Mi experiencia con el Samsung Galaxy S21 Ultra tras una semana de uso

Ya ha caído en mis manos el móvil más importante de Samsung en lo que va de año. El Samsung Galaxy S21 Ultra es lo que se esperaba y quizá algo más. Pero ¿merece la pena actualizar tu Samsung Galaxy S20 con este cambio? ¿Resuelve Samsung sus problemas con las cámaras? ¿Qué aporta realmente este vistoso terminal? A estas y otras preguntas te respondo a lo largo de esta review. Pero ya te adelanto que la pantalla Dynamic AMOLED 2X de 6,8 pulgadas con 120Hz es uno de sus puntos fuertes. Y, por supuesto, el objetivo principal de 108 megapíxeles hace las delicias de quienes quieren fotos cargadas de detalle e información. Claro que para disfrutar de todo esto vas a tener que rascarte el bolsillo y gastarte 1.250 euros para su versión más “ajustada”. O llegar hasta casi los 1.500 euros si quieres el móvil más “pepino” de Samsung hasta la fecha. Y ahora sí, te cuento lo que ha dado de sí este terminal durante esta semana de uso.

¿El mejor diseño de Samsung? Yo digo sí

Aunque entramos en terreno personal, de lo que no cabe duda es que Samsung sigue firmando los mejores diseños de móviles en la actualidad. Tanto por calidad de acabados como por diseño. Para esta familia Samsung Galaxy S21 los coreanos han optado por colores más llamativos que marquen la diferencia respecto al resto de flagships o terminales tope de gama de otros fabricantes, y lo han conseguido. El llamado phantom Violet y el juego de dos tonos entre módulo de cámaras y carcasa es clave para ello. El único problema es que los modelos del Galaxy S21 Ultra se quedan fuera de este baile de colores. Aquí Samsung ha apostado por lo clásico: negro y plateado. Eso sí, con acabados mate que brillan pero no se quedan llenos de huellas. Y esto es algo para celebrar.

En el terminal de prueba que he podido disfrutar el acabado es completamente negro. Y la verdad es que es bonito, elegante y muy formal. Da gusto llevarlo sin funda y disfrutar del negro mate. La suciedad y las huellas no aparecen por ninguna parte. Aunque echo en falta la opción de un acabado más vistoso para personas que, como yo, no tienen ningún problema en alardear de móvil colorido. Aunque siempre se puede suplir con una funda que proteja el acabado y el módulo de cámaras que añada ese toque de color.

El otro punto importante aquí tiene que ver con el diseño del módulo de cámaras. Sigue sobresaliendo notablemente respecto al cuerpo. Y sí, es grande y puede provocarte algo de tripofobia con tanto círculo en él. Pero en lugar de ser una meseta acoplada al móvil, Samsung juega a unirla al resto del terminal gracias al marco metálico lateral, que parecen los brazos de este módulo abrazando el resto del terminal. Además, la mezcla de esquinas redondeadas y picudas diametralmente opuestas hace que sea un módulo icónico. Habrá más módulos rectangulares en la esquina superior izquierda de otros móviles, pero sabrás cuál es la de un Samsung Galaxy S21 con un solo golpe de vista. Muy bien hecho, Samsung.

diseño módulo de cámaras

Eso sí, es un móvil bastante grande con sus  75.6 x 165.1 x 8.9 mm, aunque resulta ergonómico gracias a su peso de 229 gramos, que está bien repartido y equilibrado. Para todo lo que tienen en su interior, su exterior cumple con creces. Aquí no hay ningún pero para este Galaxy S21 Ultra.

Pantalla fluida e inteligente, lo mejor de este móvil

Si hay una segunda cosa que Samsung sabe hacer bien, después del diseño, es aprovechar la tecnología AMOLED. Esta vez, en el Galaxy S21 Ultra, Samsung mejora lo visto en la generación pasada. Vuelve a aprovechar la tecnología Dynamic AMOLED 2X, pero en un panel que consigue alcanzar hasta los 1.500 nits de brillo, con más contraste (50% más respecto al S20 Ultra) y con un 100% de representación del color. Todo ello alcanzando los 2K o QHD+ de resolución en sus 6,8 pulgadas. Es una pantalla que da gusto mirar. Sobresaturada, brillante y muy viva. Lo habitual en Samsung, que falsea ligeramente los colores para mostrar una realidad más vistosa, pero que da gusto ver.

pantalla fluida

Otro de los avances que he disfrutado especialmente es la fluidez que ofrecen los 120Hz de pantalla. Moverme por escritorios y menús en el móvil es rápido y da esa sensación gustosa de agilidad. Por supuesto esto supone aprovechar los, por ahora, 60Hz de juegos como League of Legends Wild Rift (han anunciado que trabaja en el soporte para 120Hz) o de otros juegos como Pokémon GO.

