Para echar unas partidas en este futbolín vas a tener que buscar compañeros hasta debajo de las piedras. No en vano dicen que se trata del más grande del mundo, aunque no nos consta que esté avalado por Guinness, ni tiene las dimensiones de uno de esos futbolínes humanos hinchables. Pero basta contemplarlo en las fotos para saber que la etiqueta de tamaño XXL le viene como anillo al dedo.
Es la antítesis de la versión robotizada para jugar solo que vimos recientemente. Aquí tendrás que exprimir tu agenda de contactos del móvil y hacerte amigo de los clientes del bar, porque en esta mesa hay espacio suficiente para acomodar a 22 personas, el equivalente a dos equipos completos. ¡Como en un partido de verdad! Claro que este tiene muchos más jugadores sobre el terreno de juego, complicando bastante el dar un buen pase entre semejante mar de piernas. No digamos ya la clásica vacilada de marcar un gol de portería a portería, que es una misión prácticamente imposible.
Los edificios Guggenheim destacan por su aspecto exterior, el Corpus, en cambio, lo hace con su instalación interna. Este museo, inaugurado en las afueras Amsterdam el mes pasado, esta dedicado íntegramente al interior del cuerpo humano. Hasta ahí no parece nada fuera de lo común. Pero si añadimos que cada una de sus salas recrea una parte de la anatomía vista desde dentro y a gran escala, entonces la cosa cambia.
Es decir, en lugar de un típico recorrido con salas y pasillos, en este edificio puedes pasearte por la boca, el cerebro o el sistema digestivo de una persona. Es como si los visitantes se convirtiesen en los personajes en miniatura de la serie de dibujos animados Érase una vez… la vida, para contemplar bajo una perspectiva inusual cómo funcionamos por dentro. El recorrido comienza en la rodilla y finaliza en el cráneo a través de ocho salas.
Aviary era una empresa de software online, al estilo del Photoshop por Internet o Lunapic, poco conocida hasta que hace poco lanzó una nueva y revolucionaria herramienta de retoque fotográfico que consigue resultados realmente asombrosos. Mediante complejísimos algoritmos que ha desarrollado un chaval superdotado de 16 años llamado April Fuhl, el programa consigue trasladar una imagen en el tiempo.
Sí, tal y como lo lees. El funcionamiento es tan sencillo como cargar la foto en la herramienta, y seleccionar una serie de parámetros en la barra de herramientas colocada a su derecha: número de años que deseamos que la imagen avance o retroceda en el tiempo, si queremos que siga una línea histórica científica o bíblica, o, en el caso de ser una persona de la que queremos comprobar su aspecto futuro, si deseamos considerar factores como el consumo de alcohol, tabaco o las operaciones de cirugía plástica.
Los resultados los puedes comprobar en el siguiente vídeo:
Hemos encontrado una solución para aquellos que tienen la mala suerte de vivir en un piso minúsculo. Que no son pocos. Prestad atención a su nombre. Se llama TurnOn y detrás de este nombre tan prometedor, se esconde una rueda giratoria con todos los espacios que se necesitan para vivir en una casa corriente: una cama (para dos), una mesa y hasta una ducha y un lavabo.
Este peculiar invento tiene incorporadas en la base unas ruedas que permiten que la persona pueda hacerlo girar sin problemas para usar la funcionalidad que más le convenga. La idea es obra de un estudio austriaco de jóvenes arquitectos llamado AllesWirdGut. Sin embargo, no sabemos si por pudor o por el cachondeo que haya podido causar su propuesta, esta rueda ratonil ya no se encuentra en la web.
Que nos entra sueño y queremos ir a dormir. Adoptas la postura de hámster enjaulado, giras un poco la rueda y ya tienes la cama lista. Nada más levantarte, un poco de ejercicio, una vuelta de rueda y ya tenemos la mesa para desayunar. ¿Verlo para creerlo? Pues aquí tienes un vídeo…

Google Traductor no consigue trabajar ni de lejos con la precisión de alguien que se dedique profesionalmente a pasar textos de un idioma a otro. Pero es una herramienta muy a mano (es gratis y está en Internet) y bastante útil para, por ejemplo, captar algo del contenido en páginas chinas, coreanas o árabes. Pues bien, esta herramienta admite ya 23 idiomas: Alemán, Árabe, Búlgaro, Checo, Chino, Coreano, Croata, Danés, Español, Finlandés, Francés, Griego, Hindi, Holandés, Inglés, Italiano, Japonés, Noruego, Portugués, Polaco, Rumano, Ruso y Sueco.
