
Son una alternativa a los relojes inteligentes, son más baratas y, además, cada vez incorporan más funciones, así que hay motivos suficientes para considerar las smart bands como algo más que el regalo fácil a un familiar o amigo cuando las ideas escasean. En los últimos días he estado probando el último modelo de Xiaomi, y mi experiencia con la pulsera de actividad Xiaomi Smart Band 10 tras más de un mes de uso tiene la suficiente tela que cortar como para profundizar en ella en este análisis.
Esta smart band de Xiaomi lleva está disponible a la venta en España desde este verano, y también ofrece una variedad de diseños. Los modelos en color negro, plata y rosa tienen un precio de salida de 40 euros, pero también hay una edición especial de la Smart Band 10 llamada Ceramic Edition que cuesta 50 euros en la tienda oficial de Xiaomi.

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Ficha técnica de la pulsera de actividad Xiaomi Smart Band 10
| Xiaomi Smart Band 10 | |
| Diseño | Band 10: Negro medianoche, plata glaciar o rosa místico Band 10 Ceramic Edition: blanco perla Circunferencia de muñeca compatible: 13,5 – 21 cm Materiales: marco de aleación de aluminio (Band 10) o de cerámica (Band 10 Ceramic Edition) Correas de la pulsera: TPU (Band 10) o fluorocarbono (Band 10 Ceramic Edition) |
| Pantalla | Panel táctil AMOLED de 1,72 pulgadas Resolución: 212 x 520 píxeles Brillo: 1.500 nits (modo de alto brillo) Ajuste de brillo automático |
| Sensores | Acelerómetro Giroscopio Brújula electrónica Frecuencia cardiaca óptica y pulsioxímetro Sensor de luz ambiental |
| Resistencia al agua | 5 atmósferas (hasta 50 metros) |
| Conectividad | Bluetooth 5.4 Puerto de carga magnética |
| Motor háptico | Motor lineal |
| Batería | Batería de litio y polonio de 233 mAh Tipo de carga: magnética Tiempo de carga: 1 hora (Aprox.) |
| Sistema operativo | Android 8.0 o posterior iOS 14.0 o posterior |
| Apps compatibles | Mi Fitness |
| Dimensiones | Band 10 Dimensiones: 46,57 x 22,54 x 10,95 mm (sin sensor de frecuencia cardiaca) Peso: 15,95 gr Band 10 Ceramic Edition Dimensiones: 47,74 x 23,94 x 10,95 mm (sin sensor de frecuencia cardiaca) Peso: 23,05 gr |
| Fecha de lanzamiento | Disponible |
| Precio | 50 euros (Band 10 en negro, plata o rosa) 60 euros (Band 10 Ceramic Edition) |
Diseño funcional y práctico
Tradicionalmente, las smart bands de Xiaomi no han sido muy dadas a los diseños estrafalarios, y esa senda no ha cambiado con la Xiaomi Smart Band 10. Sí es cierto que cada vez hay más alternativas al modelo de color negro, que es el más simplón, por lo que podemos elegir la que más se adapte a nuestro estilo. En el caso de este análisis, recibimos la pulsera de color plateado, y lo cierto es que combina bien con casi todo, así que ninguna queja en este sentido.

La pantalla de la Smart Band 10 tiene el también característico formato de cápsula alargada, y es de tipo AMOLED de 1,72 pulgadas. Comparándola de primera mano con versiones anteriores de las pulseras de actividad de Xiaomi, vemos que ha ganado en anchura, lo que le da una mayor sensación de robustez, y el aprovechamiento de la pantalla en relación con el cuerpo es casi total, con unos biseles finos de apenas dos milímetros. Los bordes presentan un acabado de aluminio que le da un toque más prémium que en años anteriores, y no tenemos ningún tipo de botón físico o háptico en la pulsera (la curva de aprendizaje es bastante sencilla incluso para usuarios que no están habituados a utilizar smart bands). La parte trasera, en la que se sitúan los sensores, es de plástico.
Al ser la edición de aluminio, su peso sin las correas es de sólo 16 gramos, prácticamente inapreciables, con un grosor de poco más de un centímetro. Sus correas son fácilmente intercambiables, encajando y desencajándose del cuerpo sin dificultad y también con un sistema de ajuste a la muñeca muy agradecido. Aun así, en la tienda de Xiaomi y en plataformas como Amazon o AliExpress se pueden encontrar multitud de correas de todo tipo (metálicas, de cuero, etc.) e incluso se puede utilizar como un colgante, aunque en la caja no disponíamos de uno para probarlo.







