Captan una señal de radio de una galaxia a 3600 millones de años luz

La comunidad científica está que se frota las manos. Hoy se ha registrado una señal de radio generada por una potente explosión en una galaxia a 3600 millones de años luz de nuestro sistema solar.

RECIBE NUESTRO NEWSLETTER
Suscríbete para recibir las últimas noticias de tecnología en tu buzón. Te mandaremos un único mail al día con el resumen de los titulares de las noticias, trucos, comparativas, reviews publicadas en nuestras webs.
Servicio ofrecido por Mailchimp

Esta explosión solo ha ocurrido una vez durante una fracción de segundo. Se denominan Fast Radio Bursts (estallidos rápidos de radio o FRBs), y como decimos, duran una milésima de segundo. Lo fantástico de esta noticia es que, hasta ahora, el origen de estos fugaces pulsos electromagnéticos, suponían un auténtico misterio.

El hallazgo corresponde a un radiotelescopio ubicado en Australia con el nombre Australian Square Kilometre Array Pathfinder, por sus siglas ASKAP. Se trata de la primera FRB cuya ubicación se puede determinar.

Una larga espera

Lo cierto es que, este descubrimiento supone un gran avance para la astronomía desde que se descubrieran este tipo de explosiones de radio allá por el año 2007. Desde entonces, han sido 12 años en los cuales se han detectado hasta 85 explosiones de este tipo. La gran mayoría son de tipo único, solo han ocurrido una vez, pero otras son repetidoras.

Estas últimas, son más “fácilmente” rastreables. De hecho, se ha podido localizar el origen de una de ellas (FRB 121102) en un magnetar (una estrella de neutrones alimentada con un campo magnético de gran fuerza) ubicado en una galaxia a 3.000 millones de años luz de la nuestra.

No obstante, lo que nos trae hoy aquí, es la localización de una explosión única. Si bien, ambos tipos de ráfagas, únicas y repetidoras, duran un parpadeo, las primeras no vuelven a aparecer jamás. Obviamente, supone un reto aún mayor calcular con exactitud su proveniencia.

Ha sido gracias al empleo de la tecnología de ASKAP, que ha permitido señalar la ubicación de la FRB 180924 en las afueras de una galaxia del tamaño de la Vía Láctea, a unos 3.600 años luz de distancia.

Aunque se desconoce la causa que origina estas explosiones de radio rápidas, el hecho de poder calcular su ubicación de manera exacta es un gran avance hacia la resolución del misterio que envuelve a su supuesto origen. No solo eso, sino que con este dato se puede llegar a medir la cantidad de materia existente en el espacio intergaláctico.

Otras noticias sobre... ,