También hay detalles novedosos como un modo de protección para la vista que adapta, automáticamente, la proyección de luz azul sobre la pantalla. Si activamos este ajuste y seleccionamos que se regule automáticamente (en otros móviles de Samsung la gestión era solo manual), veremos una pantalla más cálida que tira hacia el naranja-marrón según pasan las horas del día. La idea es proyectar menos luz azul conforme se acaba el día, buscando que nuestro cuerpo no limite la producción de melatonina a la hora de echarnos a dormir además de evitar problemas como la fatiga visual. Algo, esto último, a lo que también ayuda que la pantalla tenga un mínimo de hasta 10Hz de actualización de pantalla cuando es necesario. He decir que no tengo problemas con mi melatonina por lo que no he aprovechado al máximo esta función. Pero si lees libros en el móvil o siempre repasas vídeos de TikTok antes de dormir, esta función puede ayudarte.

pantalla curva

Por cierto, este panel está protegido con cristal Gorilla Glass Victus, que asegura resistir caídas de hasta dos metros. Algo que, desde luego, no hemos probado en un móvil de semejante precio que solo nos han prestado. Lo que sí te puedo comentar es que la curvatura o edge del panel y el acabado es realmente sutil. Lo malo es que el protector de pantalla que llega con el móvil no aprovecha todo el ancho y, al usar el modo de navegación por gestos he notado cada uno de los deslizamientos para volver a atrás raspando con el borde del protector. Un detalle mínimo por sacarle algún pero a esta genial pantalla.

¿Más es mejor en fotografía? Sí y no

Para Samsung, las cámaras del Galaxy S21 Ultra son la joya de la corona. Y es verdad que es la clave diferenciadora, además del tamaño de pantalla, respecto a sus hermanos menores y también respecto a la edición de 2020. Pero ¿ha superado Samsung las expectativas y mejorado finalmente su apartado fotográfico para competir con el resto de fabricantes? Pues sí y no. Hay avances, pero también sigue habiendo problemas.

Cámaras S21 Ultra

El hermano mayor de los Galaxy S21 presume por ser el único con un sensor principal de 108 megapíxeles. Para disfrutarlo tiene su propio ajuste en el que aprovechar todo el sensor de 4:3 y la máxima resolución. ¿Para qué? Pues para conseguir fotos llenas de detalle que puedes recortar y reencuadrar a posteriori sin perder detalle. Sobre todo ahora que Samsung ofrece las versiones RAW de 12 bits de las fotos que haces con este S21 Ultra para los apasionados de la fotografía y su retoque. Han mejorado el sensor y consigue fotos con un rango dinámico más que notable, muy luminosas y llenas de detalle. Eso sí, cuidado con ampliarlas demasiado o verás las costuras del procesado de Samsung: márgenes y definición que parecen haber sido pintados con acuarelas en vez de píxeles. Aun así este sensor es de lo mejor que hay en el mercado móvil, y su luminosidad y detalle sorprenden positivamente.

Claro que en la pantalla de este móvil todo se ve realmente bien, con un color que no siempre se asemeja a la realidad, pero que sí hace cualquier escena más llamativa. El toque habitual de Samsung en este aspecto.

Donde mejora notablemente este apartado fotográfico es con los teleobjetivos. Sí, en plural porque hay dos. Uno de ellos ofrece un zoom 3X sin pérdida que funciona muy bien en aspectos de luminosidad y definición. Y en su SpaceZoom con zoom óptico de 10X del segundo teleobjetivo. Ambos con una estabilización que ahora sí resulta algo más cómoda para tomar capturas de elementos lejanos. Incluso a 100X gracias al bloqueo de encuadre automático tras apuntar durante más de 2 segundos a un detalle. Resulta más cómodo y más factible, aunque los aumentos más altos no se puedan usar para tomar buenas fotos, sino para cotillear a lo lejos. No os juzgo, yo esto lo uso mucho por mi miopía.

