La verdadera esencia se guarda en frasco pequeño. Una afirmación que nadie podrå rebatirle a los Robo-Q, unos diminutos robots capaces de desplazarse a través de control remoto y que disponen de otras divertidas funciones. Son una creación de la siempre original juguetera japonesa Takara Tomy, responsable también del Space Invaders Bank o de la hucha Jinsei Ginko.

Los mini robots, que no superan el tamaño de un pulgar, estĂĄn preparados para detectar y evitar obstĂĄculos, así­ como para entrar en «modo persecuciĂłn». Es decir, en lugar de rodearlos, ir a por ellos. Desde la empresa lo plantean como una alternativa a los clĂĄsicos futbolines para jugar partidos de fĂștbol en miniatura. De hecho, en el pack se incluye la pelota. Se mueven a tres velocidades. En el siguiente ví­deo podemos ver el anuncio que se emite en JapĂłn de Robo-Q

Sus baterí­as de litio se cargan en el mismo dispositivo de radiocontrol, donde existe un compartimento para guardarlos cuando no los usemos. 20 minutos de carga proporcionan cinco de autonomí­a. Lo que resulta un tanto descompensado y es el principal inconveniente del juguete.

El mando funciona con cuatro baterí­as tipo AA. En cuanto a los modelos de los Robo-Q,  es posible elegir entre la versión retro, disponible en rojo y plateado, o la versión futurista, en blanco y en negro. Su tamaño es de 3,4 centí­metros.

Se encuentran en la pĂĄgina de ThinkGeek y su precio es de 40 dĂłlares, unos 31 euros al cambio actual. En la pĂĄgina nos advierten que, al ser importados de JapĂłn, el manual estĂĄ en ese idioma. Un dato que conviene tener en cuenta.