
¿Para qué necesita energía solar un cepillo de dientes sin motor? Pues para que no tengamos que usar pasta dentífrica. Mucho mejor es que una reacción química se encargue de limpiar nuestra boca por dentro. Ni punto de comparación, oiga. Así funciona Soliday-J3X, un invento diseñado por Kunio Komiyama y Gerry Uswak, científicos de la Universidad de Saskatchewan (Canadá), y financiado por la empresa dentífrica japonesa Shiken.
Un panel solar, situado en la base del cepillo, genera electrones al recibir luz. Estos viajan por un cable interno hasta llegar a una varita de dióxido de titanio colocada justo antes de las cerdas del cepillo. Esta varita, una vez mojada, también crea electrones al recibir luz. Ambos tipos de electrones se combinan y se mezclan con nuestra saliva, que se convierte en algo así como un líquido limpiador, capaz de destruir la placa dental y dejar nuestro dientes bien limpitos.
Funciona tanto con la luz solar como con la de una bombilla convencional, para que podamos usarlo en exteriores y dentro de casa. ¿Es realmente efectivo? Según Komiyama, las pruebas en laboratorio han sido muy satisfactorias, ya que el cepillo consiguió eliminar los dos tipos de bacteria más frecuentes en los problemas dentales. Ahora su equipo está buscando a 120 jóvenes voluntarios que se presten a probar el revolucionario cepillo.

El mercado de los discos de alta definición esta todavía en pañales. Una tecnología que significa un paso adelante en la calidad de imagen y sonido del vídeo que vemos en el salón de casa, pero que de momento solo supone el 1% del mercado mundial de DVD. En este contexto, dos formatos distintos intentan ganar puntos para convertirse en el estándar en un futuro. Aunque, de momento estamos viviendo los primeros escarceos de estos formatos de vídeo, en lo que a venta de películas se refiere, Blu-ray aventaja a HD DVD en Estados Unidos. Y según datos de la consultora GFK, la situación en Europa es similar.
El formato impulsado por firmas como Sony, Philips o Pioneer acaba de superar el millón de películas vendidas en el viejo continente durante 2007. Y esto supone el 73% de este incipiente mercado europeo, quedando el 27% restante para el HD DVD, respaldado por empresas como Toshiba o Microsoft. Una situación similar a la que se produjo en Estados Unidos en el primer trimestre de este año, aunque poco a poco la distancia ha ido acortándose.
Unos datos que, insistimos, hay que analizar todavía con escepticismo. Para empezar, en Europa el desarrollo de este mercado es menor que en otros continentes. Sólo en Estados Unidos, por ejemplo, se han vendido 2,6 millones de películas en Blu-ray y 1,4 en HD DVD entre Enero y Septiembre. Y de todas formas, estas cifran suponen todavia una porción muy pequeña del mercado mundial.
No nos marchamos del país galo. Y es que el iPhone, ese teléfono táctil de Apple del que tanto y tanto se habla, acaba de llegar a Francia. Y lo ha hecho con unas horas de adelanto. Su lanzamiento estaba previsto para hoy 29 de Noviembre, pero ayer por la tarde la operadora Orange comenzó a venderlo de forma adelantada en 12 tiendas del país galo. Y viene con tres modalidades de compra, una de ellas liberado por 750 euros (650 por el terminal más 100 por la liberación).
Un precio algo inferior al del iPhone liberado en Alemania, pero todavía muy cercano a lo que cuesta su versión chapada en oro de 24 quilates. Los franceses que ya tengan un contrato o una tarjeta de prepago con Orange, pueden hacerse con el terminal de Apple por 550 euros. También puede comprarse por 400 euros, a condición de atarnos a un contrato de permanencia de 1 ó 2 años, con la obligación de un gasto mínimo mensual en llamadas de 50 o 120 euros.
Y no nos referimos a las zonas rurales con lo de campo, sino a Internet. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, quiere cerrar el grifo de las redes P2P en el país galo, tras firmar un acuerdo con los proveedores de acceso a Internet y unas cincuenta asociaciones del sector de la música y el cine.
Básicamente pretenden crear una especie de policía que vigile a los usuarios de programas como eMule o BitTorrent, con la potestad de cortarles la conexión si no dejan de descargarse archivos protegidos por derechos de autor.
El Gobierno francés quiere iniciar el marco legal del proyecto en el primer trimestre de 2008, para que entre en vigor antes del verano. Las labores de vigilancia estarían a cargo de una “autoridad independiente”, que enviaría dos correos electrónicos de advertencia al usuario a traves de su proveedor de acceso a Internet. Si el internauta reincide, se podría incluso rescindir el contrato de la conexión.
Lo confieso. Soy usuario de PC. Me estrené en esto de los ordenadores personales con un Amstrad. Era la época del MS-DOS, cuando todavía no existían las ventanas de Microsoft. Después me pasé al mundo de Windows y desde entonces los he probado y padecido todos. Por eso, después de tantos años de sufrir el complejo de superioridad de muchos usuarios de Apple (de los de Linux hablaremos otro día), me he animado a hacer la prueba. Sí, gracias a la ayuda de Apple España tengo entre manos un ordenador portátil MacBook con la última versión del sistema operativo de la compañía de la manzana. El flamante Mac OS X Leopard.
Y estoy dispuesto a confesar todo lo bueno y todo lo malo en este peculiar análisis por entregas de un ordenador Apple. Es mi intención averiguar si realmente el sistema operativo y, en general, todo lo que rodea a una máquina Apple es tan maravilloso como lo defienden sus fans más acérrimos. Y, de entrada, pido disculpas por mis posibles ignorancias. Ya lo he confesado desde el mismo titular. Son mis primeros días con un Mac.