Esta es mi experiencia tras seis meses con el Huawei P20 Pro

Uno, que ya es escéptico ante los anuncios marketinianos de móviles, tenía ciertas dudas ante la inteligencia artificial y la triple cámara del Huawei P20 Pro a la hora de probarlo. “¿Tres cámaras? ¿¡Para qué!?” Lejos de la filosofía de Holywood de juntar a cuantos más súper héroes mejor, la suma en el móvil de Huawei me ha sorprendido gratamente. No solo es útil para sentirte mejor paparazzi, también cuenta con muchas funciones y características para mejorar la experiencia de uso día a día. Este móvil se ha convertido en mi móvil personal durante el último medio año, y esto es lo que puedo decir de él a día de hoy.

Huawei P20 Pro sello

Un aspecto del que me gusta presumir

Odio mucho y muy fuerte las carcasas con recubrimiento de cristal tipo Gorilla Glass. Sí, son resistentes ante rayones y roturas, pero son un auténtico imán para huellas. Y este Huawei P20 Pro no es una excepción. Ojo, su acabado brillante y su color (en mi caso un azul claro) es bonito, muy bonito. Eso sí, he optado por llevar siempre una funda protectora para cubrir tanto la parte trasera como la pantalla.

un aspecto del que me gusta presumir

La carcasa trasera tipo espejo no es limpia, pero da gusto verla. La he usado para ver si estaba despeinado. Y, ¡qué narices!, también la he mirado por gusto. Me gusta el color azul claro, y me gusta más aún ver diferentes tonos de azul según le llega la luz. Además he presumido de trasera delante de amigos y familiares, tanto por el diseño con las tres cámaras (del que no me gusta la forma en la que sobresalen los dos objetivos principales) como por sus reflejos. Y es que tener todos los elementos en los extremos al final consigue que haya prestado atención tanto al color como a su función de espejo.

diseño

En cuanto al frontal no soy un fan del diseño con notch, muesca o flequillo. Es útil para conseguir una proporción de panel más panorámica, claro, pero pasa totalmente desapercibido. Huawei ha introducido una función para invisibilizarlo al apagar una porción de la pantalla a los lados de este flequillo, y funciona. Pero tras unos minutos de uso es fácil acostumbrarse a la muesca y obviarla. Tanto como cuando mis ojos ocultan mi nariz a la hora de leer un libro.

notch

Es decir, que es un móvil que da gusto mirar, pero a la hora de la verdad el miedo a rayarlo y afear su acabado espejo me ha llevado a cubrirlo. No soy tan valiente como para llevar este Huawei P20 Pro sin funda. La mejor opción es elegir una de esas fundas transparentes de cuerpo completo, aunque las sensaciones de delgadez y acabado resistente se pierdan. Como opinión personal para Huawei y el resto de fabricantes: por favor, basta de carcasas atrapa huellas.

aspecto

Tres son mejor que dos, aunque solo a veces

No voy a hablar del “renacimiento de la fotografía”, de nuevo, eso se lo dejo a los de marketing. Ahora bien, tres objetivos en el caso del Huawei P20 Pro son mejor que dos, pero solo si eres un poco cotilla. Huawei Mantiene su dualidad con un objetivo de 20 megapíxeles a color y otro de nada menos que 40 megapíxeles (tecnología que multiplica los megapíxeles) en formato blanco y negro. Hasta aquí nada realmente nuevo más allá de la capacidad de agrupar píxeles del sensor para conseguir imágenes de hasta 40 megapíxeles. Las fotos son muy luminosas gracias a la apertura de estos objetivos (f/1.6) y permiten instantáneas llenas de información incluso en entornos oscuros. Los colores son realistas y el nivel de detalle es propio de la gama alta. Ahora bien, cuando le metes zoom llega lo llamativo y verdaderamente destacable.

tres son mejor que dos

He usado esta función en contadas situaciones, y sobre todo para fardar de móvil de tres cámaras. Pero… ya que está aquí… Ampliar a 5x el zoom es un verdadero placer, y cuando llegas a 10X, usando el zoom digital, ya es para dejar en calzoncillos a los móviles de tus primos y de tu cuñado. El nivel de detalle no es comparable a ningún otro móvil del mercado. Puede que el tratamiento de software empeore el resultado que técnicamente se puede lograr con un teleobjetivo, pero aun así me ha proporcionado resultados de verdadero paparazzi. Conciertos, espionaje y mucho cotilleo son las situaciones habituales en las que he optado por aplicar el gesto de pellizco y acercar la imagen lo máximo posible. Contadas ocasiones, sí, pero con resultados más que satisfactorios.

zoom 5x

Por cierto, no puedo hablar del súper zoom del Huawei P20 Pro y no alabar las virtudes de la inteligencia artificial y la estabilización de imagen. Si no eres ducho en esto de la fotografía ya te digo que, con el zoom al máximo, el más mínimo temblor queda reflejado en la foto. Pues bien, cuando he usado la aplicación de cámara del Huawei, o incluso a través de otras apps como Instagram para capturar un detalle lejano, la suavidad del movimiento ha marcado la diferencia. El efecto es muy notable, ya que la cámara salta de un momento tipo terremoto a la completa suavidad. Algo que te deja encuadrar con calma y delicadeza, y que permite un resultado claro y lleno de detalle. Ahora sí, Huawei, estas funciones son las que la inteligencia artificial del procesador Kirin 970 merecen la pena. Bravo.

inteligencia artificial

Hago mención especial, de nuevo, a las fotografías a oscuras. Durante estos seis meses se han dado varias veces la situación en la que he dicho “esta la saco yo, que con el P20 Pro sale mejor” en reuniones con amigos y familiares en sitios oscuros. La inteligencia artificial también hace su aparición en estos casos para reducir el ruido de las fotos sobreexpuestas. Claro que cuando se ve más color y más detalle en el resultado, todo vale la pena. El disparo es rápido y claro, y pocas veces hace falta repetir para conseguir una instantánea clara en un lugar oscuro. Eso sí, olvídate de mostrarte natural, el tratamiento de software de la cámara delantera me ha hecho dudar sobre mis líneas de expresión y otras imperfecciones. Aún a cero, esta función tiende a desdibujar mi nariz. Por lo general es sutil, pero… me gusta mi nariz y la acepto tal y como es.

