5 peligros de comprar cartuchos de tinta o tóner falsificados

Los precios de las impresoras nuevas bajan constantemente y sus prestaciones mejoran. Pero hay algo que no cambia. Cada cierto tiempo, hay que cambiarles el tóner o los cartuchos de tinta. Desde hace años llegaron al mercado alternativas que se anuncian como más baratas. Son los denominados “cartuchos reciclados o compatibles”. En estos casos es difí­cil distinguir qué empresas ofrecen productos de calidad. Algunos usuarios prefieren pagar menos aunque desconozcan la marca. En estos casos se puede aplicar el dicho de que lo barato sale caro. Veamos por qué no siempre conviene elegir el tóner o cartucho más barato, sobre todo si sospechamos que es una falsificación del original.

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1) Ahorrar puede costar más a la larga…

Comprar cartuchos de tinta o tóner de origen dudoso puede tener consecuencias peores de lo que imaginas. Para empezar es habitual que estos productos no estén tan bien desarrollados como los originales. La tinta que funciona en un modelo concreto de impresora puede no ser la idónea para otra. HP, por ejemplo, cuenta con un equipo de más de 100 quí­micos especializados sólo en la tarea de elaborar tinta o tóner para cada modelo.

Para empezar a tener problemas, basta con que la densidad esté algo fuera de parámetro o que se haya disuelto demasiado. Eso es algo muy frecuente para “estirar” la cantidad de tinta pues hacerlo está al alcance de cualquiera. Pero lo que nos encontraremos al imprimir serán textos con fuentes poco dibujadas, incluso incompletas. Y gráficos o imágenes cuyas partes rellenas serán irregulares. Será como imprimir siempre en modo borrador de baja calidad. Y tener que repetir impresiones no sólo nos hará consumir más papel sino también más tinta. Si gastamos el doble de tinta, aunque nos haya costado la mitad, mal negocio habremos hecho.

Tintas impresora

Incluso conocemos casos de derrames de tinta. Si la impresión se realizaba sobre papel en blanco corriente no es un problema. Pero si era sobre algún formulario o papel menos fácil de cambiar… la tinta barata nos habrá costado cara.

”¦ Y puede costar muy caro

Pero puede pasar algo peor: el uso frecuente de tinta de mala calidad puede estropear la impresora. En las impresoras de inyección (cartuchos de tinta) es bastante evidente que un mal filtrado de la tinta puede obstruir el cabezal. Si los inyectores empiezan a fallar, la impresión no sólo saldrá mal esa vez… sino que quizás ya no tenga remedio. Normalmente es más caro reparar una impresora estropeada así­, que comprar otra nueva.

Con las láser tampoco nos libramos y puede haber incluso mayores problemas. Si se derrama tóner por el interior por un mal sellado, si no se distribuye bien en el tambor, si no trabaja a la temperatura prevista… podemos tener varios tipos de fallo. Algunos pueden ser fáciles de arreglar con una limpieza interna. Pero otros pueden dar al traste con componentes crí­ticos, y la reparación también puede ser cara. Nos puede costar la impresora.

Cartuchos tinta HP colores

2) Peor calidad de impresión

Los problemas al imprimir enseñan a no repetir con ese cartucho o tóner barato. Si tenemos que imprimir con mucha calidad o, peor, repetir impresiones, el ahorro habrá sido en realidad un coste. En el primer caso, porque estaremos tirando tinta haciendo más intentos. En el segundo, porque lleva tiempo y el tiempo también es oro.

Más allá de todo esto, nos podemos encontrar con el problema más habitual. Da igual cuántas veces repitamos el trabajo, con tinta de mala calidad es posible que nunca salga bien impreso. Y si es algo importante que tení­amos que entregar, el negocio será un desastre.

3) Empresas que no investigan

Lo decí­amos más arriba: sólo HP tiene en plantilla más de 100 quí­micos expertos en tintas. Está claro que para esta empresa es un factor importante y apuestan por ello porque son competitivos. Pero ¿qué ofrecen otros? Quien venda unos cartuchos de tinta rellenos será raro que haya ido mucho más allá de saber cuál de las tintas industriales son compatibles con los cartuchos que usamos.

Lo mismo ocurrirá con el tóner, pues quien fabrica impresoras está obligado a seguir haciendo pruebas y desarrollar sus productos. Alguien que sólo busca ofrecer un producto barato, quizás sólo investiga en cómo imitar bien la carcasa y los logotipos del producto original, para engañarnos en la tienda.

4) Empresas sin soporte técnico ni garantí­a

Cuando compramos una impresora exigimos una garantí­a. Sin embargo eso parece que se nos olvida al comprar consumibles. Pero están sujetos a la misma normativa, y tenemos los mismos derechos. ¿Nos cambiarán un cartucho de tinta sospechoso de no ser original? Si lo hemos comprado a distancia, quizás sea más caro el enví­o (que irá por cuenta nuestra) que el producto…

En cuanto al soporte técnico, estamos en las mismas. Si tu impresora tiene un problema después de haber usado cartuchos o tóner falsificados, mal asunto. Seguramente el fabricante original sospechará que ése es el motivo del problema y no podrá hacer nada con la garantí­a de la impresora. En las condiciones del aparato lo pone siempre bien claro. Y el vendedor de la tinta todaví­a se desentenderá más del problema.

5) Sin reciclaje ni polí­tica medioambiental

Los desechos quí­micos de las impresoras son muy contaminantes. Cada vez hay más controles en toda la cadena. Y se imponen más multas cuando no se siguen los ciclos de reciclaje correctos. Pero también su fabricación implica muchos elementos potencialmente muy contaminantes. Si a quien compramos nuestros cartuchos de tinta o tóner no nos ofrece garantí­as de cómo los fabrican, no estamos ayudando al medio ambiente.

Basura sin reciclar correctamente

Más allá de la conciencia medioambiental, que parece evidente en el caso de las tintas, está la obligación legal. Cualquier empresa que tenga fotocopiadoras es una “productora de residuos”. Eso implica estar sujeto a cierta normativa, y posibles inspecciones. Si no existe un acuerdo con un proveedor de productos certificado, se puede incurrir en sanciones (a partir de 900 euros). HP cuenta con programas de reciclaje desde 1987 para facilitar el reciclaje de hardware informático y consumibles de impresión.

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