente cantidad de dinero en ayudas, a las que el cine español no sólo responde bajando su recaudación, sino culpando a los internautas por descargar las películas sin pagar.

Pero como ya os contamos en dicho artículo, ni siquiera en las redes P2P el cine español tiene éxito. De todas formas, tanto los productores del sector como los políticos seguirán mintiendo sobre el verdadero motivo de la crisis de nuestro cine. Basten como ejemplo las declaraciones de Rafael Simancas, para quien “los problemas que atraviesa el cine en España, como en el resto de Europa, están causados por la piratería”. Lo que quizás no sepa el portavoz de Cultura del PSOE en el Parlamento es que, por ejemplo, las películas británicas suponen el 31% de las ventas de taquilla en su país. Mientras que España sólo llega al 13,47%, menos incluso que el año anterior.

Vía: menéame / La Razón

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