
DespuĂ©s de la iniciativa de las farolas con WiFi y de ofrecerlo en 34 bibliotecas, la ciudad condal ampliarĂ¡ hasta 170 los puntos con conexiĂ³n inalĂ¡mbrica gratuita.
Se establecerĂ¡n dos tipos de acceso. El primero tiene carĂ¡cter ilimitado y serĂ¡ el que funcione en los centros cĂÂvicos, para la tercera edad, culturales y asociaciones de barrio, ademĂ¡s de bibliotecas. Los de tipo limitado se ofrecerĂ¡n en parques y jardines municipales, oficinas de informaciĂ³n ciudadana, instalaciones deportivas e interiores de calles. Que sea limitado se traduce en que es libre sĂ³lo durante 60 minutos. La velocidad de navegaciĂ³n es de 200 kbps y, por algĂºn motivo inexplicable, no permitirĂ¡ la descarga de vĂÂdeos ni intercambio de archivos P2P. Los puntos se situarĂ¡n en 65 de los 73 barrios de Barcelona.
Existen otras restricciones. Por ejemplo, no se podrĂ¡ utilizar el servicio de mensajerĂÂa instantĂ¡nea Messenger, ni pĂ¡ginas con contenido «cuestionable desde el punto de vista Ă©tico«. Es decir, ni pornografĂÂa ni juegos. Las normas no obstante vienen de la ComisiĂ³n del Mercado de Telecomunicaciones (CMT). La CMT, tras ser consultada por el Ayuntamiento, emitiĂ³ sus recomendaciones el pasado junio. Con ellas trata de evitar que la competencia en el terreno de las comunicaciones se vea perjudicada.
Otra acciĂ³n llevada a cabo por la CMT es la apertura de una consulta al sector y a las administraciones pĂºblicas, para que expresen sus opiniones sobre la iniciativa. Al parecer, la conexiĂ³n WiFi de la ciudad de Barcelona es la mĂ¡s amplia que ha autorizado hasta la fecha.
QuizĂ¡s otros gobiernos locales tomen nota y comiencen a extender el acceso a redes inalĂ¡mbricas en sus ciudades. Ya l0 hizo Madrid con sus autobuses urbanos. Pero hoy, mĂ¡s que nunca, Internet deberĂÂa ser un derecho de todos los ciudadanos.