Sin embargo sigue habiendo problemas con el gran angular de este módulo. Es la lente que se queda atrás en términos de luminosidad y definición. Y estas costuras se notan especialmente por la noche, donde hasta los colores se diferencian respecto a la misma toma y encuadre recogidas con otra lente. Algo que me deja con sensaciones agridulces a nivel general.

lentes

También he encontrado algunos fallos a la hora de conseguir una buena foto en una toma única. A pesar de contar con herramientas de hardware como un enfoque láser y también de software para activar una mejora de enfoque, he encontrado que lo que creía era una buena foto no estaba todo lo definida y enfocada que creía en la galería. Así que aconsejo hacer varias fotos de cualquier detalle antes de conformarnos.

Las cámaras son buenas, y los resultados pueden ser realmente buenos, no me entendáis mal. Pero aún hay mucho margen de mejora de cara a los usuarios menos doctos en fotografía. Por ejemplo: un cambio más ágil y menos notorio entre lentes, un enfoque más fiable, menos aberraciones luminosas a contra luz, un contraste más equilibrado o retocado en los selfies, un modo retrato más realista… Pequeños detalles que, junto a la ficha técnica que ya poseen estas cámaras, mejoraría notablemente el resultado, haciéndose más cómodo y fácil para cualquier tipo de usuario.

Eso sí, también hay nuevas funciones y ventajas interesantes en este aspecto. Junto a un modo director que nos permite grabar con dos cámaras (frontal y trasera a la vez), pero teniendo en perspectiva el resto de lentes para saltar a la que deseemos con una sola pulsación, también hay otros alardes técnicos como grabación en 4K desde cualquiera de estas lentes. O un modo noche mejorado (con zoom óptico 3X) que sigue haciendo parecer que es de noche aunque veamos colores y luminosidad que ni el ojo es capaz de captar. Aunque es la grabación en 8K y la superestabilización (limitado a resolución FHD) lo que más llama la atención. Ojalá disfrutar pronto de una grabación 4K completamente estabilizada con esta tecnología. Será el final de los palos estabilizadores para móviles.

108 megapíxeles

Por cierto, respecto al modo retrato, y enlazando para hablar de la cámara para selfies, los resultados también son agridulces. La cámara tiene solvencia y, con luz, las texturas, los cabellos y detalles quedan definidos. Pero olvídate de conseguir el mejor retrato o bokeh con la cámara para selfies. El recorte ha mejorado, pero sigue sin ser perfecto. Además, los añadidos en cuanto a iluminación y recorte por software no ofrecen demasiadas novedades o cambios realmente utilizables sin que se note que son eso, un retoque algo tosco. Sobre todo si el resultado no es realista porque el sensor no reconoce correctamente parte de tu cabello o gafas. Los resultados son mucho mejores con las cámaras traseras y su sensor láser de profundidad, claro. Pero hay un problema notable, y es que en pantalla no se muestra el verdadero resultado del recorte hasta que no abres la foto en la galería. Algo que me ha obligado a repetir una toma muchas veces para conseguir el efecto deseado con un recorte correcto y sin dudar del enfoque. El resultado es mejor de lo que se ve en pantalla, pero no lo ves hasta que entras a la galería. Y como prueba una piña:

Modo retrato

Modo retrato con objetos

En conclusión y resumen: Samsung mejora en el apartado fotográfico respecto a anteriores generaciones de los Galaxy S, pero sigue sin ponerse por delante en el resto del mercado. Una gran luminosidad, gran rango dinámico y contraste y funciones extra no salvan detalles como una experiencia de usuario algo errática o que necesita práctica para los usuarios menos expertos. El avance es bueno, pero no consigue ser la cámara más versátil del mercado. Para nosotros sigue en el top 3, con elementos por encima y también por debajo de fabricantes como Apple y Huawei. Claro que la competencia está siendo feroz y habrá quien apueste por mejor ficha técnica, por mejores resultados o por mayor facilidad de uso. Desde luego este 2021 va a estar reñido fotográficamente.

Actualización: una semana después de publicar esta review Samsung ha lanzado un par de actualizaciones de software notables para este terminal. Entre las novedades incluye un rendimiento mejorado para el apartado de cámara. Algo bastante notable al utilizar efectos, que ya no hacen que sea una experiencia con latencia o parones. Los resultados siguen siendo positivos aunque sin mejora de definición. Así que aspectos como los efectos del modo retrato ahora se aplican de forma más ágil y fluida.

Más potencia y más memoria, ¿pero es necesario?

