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A poco mĂĄs de un mes de las Navidades, todo buen progenitor tiene la ardua misiĂłn de comprar los regalos para sus peques. Y como la tecnologĂÂa estĂĄ a la orden del dĂÂa, la revista Wired ha propuesto algunos de los juguetes mĂĄs tecnolĂłgicos y avanzados para los niños que vienen. Para su listado, se han basado en una moda que ha sentado precedente: los Webkinz, unos peluches nacidos en el año 2005 que tienen vida en el mĂĄs allĂĄ. Virtual, claro.

Con la compra de uno de estos monigotes, el niño consigue un cĂłdigo con el que puede acceder a la Web, conocer a su mascota virtual y jugar con ella. El precio de la mascota «real» es de diez euros y la compañĂÂa que lo fabrica ha ganado 2.000 millones de dĂłlares con el invento. Ante tan desbordante Ă©xito, han nacido nuevos productos que nos recuerdan mucho a los Webkinz. Y todos con un Ășnico denominador comĂșn: aprovechar las nuevas tecnologĂÂas para seducir a los niños. Y al bolsillo de los padres.

Lo mås parecido llega de la mano de la firma americana Hasbro, con su nuevo producto Littlest Pet Shop. El niño tiene a su disposición un total de 200 mascotas reales, a la venta en cualquier tienda de juguetes. Con el bicho en sus manos, puede acudir a la pågina web oficial e introducir el código que lleva el animalito en el collar. De esta forma, el niño puede darle una casa a su mascota, decorarla e incluso comprarle comida con dinero virtual.

Y Disney no podĂÂa ser menos. La firma ha puesto en circulaciĂłn un mundo virtual llamado «Pixie Hollow«. EstĂĄ especialmente dedicado a las niñas, que tienen que comprar unos joyeros repletos de alhajas de quita y pon. El juego es similar al de las mascotas de Hasbro, sĂłlo que esta vez los cĂłdigos de activaciĂłn se encuentran en las pulseras que llevan puestas las niñas.
TambiĂ©n hay una versiĂłn para niños relacionada con la pelĂÂcula Cars, estrenada en 2006. Y es que, la firma HotWheels fabricarĂĄ las miniaturas de los coches de la peli, que tambiĂ©n llevarĂĄn un cĂłdigo para activarlos en la web, donde tendrĂĄn todo el espacio de la Red para hacer carreras virtuales.

Y por Ășltimo, cĂłmo no, la princesa de las princesas. Todas las chicas que hayan comprado el mp3 de Barbie, tendrĂĄn la opciĂłn de acceder a su pĂĄgina oficial para descargar el contenido VIP. Los que no tengan en su poder el reproductor de Barbie, deberĂĄn pagar mĂĄs de cuatro euros para conseguir los mismos privilegios. Y por Ășltimo, sĂłlo nos queda desearos unas felices compras navideñas.

Foto inferior de Angelina / VĂÂa: Wired




