Polaroid se retira. O al menos lo hace en aquello que tradicionalmente significaba: cámaras que imprimían las fotos instantáneamente en papel. Ahora se dedicarán ayudar y prestar su sello a otros fabricantes de cámaras digitales, televisores, reproductores de DVD e impresoras portátiles como Zink. La firma estadounidense reducirá su plantilla a sólo 150 empleados (en 1978 tenía casi 21.000) y trabajará exclusivamente desde sus oficinas y fábricas centrales de Boston, cerrando factorías en Massachusetts, México y Holanda.
Los tiempos cambian y las grandes firmas tienen que cambiar de estrategia. Como hizo por ejemplo SEGA cuando dejó de fabricar videoconsolas y se centró en la programación de juegos para otras plataformas. Para los nostálgicos todavía quedará una pequeña industria de coleccionismo y antigüedades. Pero ya no volverá a ser lo mismo. Las cámaras Polaroid se unen así al casete y el VHS como iconos de la tecnología que no han soportado la entrada en el siglo XXI.
Vía: Gadget Lab


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