Lo es si pagas más de 1.000 euros por un móvil. Y es que por ese precio esperas hacerte con los avances más punteros de la tecnología actual. Pero si crees que tener más memoria RAM en tu móvil que en tu ordenador va a cambiar te la vida… siéntate, porque tenemos que hablar.

Samsung saca pecho con su nuevo procesador Exynos 2100. Y no es para menos gracias a los números conseguidos. Es un procesador fabricado en 5 nanómetros con una gran solvencia de procesamiento y, además, eficiente. Aunque el verdadero añadido de importancia respecto a la edición del año pasado es que cuenta con su propio módem 5G, del que por fin se aprovechan los hermanos menores en esta gama Galaxy S21. Sin embargo, vas a poder abrir WhatsApp, publicar stories en Instagram, grabar vídeos de TikTok o viciarte de forma muy fluida a LOL Wild Rift con la misma experiencia de uso que en la gama Galaxy S20. Los números son tecnicismos que no justifican, al menos en este caso, el salto desde la generación anterior del S20 Ultra a este S21 Ultra. Ni siquiera en su versión de 16GB de memoria RAM.

potencia y memoria

Ahora bien, si llevas un par de años sin cambiar de móvil y quieres asegurarte la solvencia y fluidez un par de años más (o incluso más), la ficha técnica de este Galaxy S21 Ultra no te va a decepcionar. Y es que es una verdadera bestia en cuanto a números y experiencia de uso. Todo es fluido y puedes disfrutar con todos los alardes gráficos de los últimos juegos del momento. Así como las conexiones más ágiles de Internet. Este móvil está hecho para moverlo absolutamente todo.

Pero no solo las aplicaciones habituales, claro. También cuenta en su interior con elementos como Samsung Dex sin cables para transformarse en un ordenador con el que trabajar en formato escritorio, o permite convertirse en el mando a distancia para abrir tu coche. Incluso es capaz de gestionar detalles de tu casa conectada (si es que cuentas con más aparatos de Samsung conectados en tu hogar) incluso desde el coche. Avances y soportes que hacen que este móvil sea lo más adelantado de Samsung, pero que quizá no justifiquen su precio si llegas desde una o dos generaciones más atrás.

Exynos 2100

Samsung Galaxy S21 Ultra, ficha técnica

Samsung Galaxy S21 Ultra
Pantalla 6,8 pulgadas con tecnología Dynamic AMOLED X2, resolución WQHD+ (3.200 x 1.440 píxeles), 515 ppp de densidad y 10-120Hz de tasa de refresco para la pantalla
Cámara principal Ultra gran angular de 12 megapíxeles Dual Pixel, apertura f/2.2 con píxeles de 1,4um (120º de visión)
Gran angular de 108 megapíxeles f/1.8 con píxeles de 0,8um y OIS
Telefoto de 10 megapíxeles Dual Pixel con aumento óptico 3X, f/2.4 y píxeles de 1,33um y OIS
Telefoto de 10 megapíxeles Dual Pixel con aumento óptico 10X, f/4,9, píxeles de 1,22um, OIS y Space Zoom 100x
Láser AF
Cámara pasa selfies Sensor principal de 50 megapíxeles con apertura f/2.2 angular
Memoria interna 128 GB / 256GB / 512GB
Ampliación A través de tarjetas micro SD hasta 1 TB
Procesador y memoria RAM Exynos 2100 de 5nm 64-bit con ocho núcleos
12GB/16 de memoria RAM
Baterí­a 5.000 mAh con carga rápida de 25W
Carga inalámbrica mejorada Fast Wireless Charging de 15W
Carga rápida compartida Wireless PowerShare
Sistema operativo Android 11 bajo One UI 3.1
Conexiones WiFi 6E, hasta 7CA, LAA, LTE Cat20 (hasta 2.0Gps de descarga y 150 Mbps de subida) o 5G sub-6, Bluetooth 5.0, GPS de doble banda (GLONASS, Beidou, SBAS y Galileo), NFC y USB tipo C 3.1, sensor de proximidad, sensor RGB, acelerómetro, etc.
SIM nano SIM
Diseño Combinación de cristal y metal con bordes redondeados
Acabado en Gorilla Glass Victus
Colores disponibles: phantam black y phantom silver
Certificación IP68, resistencia al agua y al polvo
Dimensiones 75,6 x 165,1 x 8,9 milímetros y 228 gramos
Funciones destacadas Sonido estéreo AKG
Sensor de huellas ultrasónico, Reconocimiento facial
120Hz de tasa de refresco en la pantalla
Tecnología UWB
Soporte para SPen
WiFi 6E
Fecha de lanzamiento 14 de enero, ya disponible
Precio 1.250 euros modelo 12GB/128Gb
1.310 euros modelo 12GB/256GB
1.440 euros modelo de 16GB/512GB

