El día que casi me llevo una tele OLED de 55 pulgadas por 600 euros 1

Casi, casi… Quizás exagero un poco. Esta es la típica historia que empiezas a ver en el cine y sabes cómo va a terminar, pero aún así te quedas hasta el final esperando un giro sorprendente que… ¡Oh, sorpresa! Jamás llega. Pero por el camino acabas con todo el bol de palomitas y todavía te sobran fuerzas para tragarte todos los títulos de crédito por si el giro aparece en forma de escena postcréditos que lo cambia todo. Este es el relato del día en que mi vida estuvo a punto de cambiar. El día en el que casi me llevo una tele OLED de 55 pulgadas por 600 euros.

Todo empezó esta misma mañana, mientras revisaba en Amazon la lista de los televisores más vendidos. La sorpresa llegó cuando en el puesto nueve me encontré una tele de LG. La LG OLED 55CX6. Y esa fue mi primer alzamiento de cejas. ¿Una tele OLED entre las más vendidas? Normalmente esos puestos están repletos de teles económicas de entre 200 y 600 euros. Claro que aquí llegó el segundo alzamiento. El precio de la tele era de 600 euros, rebajado de los 780 euros en los que estaba listado.

El día que casi me llevo una tele OLED de 55 pulgadas por 600 euros 2

Los engranajes de mi cabeza empezaban a crujir. ¿Desde cuándo las teles con panel OLED valían lo mismo que un televisor LED de gama media? Y, sobre todo, ¿desde cuándo LG tenía modelos de este tipo por debajo de los 1.000 euros? Empecé a revisar el anuncio. Las valoraciones eran buenas, pero el vendedor era externo. Un tal Korbfreude que se acercaba demasiado al nombre de fraude. «¡Pero es alemán», me dije. «Tiene que ser fiable». Quizás el hecho de que el vendedor tuviera solo tres opiniones me tenían que haber hecho sospechar más. Eso sí, todas ellas de postín. Buen negocio, buen trato por parte de Korbfreude… ¿Qué podía salir mal?

Así que comencé a pasear mis dedos con nerviosismo por el botón de comprar ahora. Ni siquiera el de añadir a la cesta, mi dedo me dirigía implacablemente a ese comprar ahora tan tentador. ¿Y si era un error pero en los días que tardaban en darse cuenta la tele llegaba a mi casa? Hablamos de una LG OLED 55CX6, que nunca he probado, pero tiene que ser la caña cuando su precio oficial bordea los 1.500 euros.

Aún así, tengo que decir en mi defensa que me contuve antes de pinchar. Revise las condiciones de venta y ahí se me abrió un mundo mágico: la garantía de Amazon para vendedores externos. No solo me devolvían el dinero si el equipo venía con algún desperfecto; también me reembolsaban si el producto era distinto a lo que se publicitaba (¿os acordáis de los memes aquellos de «lo que pides por Aliexpress, lo que te llega»?). Con el corazón más tranquilo, pinché sobre la opción de comprar y seguí todos los pasos hasta que se realizó el pedido.

LG OLED 55CX6 04

No os podéis imaginar la excitación y cosquilleo que me atravesó todo el cuerpo. Me sentía como si estuviera haciendo algo prohibido, quizás lo mismo que sienten los tramposos que cuentan las cartas y ganan al casino. Estaba cometiendo una locura, y no porque necesitara la tele. Por ver hasta donde llegaba mi suerte jugando a las cartas. Claro que siempre he sido un jugador malísimo. Pero me quedan años para resarcirme.

El caso es que llegó a mi correo una confirmación de pedido, y también pude ver como el estado del paquete estaba pendiente de envío por parte del vendedor. No voy a negarlo. Hubo un momento en el que estuve barajando seriamente la opción de pinchar sobre «Solicitar cancelación». En mi cabeza se cruzaban pensamientos aterradores sobre algún vacío legal en el que yo me quedaba sin dinero y sin televisor. Hasta saque capturas de todo lo que se podía sacar: de la página del vendedor, de la factura previa, del pedido…

lg-oled-pedido-cancelado

Por si no queda claro, dos veces el «pedido cancelado»

Mi sentido común se estaba llevando las manos a la cabeza, pero resistí. Entrando unas veinte veces a revisar que el pedido seguía de una pieza, eso sí. Pero con una resistencia digna al estilo numantino. Hasta que, dos horas después de haber pinchado en el botón de la locura,  me llegó un correo de Amazon para avisarme de que se había cancelado el pedido. El propio vendedor, mi esperanza alemana Korbfreude, se había echado atrás. Y eso fue todo. Porque el pedido de la tele desapareció de mi página de Amazon como si nunca hubiera existido, y el cargo a mi tarjeta nunca se llegó a realizar. Hasta la página del vendedor se esfumó como si Korbfreude no fuera real. Y yo desperté de un sueño dorado que se desvaneció demasiado rápido… El día en el que casi me llevo una tele OLED de 55 pulgadas por 600 euros.

Recibe nuestras noticias

De lunes a viernes mandamos un newsletter con los titulares del día

I will never give away, trade or sell your email address. You can unsubscribe at any time.