La Agencia de InvestigaciĂ³n de Proyectos Avanzados de Defensa estadounidense (la DARPA para los amigos y enemigos) llevaba algĂºn tiempo desarrollando la idea de construir pequeños robots que pudieran utilizarse como nodos para configurar una red inalĂ¡mbrica en el campo de batalla. Finalmente el proyecto se llevarĂ¡ a cabo de la mano de la corporaciĂ³n iRobot, una entidad que, como vemos, lo mismo fabrica aspiradoras robĂ³ticas para la limpieza del hogar que minitanques Wi-Fi.

Han bautizado a estos chismes diabĂ³licos como LANdroids, un juego de palabras entre LAN (acrĂ³nimo de red de Ă¡rea local) y android (vocablo inglĂ©s equivalente a androide).

Se pretende que sean robustos como cualquier otro artilugio militar, pero al mismo tiempo resulten suficientemente ligeros para que un soldado pueda llevarlo encima. Y ante todo, son baratos, de forma que no se lamenten las pérdidas ni se arriesguen las vidas de las tropas por recuperarlos.

En previsiĂ³n de que las zonas de guerra son peligrosas, los LANdroids serĂ¡n inteligentes y capaces de superar diversos obstĂ¡culos. Se distribuirĂ¡n por el lugar del conflicto para crear una red similar a la de los telĂ©fonos mĂ³viles, pero cada unidad buscarĂ¡ por sí­ misma el punto mĂ¡s adecuado para establecerse como nexo. Si uno de los autĂ³matas es capturado por el enemigo, inmediatamente los otros detectarĂ¡n su ausencia y se reposicionarĂ¡n para reestablecer la comunicaciĂ³n.

Todaví­a no estĂ¡n listos ni el diseño ni los prototipos, pero la intenciĂ³n de DARPA es que tengan su coste se sitĂºe en torno a los 100 dĂ³lares (65 euros). La agencia confí­a en el potencial de iRobot y su sobrada experiencia en robĂ³tica, con mĂ¡s de 1.300 unidades de la serie PackBot en todo el mundo. A pesar de sus muy cuestionables fines, al menos los LANDroids podrí­an usarse con objetivos no bĂ©licos. De aquel Robotex AH no podemos decir lo mismo.

Ví­a: DVICE