He aquí el invento definitivo en cuestión de lencería. Ni wonderbra, ni rellenos. Una diseñadora llamada Sarah Layne Soriano ha creado un sujetador deportivo con sonido a partir de una prenda interior deportiva y un órgano musical de juguete. ¿Usos? Es posible que triunfe tanto en despedidas de soltera como entre las corredoras de ciudad que necesiten llamar la atención de los transeúntes despistados.
Las instrucciones aparecen detalladas en la página de Instructables. Layne escogió en concreto ocho sonidos diferentes después de destripar el órgano y situó cuatro en cada copa. Respecto a las baterías, decidió que con dos pilas AA su artilugio obtendría suficiente energía. Las envolvió en neopreno y dejó una abertura para que pudiera estar en contacto con el resto de cables. La batería en realidad es lo último que se añade a la pieza y se adhiere mediante velcro.
Los altavoces son los mismos del juguete y los situó en la parte delantera. Para finalizar, llevó a cabo una serie de intrincadas labores de conexión de todos los circuitos. Y, ¡eureka! Tenemos un sostén con el que podremos interpretar melodías. Aunque dudamos de su capacidad para ofrecer un repertorio extenso.
Lo cierto es que la inventiva de muchos usuarios es sorprendente. Hace poco veíamos un disfraz de cuerpo agujereado y, ahora, un llamativo sujetador capaz de emitir sonidos. Sin embargo, no es menos cierto que también habrá que emplear grandes de dosis de imaginación para usarlo o disfrutarlo.
Vía: Instructables





