
Aunque su etimología no deja lugar a muchas dudas, lo cierto es que el término ‘mierdificación’ se ha intensificado con el auge de las redes sociales y los diferentes algoritmos que las redes sociales aplican para posicionar cierto contenido. Esto es algo que también ha acabado afectado a los medios tradicionales, como el nuestro, ya que Google ha comenzado a dar prioridad a una serie de criterios que, bajo nuestra percepción, carecen de toda lógica.
¿Qué sentido tiene, por ejemplo, destacar resultados de foros y comunidades como Reddit por encima del contenido creado por expertos y analistas como los que conforman nuestra web? Esta y otras cuestiones han llevado a cientos de miles de usuarios a preguntarse, ¿qué es la ‘mierdificación’ de Internet?
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Origen del término ‘mierdificación’
El término ‘mierdificación’ de Internet es una expresión coloquial que describe la proliferación de contenido de baja calidad, engañoso o simplemente sin valor en Internet. Este fenómeno se ha intensificado precisamente con la expansión de las redes sociales y la accesibilidad masiva a la creación de contenido, lo que ha degenerado en una saturación de información poco útil o, en algunos casos, perjudicial.

La palabra ‘mierdificación’ proviene de una adaptación vulgar del español que refleja de manera explícita el deterioro o la ‘degradación’ del contenido en Internet. Aunque no es un término académico, ha ganado popularidad en los círculos de la crítica cultural y tecnológica para describir la tendencia hacia la banalización y la superabundancia de material de baja calidad.
La accesibilidad a herramientas de creación de contenido permite que cualquier persona con una conexión a Internet pueda crear, producir y distribuir su propio material. Esta democratización de las plataformas digitales ha posibilitado una explosión de creatividad y variedad en la oferta de contenido, pero también ha traído consigo una congestión de material que no siempre tiene un valor intrínseco y que puede oscurecer o desplazar contenido de mayor calidad.

Este fenómeno no solo se limita a las publicaciones textuales, ya que se aplica a todo tipo de contenidos que van desde vídeos e imágenes, hasta memes y publicaciones de redes sociales; en definitiva, cualquier medio que pueda ser monetizable. Al fin y al cabo, la ‘mierdificación’ se manifiesta en la repetición de noticias sin valor, la proliferación de teorías de conspiración infundadas y la producción masiva de contenido superficial diseñado para captar clics y visitas, más que para informar o educar.
Cómo combatir la ‘mierdificación’ de las plataformas de Internet
Combatir la ‘mierdificación’ de Internet es una tarea que requiere un esfuerzo conjunto de usuarios, plataformas y creadores de contenido. Una de las formas más eficaces de combatir la ‘mierdificación’ se basa en educar a los usuarios para que puedan identificar y discriminar el contenido de baja calidad.
Alfabetización mediática de la sociedad y promoción por parte de las plataformas
La alfabetización mediática acarrea enseñar a las personas a analizar constantemente la información que encuentran en Internet, comprendiendo las fuentes, las intenciones detrás del contenido y la validez de la información presentada. Por su parte, tanto las redes sociales como los agregadores de noticias deben asumir un papel más activo en la curación de contenido.

Estas medidas no deben limitarse a la eliminación de material que viola políticas explícitas, también a la promoción de contenido de alta calidad y el etiquetado adecuado de información engañosa, como recientemente ha comenzado a aplicar la red social X. Las plataformas pueden usar algoritmos moderadores humanos para identificar y reducir la visibilidad de contenido de baja calidad, mientras que alientan la difusión de material más relevante y bien investigado.
Mejora de la moderación de los contenidos y conciencia sobre la responsabilidad colectiva
Curiosamente, la degradación de las políticas de moderación han coincidido con los despidos masivos que empresas como Meta, X y Google han llevado a cabo a lo largo de los últimos meses. Esto también ha afectado a otras áreas como la publicidad, llegando incluso a permitir contenido que promociona drogas, cursos fraudulentos de trading, estafas piramidales e incluso documentos de identidad falsos y tarjetas de crédito robadas, como un servidor pudo retratar hace algunas semanas. Pero eso no es todo.
Los creadores de contenido que producen material bien investigado deben ser apoyados tanto por las plataformas como por el público. Por ejemplo, a través de modelos de financiación como suscripciones, donaciones y apoyo publicitario ético; en resumen, métodos que ayuden a estos creadores a mantener la producción de contenido de alta calidad. También es importante que los usuarios sean conscientes de su poder como consumidores de contenido, eligiendo apoyar y compartir material que aporte valor y evite contribuir a la ‘mierdificación’.
Autorregulación e intervención de organismos para acabar con la ‘falsa’ libertad de expresión
Por último, aunque la autorregulación es preferible para preservar la objetividad del contenido, en algunos casos puede ser necesario que las autoridades intervengan para regular la difusión de información falsa o de baja calidad, especialmente sensible en temas de salud pública, seguridad y democracia, donde la desinformación puede tener consecuencias graves.
En España, lo hemos podido ver claramente con el auge del partido político Se Acabó La Fiesta, donde su representante, Alvise Pérez, se ha surtido de todo tipo de noticias falsas para ganar tracción en el panorama político. La pregunta es, ¿debería permitirse todo bajo el pretexto de la libertad de expresión? La degradación de la democracia es un hecho que acabará por afectar a todas las partes de la sociedad.




