Mi experiencia tras una hora de juego con Marvel’s Spider-Man

No es que el rojo y el azul, juntos, sea la combinación de colores que más me favorezca. Pero tras unos cuantos minutos a los mandos de Marvel’s Spider-Man, uno se siente cómodo enfundado en unas mallas y rodeado de telarañas. Y es que Insomniac ha creado un juego a la altura de lo que se espera de este súper héroe. Al menos durante los primeros compases del juego. Libertad de movimiento, combates sencillos pero con cierta enjundia según el tipo de enemigo, una historia que parece más íntima y profunda que lo visto en los filmes y mucha diversión. Esta ha sido mi experiencia tras la primera hora de juego.

Nueva York desde las alturas y sin atascos

Uno recuerda con cariño e inmensidad los juegos de PlayStation (la original antes de la One) de Spider-Man. En aquellos el hub, la ciudad o el terreno de juego parecía inmenso. En algunos solo podías corretear por las azoteas de una ciudad con constante neblina que no te dejaba llegar a pie de calle. En otros directamente escalabas los edificios ágilmente. La nostalgia embellece el recuerdo de lo que ahora serían simples figuras geométricas (edificios) cuyas texturas temblaban. Mucho ha llovido desde entonces, y en este Marvel’s Spider-Man Nueva York es uno de los pilares del juego gracias a todo lo que ofrece.

balanceo

 

Es dinámica, con tráfico y peatones con los que interactuar. Es enormérrima y llena de parques, rascacielos y edificios bajos. Además el equipo de Insomniac ha logrado un acabado visual que me ha hecho pararme más de una vez, encaramado a alguna antena de comunicación, para disfrutar de una puesta de sol o un skyline abrumador. Es preciosa y está llena de detalles y rincones en los que llevar a cabo misiones o descubrir secretos. Con solo sesenta minutos de juego ya advierto que me quedo con ganas de invertir unas cuantas horas más y perderme por ella o buscar la torre más alta.

Nueva York

¿Y qué decir de balancearse ágilmente entre los edificios y corretear por las fachadas? Pues que es realmente divertido y fluido. El juego comienza, literalmente, dejándote en manos de Spider-Man mientras comienza a navegar por Nueva York. Es como el pájaro que empuja al gorrión fuera del nido. O aprendes a volar o aprendes a volar. Con el botón R2 pulsado podemos encadenar balanceos disparando nuestra red a uno u otro lado. Mientras, con el stick izquierdo controlamos la dirección hacia la que nos movemos. Pero eso no es todo, hay muchas formas de acelerar el paso o de disfrutar el viaje. Saltos encadenados, propulsiones con la tela de araña o correteos por fachadas de edificios. El sistema parece algo complejo al principio, pero la diversión que ofrece caer empicado, acelerar el balanceo o descender hasta rozar el asfalto me ha hecho alejarme de las misiones o incluso pasarme de los puntos de referencia a los que me dirigía. Es todo un placer navegar por Nueva York sin anclarte ni quedarte parado en ningún sitio. Y, cuando no quieres pensar demasiado, solo tienes que pulsar R2 y X para avanzar rápidamente hacia adelante, sea cual sea el obstáculo que tienes enfrente.

Spider-man

¿Spider-Man o Batman?

Tras unos cuantos balanceos nada más empezar la partida, nos enfrentamos al primer momento de acción. Los matones de Kingpin empiezan a crear barricadas para evitar que la policía llegue a su torre y lo detenga. Este primer grupo de mercenarios, a pesar de ir armados, poco o nada tiene que hacer contra Spider-Man. Solo tuve que pulsar el botón Cuadrado para darles una buena tunda. Además, el sentido arácnido me avisaba a cada momento de peligro en el que mi personaje iba a ser atacado: bien fuera por un buen mamporro o por el disparo de un arma. En esos instantes solo tenía que pulsar el botón Círculo para zafarme y continuar con el festival de puñetazos. Pero esto solo era el tutorial.

spider-man o batman

Más avanzada la partida, ya en la torre Kingpin, he luchado contra guardias equipados con escudos. O contra el propio villano. Aquí he entendido que el combate es mucho más profundo de lo que parecía en un inicio. No solo he tenido que estar atento al sentido arácnido para evitar golpes, sino también saber cómo actuar con cada tipo de enemigo. Unos requieren que me zafe y los ataque desde detrás. Otros requieren que los eleve en el aire con un buen gancho. Por su parte, Kingpin tiene que ser detenido con telarañas para después poder zurrarle la badana. Un sistema que me ha obligado a atender bien y memorizar los diferentes tipos de matones, o identificar el tipo de arma que llevan.

sentido arácnido

¿Pero qué tiene que ver Spider-Man con Batman? Pues mucho si has jugado a la trilogía de Arkham. El sistema de combate es muy similar, con el mismo aviso a la hora de recibir daño. Dista bastante a la hora de realizar combos y aprovechar los artilugios de uno o las habilidades de otro superhéroe. Pero no he podido evitar acordarme del Caballero Oscuro cuando repartía patadas y puñetazos con nuestro vecino y amigo Spider-Man. Ojo, esto no es una crítica, el sistema funciona realmente bien. Y sí, durante esta hora de juego, y hasta pillarle el tranquillo, he muerto. Pero solo una vez.