 

5.000 mAh de batería pero sin cargador

Al final Samsung se ha plegado a la tendencia marcada por Apple. Atrás quedan los auriculares AKG de regalo, el adaptador de corriente e incluso los tweet de burla por la decisión que lo cambió todo en el aspecto del packaging y, esperemos que también, en el de la sostenibilidad. Sí, este móvil de 1.250 euros viene sin el adaptador de corriente. Sí cuenta en su caja con el cable de carga y datos (USB-C a USB-C) y el pincho para extraer la bandeja de la tarjeta SIM. Y ya está. Algo que hace que sea una caja más sencilla y ligera. Aunque aquí el punto sigue siendo la reducción de materiales y el ahorro energético y de residuos que supone eliminar estos componentes habituales que, supuestamente, no siempre se usan. El chiste, en mi caso, es que siendo periodista de tecnología, y con diferentes productos en casa para review, no tengo a mano un susodicho adaptador de corriente USB-C. Lo que me ha llevado a utilizar uno de Huawei y una powerbank con carga inalámbrica de Samsung según lo necesite. ¿Estamos tan preparados para la eliminación de estos componentes? Yo digo no. Al menos con el último estándar de tipo USB-C. Asegúrate de esto antes de comprar cualquier Galaxy S21 si no quieres llevarte la sorpresa.

Batería de 5 mah

Ahora bien, pasando a hablar de la batería, Samsung incluye en el hermano mayor la batería más grande de esta familia. El Galaxy S21 Ultra cuenta con una pila de 5.000 mAh. Pero que el dato no nuble la experiencia: tiene que mover más pantalla, con más resolución (si la aumentas respecto al FHD+ que llega por defecto). Así que la media queda equilibrada con unas 5 o 6 horas de pantalla activa. Lo justo para pasar el día sin necesidad del cargador y si no abusas del móvil. Una media habitual para los terminales de Samsung, que siguen sin destacar en cuanto a autonomía. E incluso quedándose corta si abusas de vídeos o juegos. Pero esta generación también se queda atrás respecto a la carga rápida.

Y es que, si tienes el adaptador correspondiente, la carga rápida de Samsung se queda en los 25W. Sin acercarse a los 60W conseguidos por fabricantes como Oppo o Huawei que hacen de esta característica algo realmente sorprendente. Significa, pues, que necesitarás varias horas más de carga para conseguir el 100% de la batería. La carga inalámbrica tampoco destaca con sus 15W. Además, Samsung no se olvida de la carga inversa para ceder algo de energía de sus 5.000 mAh a otros dispositivos inalámbricos.

autonomía

Actualización: Una semana después de publicar nuestro análisis Samsung sigue lanzando mejoras para su móvil mediante actualizaciones. Gracias a una de estas he notado que el terminal crece en autonomía, llegando a superar el día (ahora sí) sin tener que darle una carga extra. La mejora es notable y hace que las horas de pantalla encendida, sin ningún tipo de restricción ni ahorro de energía, superen las 6 horas de autonomía. Ahora sí este móvil aprovecha bien sus 5.000 mAh.

Conclusiones tras una semana de uso

¿Vienes buscando el mejor móvil de Samsung? Pues lo has encontrado. Una delicia en diseño y pantalla, con una solvencia y fluidez realmente buena y un apartado fotográfico de lo mejor del mercado. ¿Vienes buscando el mejor móvil de 2021? Entonces quizá debas saber que hay algunos grises dentro de este equipo como es su autonomía o la experiencia de uso fotográfica si eres novel en este aparatado. Pequeños detalles a pulir que restan puntos del que es el móvil más avanzado de Samsung.

Todo ello sin perder de vista su precio, que está entre los 1.250 euros en su versión de 12GB de RAM y 128GB de capacidad (no ampliable), y los casi 1.500 euros en el modelo de 16GB de RAM con 512GB de almacenamiento. ¿Vale la pena el desembolso? Pues depende de dónde vengas. Si necesitas cambiar de móvil optarás por lo más avanzado. Si solo quieres actualizar, quizá sea mejor esperar a una buena oferta.

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