Cómo detectar las fake news o noticias falsas

No es verdad todo lo que reluce en Internet. A estas alturas todo el mundo debería saber (y si no, ya va siendo hora) que no nos podemos creer todo lo que está publicado. Y que “lo he visto en Internet” no es garantía de nada. Hay fórmulas para evitar las mentiras, desintoxicaciones, bulos que quieren despistar o, peor, guiar tu pensamiento, opinión e incluso tu voto. Son las fake news o noticias falsas. Informaciones que desinforman, recogen hechos que nunca sucedieron o se aprovechan de datos reales para crear historias de ficción. Están por todos lados, y por eso desde tuexperto.com queremos darte varias claves para tratar de evitarlas. O, al menos, que sepas identificarlas claramente para creerte lo justo y que no te engañen también.

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Busca fuentes fiables

Como siempre, la procedencia de la información es básica para entender si está contrastada. Es por ello que, lo mejor que puedes hacer, es ir a los medios de comunicación serios. Algunos como la BBC, el New York Times y otras publicaciones de renombre trabajan duro para mantener el maltrecho estado del periodismo. Contrastan y publican informaciones verídicas para que los lectores o espectadores puedan estar al tanto de todo. Evita, pues, las páginas web que no están respaldadas por un gran medio de comunicación, y que tienen libertad para publicar cualquier dato. Seguramente no cuenten con periodistas profesionales entre sus líneas, llenando Internet de datos e informaciones no contrastadas que ayudan a la creación de estas fake news. Comprueba también la fecha de la noticia y compara en diferentes webs y medios de comunicación para ver si la información se repite o si es una invención.

Si hablamos de datos históricos y otras informaciones que no son de rabiosa actualidad también tendremos a mano la conocida Wikipedia. Al estar abierta a edición, los datos que suelen manejarse están contrastados por varios usuarios. Cuenta con detalles históricos, políticos, técnicos, científicos… Así que cuando te llegue una información que sospechas que pueda ser falsa, no dudes en pasarte por esta enciclopedia de Internet para saber si en realidad se trata de fake news.

Por supuesto, como ya saben los buenos periodistas, la fuente es primordial. Analiza el mensaje que pueda ser un fake news para saber quién lo emite o de quién se habla. Después acude directamente al origen: la página web de la empresa de la que se está hablando, la cuenta oficial del partido político de turno, etc. Eso sí, ten en cuenta que las fuentes mandan un mensaje que puede no ser veraz, por lo que conviene contrastarlo. Pero al menos sabrás si el mensaje que te llega ha sido realmente emitido por esa fuente o si es una invención o fake news.

Bulo de WhatsApp

Desconfía de los memes y las redes sociales

Las redes sociales se han convertido en el canal ideal para transmitir estas fake news. Aunque su misión original era precisamente el contrario. Sin embargo nadie parece contrastar o investigar los mensajes que le llegan a través de Facebook, Twitter, Instagram o WhatsApp. Y lo peor de todo: no dudan en compartirlo nada más recibirlo. Error. Si no revisas antes, puedes estar siendo cómplice de la distribución de fake news.

No te fíes de los memes, fotografías y textos que se comparten libremente por estas vías. Piensa dos veces si la información que transmiten puede ser real, si existe un motivo o intención tras ellos y, sobre todo, si merece la pena compartirlo. Muchos de estos contenidos están creados con el propósito de desinformar o de crear alerta social, así que no te fíes de ellos.

También puedes atender a la verificación de las cuentas. En el caso de Twitter o Instagram, una marca azul junto al nombre de ciertas cuentas ayuda a identificarlas como verificadas. Es decir, cuentas oficiales. Atiende a estos símbolos para saber que los mensajes emitidos son realmente suyos o les representan. Eso sí, esto no significa que necesariamente el mensaje sea veraz. Pero al menos sabrás que se trata de una fuente oficial, detectando de dónde puede proceder un mensaje que puede ser falso.

Consulta las páginas y cuentas de fact checking o listas de bulos

Con la proliferación de fake news también han surgido nuevas técnicas periodísticas y de confirmación de informaciones (fact-checking). Y muchos medios que en la actualidad se dedican precisamente a desmentir estas falsas informaciones.

Puedes seguir la cuenta de Maldito Bulo, Newtral o incluso la de la Policía Nacional en la red social Twitter. En todas ellas se hacen eco de todos esos memes, mensajes alarmantes e informaciones que corren como la pólvora en conversaciones de WhatsApp o muros de Facebook. Detrás de estas cuentas hay profesionales dedicados a confirmar o desmentir estos datos. Así que no dudes en echarles un ojo para estar al tanto de lo que ocurre.

Usa el sentido común

Es la base para no tragarte ninguna fake news o noticia falsa. Claro que para ello tienes que desarrollar un pensamiento crítico. Recuerda pensar cuál es la misión de cada mensaje que recibes en tus chats de WhatsApp o redes sociales. Analiza los términos, ten en cuenta quién es el sujeto y a quién va destinado. Hazte estas preguntas constantemente para analizar el mensaje. Pronto descubrirás patrones y verás indicios que te ayudarán a identificar estas noticias falsas para evitarlas. O, al menos, saber qué buscar para contrastarlas y confirmarlas o desmentirlas.

No compartas estos mensajes

Tras todo lo dicho en este artículo solo queda un paso más a la hora de evitar las fake news o noticias falsas: no reenvíes estas informaciones. Si eres un canal de paso de este tipo de mensajes las fake news no dejarán de llegarte. Y lo más probable es que crees una comunidad de personas cercanas alertadas con todo tipo de informaciones erróneas o malintencionadas.

Así que, ante la duda, lo mejor que puedes hacer es romper la cadena. No compartas aquello de lo que tienes dudas o que pueda servir solo para crear alerta social. Puedes pensar que al enviar estos mensajes estás ayudando a otras personas, pero analiza si el mensaje es útil o solo una información falsa.

Recuerda que todos tenemos un “cuñado” que comparte y habla de informaciones que no están contrastadas, que tienen una finalidad maliciosa o que simplemente quieren buscar tu atención. Piensa que si no detectas al “cuñado” de tu entorno, tú podrías estar asumiendo su papel. Así que evita todo lo posible transmitir informaciones de las que no estás segura o seguro.