Los que quieran ver porno en Reino Unido tendrán que comprar un pase en el quiosco

Si ahora mismo quieres ver algo de porno en Internet, bastará con que te conectes a uno de los sitios en los que se ofrecen este tipo de contenidos. Tan sencillo como eso.

Pero este sistema de ir por casa tiene los días contados, al menos para los habitantes de Reino Unido. Una nueva legislación amenaza con dejar al descubierto las prácticas de parte de los ciudadanos. Los que deciden invertir sus ratos libres en acceder a páginas porno.

¿Cómo lo harán? Lo que esta nueva ley pretende, simple y llanamente, es conseguir que los adultos que acceden a este tipo de contenidos demuestren que, en efecto, son mayores de 18 años. En principio este no debería ser demasiado complicado, si no fuera porque, para empezar, lo que se solicita es que el usuarios en cuestión introduzca su tarjeta de crédito.

Como en Reino Unido para acceder a una tarjeta de estas características hay que tener más de 18 años, insertar los datos de la misma dejaría verificado que su poseedor (el mismo que quiere acceder a contenidos pornográficos) tiene la edad legal.

Esto echa al traste la intimidad o el anonimato de los usuarios que quieren acceder a la pornografía sin ser identificados. Pero hay un factor que complica todavía más las cosas y deja totalmente expuestos a aquellos que pretendan seguir accediendo al porno a través de Internet. Y es que el 40% de los británicos no tienen tarjeta de crédito. Por ello, las autoridades han tenido que buscar un método alternativo que permita a los consumidores de porno demostrar que son mayores de 18 años.

Si quieren ver porno, tendrán que comprar un pase en el quiosco

Si quieren ver porno, tendrán que comprar un pase en el quiosco

El British Board of Film Classification, organismo que trabaja para la clasificación y censura de películas, vídeos y videojuegos en Reino Unido, ha propuesto un nuevo sistema de verificación que podría resultar bastante incómodo para aquellos que quieran seguir viendo porno con discreción.

Teniendo en cuenta que un importante porcentaje de británicos no tiene tarjeta de crédito y que 1,6 millones de adultos trabajadores no tienen acceso a este tipo de servicios bancarios convencionales, existirá la posibilidad de comprar una especie de pase para adultos en los quioscos de cualquier ciudad.

Así, además de comprar el periódico, leche, pan o un bote de baked beans, los británicos podrán adquirir su pase pornográfico. Para poder servírselo, el quiosquero tendrá que pedir a los ciudadanos que se identifiquen, mostrando su carné de conducir o un pasaporte.

Dentro de ese carné, se incluirá un código de dieciséis dígitos que podrán usar para acceder a todos los sitios porno del mundo. O a todos aquellos que tengan una clasificación X.

Pero ojo, que esto no saldrá gratis. Hay que indicar que, según The Telegraph, este pase tendrá un coste de 14 libras. Esto es, unos 16 euros al cambio actual. Muy a pesar de que los internautas accedan a contenidos porno gratuitos.

ordenador

La privacidad debería quedar garantizada

Parece ser que estos pases permitirán a los usuarios acceder a los contenidos pornográficos que les interesan sin necesidad de revelar su identidad a estos sitios web. Es decir, con la obtención de este pase, en principio no se ofrecerán detalles como el nombre y los apellidos, la edad, la dirección o cualquier otro dato vinculado al pasaporte, que pueda servir para identificarlos.

Es posible, por otra parte, que este mismo pase pueda servir a los usuarios mayores de edad a la hora de comprar alcohol o cuchillos a través de Internet. Todavía no hay una fecha en el horizonte, porque… aunque tendría que haberse aplicado en abril, parece que la llegada de los pases porno se retrasará hasta finales de año.

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