
La red social Facebook creada por Mark Zuckerberg, que a dÃÂa de hoy tiene más de 1.500 millones de usuarios activos, habrÃÂa desarrollado una herramienta para censurar ciertos términos con la intención expresa de abordar China, un paÃÂs que se le resiste debido al férreo control que, desde su gobierno, aplica a los medios de información.
Según fuentes del New York Times, varios empleados de Facebook aseguraron que ya cuentan con una utilidad especÃÂfica que, mediante rastreo de contenido, eliminarÃÂa directamente el contenido prohibido en determinados lugares del mundo. Como vemos, no solo estarÃÂan facilitándole el trabajo al paÃÂs asiático, sino a cualquiera interesado en que Facebook aterrizara dentro de sus fronteras.

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Ocurrió durante el mes de julio de 2009:  el gobierno chino prohibió expresamente a Facebook que operara con normalidad en su paÃÂs, debido a que organizaciones opuestas al gobierno usaban la red social como medio de comunicación entre sus miembros, desembocando en una revuelta que dejó más de doscientos muertos en la localidad de Xinjiang. Fue entonces cuando apareció Renren, ocupando el hueco que habÃÂa dejado Facebook: una red social afÃÂn a las maneras gubernamentales.
A pesar de todo, y aunque se asegura que Facebook ya tendrÃÂa implementada esta herramienta de censura, los de Zuckerberg aún no han entrado en negociaciones con el gobierno chino en ningún modo, no siendo asàel caso de otros paÃÂses como Rusia, Egipto o Brasil, donde Facebook opera con parte de su contenido censurado, ajustándose asàa las polÃÂticas locales restrictivas del correspondiente paÃÂs. Incluso hasta Francia llegó la mano censora tras los atentados de ParÃÂs de noviembre de 2015, por no cumplir las leyes correspondientes a la apologÃÂa del terrorismo y el odio.

A pesar de que esta herramienta censurarÃÂa directamente cualquier contenido que pudiese ser incómodo para el gobierno de Xi Jinping, Facebook se planterÃÂa dejar el programa en manos de alguno de sus socios en el paÃÂs, una decisión polémica a todas luces: ¿No es esto, al fin y al cabo, una invitación para que cualquier otro paÃÂs del mundo requiera los servicios de la herramienta, limitando el uso de Facebook a un mero uso propagandÃÂstico? ¿No podrÃÂa Estados Unidos tener en Facebook otra arma intrusiva para vigilar a sus ciudadanos? Solo hay que recordar como el paÃÂs norteamericano exigÃÂa conocer el perfil de Facebook de todas las personas que querÃÂan entrar en el mismo.
China es un mercado irresistible para los de Zuckerberg: están dejando por el camino a un nutrido grupo de más de 700 millones de internautas. ¿Es este un motivo suficiente para que una de las empresas más poderosas del mundo comience a desarrollar una herramienta de censura? ¿Cuántos paÃÂses llamarán a su puerta, demandando las bondades de un sistema que les permitirÃÂa decidir qué contenido es apropiado para sus ciudadanos? Si en un principio esta herramienta se usó para luchar contra las noticias falsas y los bulos en Internet, el futuro de la misma es incierto. Cualquier tipo de censura es un ataque a la libertad de expresión del ciudadano. Solo nos queda esperar y ver hacia dónde nos lleva este golpe de mano de Facebook.