Ésta la saco yo

Mismo cerebro, más interesante

Ya probé hace un tiempo el Huawei Mate 10, y entendí eso que comentaba al principio del artículo sobre los límites de lo técnico, la realidad, la experiencia de usuario y el marketing que rodea a estos aparatos. En aquél móvil la inteligencia artificial era la auténtica protagonista: detectaba escenas y aplicaba filtros automáticamente, mejoraba el rendimiento del terminal, y parecía que llegaba para salvarte la vida. Nada más allá de aplicar filtros exagerados a tus fotos en la experiencia de uso final. Pero la cosa cambia mucho y a bien en el Huawei P20 Pro.

mismo cerebro, más interesante

Seguimos con el procesador Kirin 970, y seguimos con la unidad de procesamiento neuronal para gestionar la inteligencia artificial. Pero la cosa cambia en la experiencia de uso. Al menos con la mía. En el ámbito fotográfico este móvil es más “listo” y detecta más escenas para aplicar filtros que… bueno… son útiles para quienes gustan de fotos algo exageradas en cuanto a color o llamatismo. Sin embargo sus posibilidades a la hora de estabilizar la imagen cuando grabo vídeo o cuando cotilleo con el zoom han hecho mi vida más fácil y cómoda.

Fortnite

El resto del apartado técnico no desmerece. Los 6 GB de RAM me han devuelto a las virtudes de los móviles de gama alta. Muchas aplicaciones abiertas a la vez sin perder información, fluidez con juegos actuales y exigentes… Sí, he podido jugar a Fortnite con bastante detalle y con total fluidez con todos los gráficos en máxima calidad. Navegar por Internet a través de Chrome, anclar varios GIF y elementos en stories de Instagram, editar vídeos en el móvil… Ni parones, ni saltos, ni cierres forzosos de aplicaciones. El móvil funciona fluido a pesar del paso de los meses y del llenado del almacenamiento. De hecho ha conseguido que con sus 128 GB de espacio hagan que me olvide completamente del espacio que me queda. Lo he usado para grabar vídeos de trabajo, con unos 20 minutos de duración y, durante meses, no me he preocupado de borrar memes, vídeos de humor de WhatsApp o incluso aplicaciones que han quedado en desuso.

Fortnite

La batería, la guinda del pastel

Uno de los puntos clave que destacaba del Huawei P20 Pro ya en su ficha técnica es su batería de 4.000 mAh con carga rápida. Dato importante entre los móviles de gama alta del momento. Pues bien, después de unos meses de uso mi experiencia sigue siendo igual de positiva. En medio año de toda clase de usos, cargas y descargas, la batería aguanta como al principio. Algo en lo que, según Huawei, la Inteligencia Artificial también tiene mucho que ver. Y es que se encarga de mantener los procesos a raya y evitar los ciclos de carga destructivos para la batería.

la batería, la guinda del pastel

En un día de trabajo habitual prácticamente me paso el día pegado al móvil. Uso WhatsApp Web para evitar tener que encender la pantalla y usar el móvil para cada mensaje, pero acabo  haciéndolo para publicar historias de Instagram, revisar notificaciones de Facebook, y jugar a títulos como Alto’s Odyssey varias veces a lo largo del día. El resultado, si mi uso no es abusivo (aunque ya es bastante intenso), es el de toda una jornada de autonomía. Sin preocuparme de llevar el cargador encima si me muevo de casa, o incluso de usar alguno de sus modos de ahorro de energía.

Batería

La cosa no ha fallado en meses, y mantengo mis hábitos de carga, generalmente por la noche mientras duermo. Ha habido momentos en los que he tenido que usar el cargador si he abusado de un juego o de las redes sociales durante varias horas continuadas. Pero el sistema de carga rápida de Huawei responde realmente bien. Con solo unos minutos de carga me aseguro unas cuantas horas de autonomía extra, así que me vuelvo a olvidar del cargador. Me ha resultado especialmente útil en esos momentos en los que, precavidamente, he puesto a cargar el P20 Pro mientras me ducho antes de salir de casa. Unos minutos antes de que el porcentaje se ponga en rojo y ya tengo varias horas de batería más.

Carga rápida

Conclusiones

Quizá sea la Inteligencia Artificial de la Unidad de Procesamiento Neuronal del Huawei P20 Pro, o quizá que la compañía china ha creado un terminal bastante equilibrado. Pero el resultado es bueno al principio de su uso y seis meses después.

Conclusiones

Sí, se pierden muchas cosas como disfrutar de su diseño (en especial de la carcasa trasera), o se infravalora su tercer objetivo. Pero son añadidos que están en un móvil de 700 euros, y que lo hacen destacar por encima de otros terminales.

Huawei P20 Pro

Puedo decir que, tras medio año como mi móvil de cabecera, el Huawei P20 Pro responde como al principio de su uso y, con un mínimo mantenimiento, es más que suficiente para continuar por el mismo camino.

Experiencia de uso Huawei P20 Pro

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