De acuerdo, estos sombreros no son tan autĂ©nticos como otros modelos Pac-Man que ya os hemos mostrado. Pero cualquiera que tenga un mí­nimo de culturilla en esto de los videojuegos asociarí­a la imagen del gorro que luce esta modelo con el popular comecocos. No es casualidad. La Ășltima colecciĂłn del modisto Giles Deacon estĂĄ inspirada en el exitoso personaje y los graciosos fantasmas que le persiguen.

Estos complementos estĂĄn hechos en metal con acabados en distintos tonos: negro, azul, cromado… Aunque poco queda del Pac-Man original si, ademĂĄs de no tener ojos, le despojan de su caracterí­stico color amarillo. El modelo de Blinky, el fantasmita rojo, estĂĄ bastante mĂĄs conseguido. Pero habrí­a que tener unos ojos de tamaño descomunal para que ocupasen esos agujeros, y que así­ el disfraz fuese perfecto.

No es el Ășnico homenaje que el diseñador brindĂł a este clĂĄsico arcade de la compañí­a Midway. MĂĄs abajo vemos como sus señas de identidad tambiĂ©n aparecen reflejadas en el estampado del vestido. Una prenda mucho menos esperpĂ©ntica que las anteriores.

De todos modos, a nadie en su sano juicio se le ocurrirí­a llevar unos cascos así­ para ir a comprar el periódico o pasear al perro. Pero los entendidos en esto de la moda afirman que el diseño es de lo mås atrevido que puede verse sobre una pasarela. Serå que, después de casi 30 años, los videojuegos han pasado de ser cosa del demonio a formar parte de la cultura modernilla actual.

Ví­a: DVICE