Antes de desgranar las funciones de la Smart Band 10, hay que resaltar que la pantalla se ve extraordinariamente bien bajo cualquier circunstancia. El periodo de prueba se llevó a cabo en pleno verano en Madrid, y no hubo ni una sola vez en la que tuviera que hacer sombra con la otra mano para poder ver la pantalla. Podemos alcanzar los 1.500 nits de brillo alto con este modelo, y también lo gradúa de forma automática en función de la iluminación que detecte en cada momento.

Una ‘smart band’ que quiere jugar con los ‘smartwatches’
La Smart Band 10 de Xiaomi sigue siendo, por funciones y diseño, una pulsera de actividad, pero empieza a heredar algunos detalles que caracterizaban a los relojes inteligentes.
En los modos de entrenamiento que encontramos en esta pulsera de actividad de Xiaomi vamos a encontrar 150 modos deportivos distintos, que van desde los más comunes (correr, caminar, ciclismo, etc.) hasta otros más específicos, como el salto a la cuerda. Otra característica interesante es que podemos utilizar su función de cursos en los que es el propio dispositivo el que te guía a la hora de hacer los intervalos, una herramienta a tener en cuenta para entrenamientos casuales.

Además de los entrenamientos, con la Smart Band 10 también podremos gestionar la música que reproducimos en nuestro teléfono sin necesidad de sacarlo del bolsillo y tenemos otras funciones útiles como ‘Encontrar teléfono’, a la que he recurrido más veces de las que quisiera admitir.
Por lo demás, también tenemos un repertorio de funciones que van desde el pronóstico del tiempo hasta las alarmas, cronómetro o temporizador si no queremos que el tiempo se nos vaya mientras estamos cocinando o terminando una tarea importante en el trabajo. Para los más sedentarios también hay alertas de inactividad, y los estresados tienen a su alcance funciones de meditación a las que se le puede sacar bastante partido para bajar las revoluciones.

Un uso bastante habitual de esta pulsera ha sido el de tenerlo como centro de notificaciones personal. Los mensajes que recibía por WhatsApp, Discord o Gmail los podía visualizar directamente en esta pequeña pero socorrida pantalla, y también recibía avisos cuando alguien me llamaba. ¿Lo malo? Aún no podemos contestar llamadas o escribir mensajes. Lo de las llamadas lo acepto, más que nada porque no soy fan de hablarle a un reloj como si fuera un agente encubierto, pero la presencia de mensajes predefinidos para WhatsApp o el correo electrónico sí sería un añadido a tener en cuenta de cara al futuro.
Otro detalle a tener en cuenta es que, a diferencia de la mayoría de relojes inteligentes, aquí no tenemos tecnología NFC para hacer pagos móviles y tampoco tenemos GPS integrado.
La monitorización de la salud es otra función a tener en cuenta en la Smart Band 10 (y de ella hablaremos más adelante en detalle), pero de entrada tenemos que saber que puede transmitir la frecuencia cardiaca en tiempo real a otros dispositivos externos por Bluetooth. Si usas Strava o utilizas algún equipo específico de entrenamiento, esto puede resultar de utilidad.
La Xiaomi Smart Band 10 incorpora también un nuevo motor de vibración lineal y un algoritmo mejorado, que permite configurar patrones de vibración personalizados para distintos tipos de notificaciones, llamadas y alarmas. Incluso añade una vibración sutil al deslizar para volver atrás en los menús.
Compatible (y fluida) con Android e iOS
La Xiaomi Smart Band 10 es compatible con móviles Android e iOS, por lo que está dirigido al público más amplio posible. La navegación por los distintos menús se realiza mediante gestos (deslizar a derecha e izquierda, como en Tinder y hacia arriba y abajo), y la respuesta es inmediata y fluida. Tenemos una tasa de refresco de 60 Hz, lo que en una pantalla de este tamaño es más que suficiente para poder utilizarla sin desesperarse por la lentitud.

