Arrestado por ganar más de 150.000 euros vendiendo contraseñas de Spotify y Netflix

Vender cuentas ilegales o contraseñas para servicios de streaming puede ser un negocio muy lucrativo. Son muchos los usuarios que quieren disfrutar de servicios como Netflix, pero no pueden o quieren pagar su cuota mensual. De ahí que no sea nada complicado encontrar por la red cuentas que por unos pocos euros te aseguran un año de acceso. Sin embargo, aunque lucrativo, este tipo de negocio puede acabar como le ha pasado a un chico australiano de 21 años. Ha sido arrestado por, supuestamente, ganar unos 300.000 dólares australianos, que vendrían a ser unos 150.000 euros, vendiendo contraseñas de Netflix y Spotify robadas a sus usuarios.

RECIBE NUESTRO NEWSLETTER
Suscríbete para recibir las últimas noticias de tecnología en tu buzón. Te mandaremos un único mail al día con el resumen de los titulares de las noticias, trucos, comparativas, reviews publicadas en nuestras webs.
Servicio ofrecido por Mailchimp

El joven ha sido identificado como el creador de la página web WickedGen.com. Esta página web vendía usuarios y contraseñas para acceder a servicios de streaming, como Netflix, Spotify o Hulu. De hecho, se jactaba de tener unos 120.000 usuarios dados de alta en la web. La web contaba con casi un millón de cuentas robadas.

Según el FBI, las cuentas se obtuvieron  mediante “credential stuffing”. Esta técnica les permitió crear una base de datos con nombres de usuario, direcciones de correo electrónico y contraseñas. En ella habían desde cuentas robadas hasta otras filtradas previamente, reutilizadas y vendidas para acceso no autorizado. Las cuentas pertenecían a víctimas desconocidas en Australia y otros países, como Estados Unidos.

Cuidado con tus contraseñas

Arrestado por ganar más de 150.000 euros vendiendo contraseñas de Spotify y Netflix cuentas

De este tipo de noticias podemos sacar una lección: utiliza contraseñas seguras. A nadie nos gusta la idea de que un hacker consiga nuestra contraseña y ofrezca acceso a un tercero de una cuenta que estamos pagando religiosamente. Así que deberíamos utilizar contraseñas complejas y distintas para cada servicio.

No obstante, precisamente en Netflix y Spotify es muy común utilizar contraseñas sencillas. Generalmente casi todos tenemos cuentas compartidas con familiares y amigos para que la cuota mensual nos salga más económica. Esta práctica, de momento, no es ilegal. Incluso Netflix la permite, ya que son muchos los usuarios que aseguran que si esto se bloqueara se darían de baja del servicio. Algo similar ocurre con Spotify y sus cuentas familiares, aunque el servicio de música sí lo tiene un poco más controlado.

Vía | Cnet

Otras noticias sobre... ,