Villano

 

Peter Parker es Spider-Man y viceversa

Acabando mi hora de juego me he encontrado con una grata sorpresa. Más allá de enfundarme en las apretadas mallas de Spider-Man, también me he metido en la piel de Peter Parker. De momento desconozco si es solo una pequeña parte de la introducción o una constante a lo largo del juego. Pero profundizar en el personaje tras la máscara ha resultado de lo más humano y gratificante. No todo son comentarios ingeniosos y mamporros, también hay que lidiar con el bueno del Doctor Octavius en el laboratorio. Una perspectiva más de un súper héroe que tiene que compaginar dos vidas muy diferentes. Sí, esto se ha visto constantemente en los filmes, pero en mi caso me ha resultado una buena pausa entre los momentos de acción. Se avanza con la historia, se desarrollan las relaciones de los personajes y no resulta aburrido. Tan solo una desaceleración de la acción que se vive mientras se es Spider-Man.

Peter Parker

He podido ver un personaje más complejo y profundo de lo que recordaba en otros videojuegos del hombre araña. Tanto por tomar el papel de Peter Parker como por desarrollar a Spider-Man. En esta hora de juego he logrado subir de nivel al súper héroe hasta en cuatro ocasiones. Para ello solo hay que sumar puntos de experiencia resolviendo atracos, completando misiones o recogiendo mochilas por toda la ciudad. Sí, hay mucha tarea pendiente más allá de la historia principal en este Marvel’s Spider-Man. Con cada nivel he ganado un punto de habilidad, el cual puedo canjear por movimientos de tres tipos (Pionero, Defensor o Lanzador de telarañas). Al final son habilidades que ayudan a que el combate nos sea más sencillo, ya sea de forma pasiva o activa. Golpes, agarres, movimientos para zafarse o balanceos que acaban en puñetazos. Algo que ofrece más complejidad a las mecánicas de combate, y lo hace aún más entretenido.

PS4

Minijuegos y desbloqueables por doquier

Tras el arranque inicial, con la captura de Kingpin (me atrevería a decir que este villano da mucha más guerra a lo largo del juego), he alargado la partida hasta experimentar una de las primeras misiones del juego. Ya sabes, más allá del preámbulo que siempre engancha a cualquier jugador. Ha sido entonces cuando he comprendido la profundidad de la ciudad de Nueva York y que este Marvel’s Spider-Man va mucho más allá de lo que la historia principal ofrece.

minijuegos

Y no solo es que podamos jugar como Peter Parker, es que, además de balancearse entre edificios y golpear a matones he podido participar en minijuegos de laboratorio. Entretenimientos que se intercalan con la acción para ofrecer distintas experiencias con diferentes ritmos. Por supuesto, en una sola hora de juego, también he visto que hay toda clase de misiones secundarias en las que acabar con atracos y otras actividades delictivas mientras navegas hacia las misiones principales. Y luego está lo de buscar las mochilas. Otra actividad que nos lleva a recorrer esta atractiva Nueva York para encontrar objetos que dan pinceladas sobre la vida de Spider-Man. Muy recomendable para los fans del personaje y el cómic.

desbloqueables

Y lo que queda por ver…

Gráficamente este Marvel’s Spider-Man es todo lo que cabe esperar de un juego hecho con mimo. Quizá no te sorprenda el tratamiento de algunas sombras si no juegas en PlayStation 4 Pro, o no aprecies del todo algunos detalles. Sin embargo, yo mismo me he sorprendido al repasar las capturas para este artículo. Los juegos de luces de la ciudad o incluso en interiores sobre Spider-Man, el modelado del personaje, las animaciones… Elementos que suman y que hacen que sea un disfrute visual. Al menos hasta donde he llegado.

y lo que queda por ver

Además, me consta que hay muchos otros elementos en lo jugable que aún no he catado. Incluso un modo fotografía que puede darme mucho juego a la hora de crear fondos de pantalla o posters. Elementos que sin un acabado visual trabajado deslucirían en el conjunto.

modo fotografía

Desde luego me quedo con ganas de más Marvel’s Spider-Man tras solo 60 minutos de juego. Más golpes y más profundidad en el combate. Más historia y más personajes. Y mucho más balanceos y descubrimientos por esta ciudad. Las críticas que he leído hasta el momento ensalzan el trabajo de Insomniac, y todo parece indicar que no están equivocadas. Ser Spider-Man en PlayStation 4 es divertido atrapa como una telaraña.

telaraña

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