Un aspecto del sistema operativo que no tenemos que obviar es la presencia de la brújula electrónica. Esto puede parecer baladí para alguien que no tenga previsto salir al monte de excursión a un nivel medianamente profesional, pero ayuda a que los datos que arroja la pulsera de actividad sean más fiables. Para calibrar la brújula tendremos que dibujar en el aire el símbolo del infinito (o un ocho tumbado, como cada uno prefiera llamarlo), y así tendremos un extra de precisión en los sensores y el recuento de pasos a lo largo del día.
En cuanto a la personalización, Xiaomi tiene infinidad de esferas en su aplicación Mi Fitness, y muchas de ellas son gratuitas, por lo que merece la pena echarle unos minutos a encontrar la que más te llame la atención. Algunas de ellas son animadas, como las que incluyen las mascotas animadas que ya hemos visto en la capa de personalización Xiaomi Hyper OS 2, pero en mi caso he optado por un diseño algo más tradicional en tonos verdes.

Un último detalle que a muchos les puede llevar a despiste, es que el formato de fecha que presenta la Xiaomi Smart Band 10 es el estadounidense, por lo que nos muestra el mes primero y el día a continuación. Esto puede llevarnos a alguna que otra confusión en los 12 primeros días de cada mes, así que es un pequeño error del que Xiaomi debería ocuparse en futuras actualizaciones, sobre todo teniendo en cuenta que este dispositivo, en un gran número, termina siendo utilizado por personas mayores.

La app con la que podemos obtener todos los datos que ofrezca la pulsera Smart Band 10 de Xiaomi es Mi Fitness, y el proceso de vinculación no podría ser más sencillo. Allí podremos tener recopilados todos nuestros datos sobre entrenamientos, frecuencias cardiacas, calidad del sueño, etc, de una forma mucho más visible que en la minúscula pantalla de la smart band.



Monitorización de salud y sueño
Con cada nueva versión de la Xiaomi Smart Band 10 se van mejorando también los sensores que utiliza, y en este modelo podremos controlar no sólo la frecuencia cardiaca, sino también la saturación de oxígeno en sangre. Para comprobar la precisión a la hora de medir el ritmo de los latidos de mi corazón, lo he utilizado al mismo tiempo que un tensiómetro, y la desviación entre ambos ha sido sólo de dos pulsaciones por minutos (de 91 a 93), por lo que nos da una idea muy aproximada de la realidad.

La desviación es mucho más acusada cuando he recurrido a la medición de la saturación de oxígeno en sangre. En las primeras pruebas con la pulsera recibía valores que no alcanzaban ni siquiera el 90%, lo que me hizo preocuparme bastante. Tras ajustar más la pulsera a mi muñeca, seguía teniéndolo por debajo del 95%, por lo que opté por probar un pulsioxímetro, y ahí sí obtuve un resultado más normal del 98%, acorde con el de una persona que tiene un buen nivel de saturación.

Mi compañero David G. Mateo sí obtuvo resultados más ‘normales’ desde un primer momento con la pulsera, pero aun así estos dispositivos no son de uso profesional y no deben ser tomados como una referencia médica oficial, sino como una aproximación. En caso de sospechar que podemos tener problemas de salud, lo recomendable es acudir a un médico para que utilice equipo específico de uso profesional para medir nuestras constantes.

