El presidente de la CMT, Reinaldo Rodríguez, opina que las conexiones a Internet de alta velocidad en España son “tan buenas como las que puede haber en cualquier país europeo”. Curioso, curioso. Más que nada porque todos los estudios que comparan la conexión a Internet de banda ancha de varios países sitúan a España en una posición retrasada. En el ranking de la ITIF, ocupamos el puesto 21 sobre 30. En el que acaba de publicar la OCDE, formada por 30 países, salimos los penúltimos en cuanto al precio (los mejicanos no podían permitir que la “madre patria” ocupase el último lugar). Pero da igual. Reinaldo Rodríguez sigue en su realidad paralela. Un mundo aparte en el que España está a la altura de Europa.

Bueno, es cierto. Si exceptuamos Francia, Suecia, Dinamarca, Suiza, Luxemburgo, Italia, Alemania, Gran Bretaña, Portugal, Austria, Bélgica, Noruega, Holanda, Finlandia, Islandia, Lituania… Nada, un porcentaje raquítico de salvedades (¿cuántos países hay en Europa?). Podemos decir con orgullo patriótico que en Turquía, Grecia o Hungría están peor que nosotros (si cabe).

El estudio que acaba de publicar la OCDE refleja cosas que, no entendemos muy bien porqué, contradicen la visión de nuestro querido presidente. La tarifa de ADSL más barata en España es de 45,14 dólares al mes, mientras que en Francia la más cara sale por 38,31 dólares mensuales. ¿No se habrán equivocado con los datos?

Lo importante es lo que dice don Reinaldo, que tiene más razón que un santo. “”En este momento hay ofertas de operadores españoles que acceden al 50% o 60% de la población que están ofreciendo velocidades de 8, 10, 12 ó 14 megabits por segundo a 20 ó 22 euros, que es un precio totalmente en línea con el de muchos países europeos”. Y no hay que hacer caso a quienes dicen que las operadoras no cumplen sus promesas en cuanto a la velocidad.

Que para eso tenemos nuestra característica coletilla publicitaria de “hasta X megas”. Nosotros tenemos más estilo, a ver si se enteran.

Además, Reinaldo confía en que en los próximos cinco años los precios bajarán todavía más, confirmando esa línea que siguen las operadoras en España. Porque hay que ver lo que les gusta tirar la casa por la ventana. Eso sí, el presidente de la CMT avisa que todo esto “depende de cómo presiona la competencia para que los operadores inviertan”. Eso, aquí el trabajo de presión depende de la competencia, no del organismo regulador. Hasta ahí podríamos llegar. Tampoco hay que preocuparse por esto, ya que el mercado de las telecomunicaciones español se caracteriza por su libre competencia. Los de la Comisión Europea, con su multa a Telefónica, no tienen ni idea.

Los internautas españoles podemos dormir tranquilos. Ya sabemos que lo del ciberdespacio es una patraña de tres periodistas malos. Y todos esos estudios que sitúan nuestra banda ancha a la cola mundial no son más que el fruto de una conspiración judeo-masónica. Desde aquí queremos darle las gracias a Reinaldo Rodríguez por arrojar luz sobre la verdadera realidad. Siga firme en su lucha.

Vía: CincoDías