Además de la salud, la Smart Band 10 de Xiaomi nos permite monitorizar el sueño, pero la gran mayoría de resultados obtenidos han sido altamente imprecisos. En un primer momento lo achacaba a que no tenía la pulsera debidamente ajustada, pero incluso en las noches en las que la apreté a conciencia antes de dormirme, seguía obteniendo por defecto los mismos resultados: la pulsera siempre registraba menos horas de sueño de las que realmente tenía. Los periodos de la fase REM y de sueño profundo sí podrían parecer plausibles, pero me ha quedado esa espina de no haber podido registrar con mayor precisión mis patrones de sueño, otro apartado que Xiaomi debería pulir de cara al futuro.

Con lo que sí terminé bastante contento es con el contador de pasos. Al comprobar constantemente cómo avanzaba el número a medida que caminaba pude comprobar que los sensores de movimiento sí hacían en este caso su labor con solvencia, por lo que si eres una persona que corre en cinta o al aire libre, vas a poder fiarte con tranquilidad de la pulsera.

Otras métricas que podemos obtener con esta pulsera son el nivel de estrés (que nunca pasó de leve en mi caso, una buena señal, supongo), la vitalidad VO₂ máx o consumo máximo de oxígeno y el tiempo de recuperación. Como dijimos al principio, las pulseras de actividad cada vez se asoman más al territorio de los relojes inteligentes, y eso son buenas noticias para nosotros, los usuarios, y para el bolsillo.
10 días de autonomía y carga rápida
La pregunta del millón sobre cuántos días tenemos que esperar antes de poner la pulsera a cargar es la clave que hace que muchos se decanten por las smart bands y no por los relojes inteligentes, que suelen durarnos apenas dos o tres días cuando las utilizamos a conciencia. En el caso de la Xiaomi Smart Band 10, en su propio nombre tenemos una pista, y es que en mi caso, tenía que pasar por el cargador cada 10 días exactos.

En el interior de la pulsera de actividad tenemos una batería de 233 mAh, el mismo valor que en la edición pasada, y aunque Xiaomi promete una autonomía de 21 días, en el uso normal que yo le he dado esa cifra se ha reducido hasta los 10 (sin utilizar elementos que consumen más como tener la pantalla con el modo AOD que hace que siempre esté visible la hora.
Si la autonomía ya es un punto muy destacado de esta pulsera de actividad, su carga lo es más. En la parte trasera tenemos el puerto, al que podremos conectar un cable con pines magnéticos, y el tiempo que se tarda en recargar por completo no es superior a la hora en ningún caso. Si lo cargas desde el 20%, que es lo recomendable, puedes tardar incluso menos, en torno a 40-50 minutos. Si no te gusta tener que estar pendiente del nivel de batería que le queda a tu wearable, este es uno de los mejores dispositivos que debes tener en cuenta.
Opiniones y precio
La Xiaomi Smart Band 10 será un año más uno de los gadgets más vendidos. Tradicionalmente es un regalo muy socorrido por lo poco que cuesta, y aunque este modelo tiene un precio de entre 50 y 60 euros (que para el Black Friday posiblemente ya haya sido rebajado) superior al de años anteriores, hay que decir que las mejoras son evidentes con el paso del tiempo. La calidad constructiva de la Smart Band 10 es superior a la de sus predecesoras, y cada vez tiene más funciones de entrenamiento y monitorización de salud. Algunas de ellas, como la medición del oxígeno en sangre o el control del sueño, siguen siendo claramente mejorables (y seguramente buscarán corregirlo en Xiaomi), pero para tener una noción aproximada de nuestra frecuencia cardiaca o del número de pasos que damos a lo largo del día es un dispositivo bastante fiable. Las smart bands ya no son lo que eran, y si hablamos de autonomía siguen siendo una referencia absoluta por la libertad que nos da a los usuarios que las llevamos sin tener que tener un ojo pendiente de la batería.
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