
Desde que se inventó la rueda probablemente no hayamos visto nada igual. La comparación es un poco exagerada, vale, pero nadie se hubiera imaginado nunca que se pudiera crear una rueda capaz de girar hacia todas las direcciones. Las ruedas omnidireccionales son el invento que ha dado a conocer el canadiense William Liddiard, un hombre que además de inventor es conductor de camión. Las la bautizado como Liddiard Wheels (ruedas, en inglés) y las ha instalado en el que parece ser un Toyota Echo. Pero, ¿qué ocurrirá con estas ruedas? ¿están realmente preparadas para funcionar en un coche común? Actualmente, las únicas ruedas que son capaces de girar son las delanteras. A pesar de eso, algunos fabricantes ya han innovado integrando en la parte trasera unas ruedas que pueden girar un poco más, para que coger las curvas sea mucho más fácil. Y aunque se ha intentado de muchas maneras, los resultados no terminan de ser los deseados.
Liddiard ha presentado estas innovadoras ruedas en su propio canal de YouTube. Se tratarÃÂa, en realidad, de las primeras ruedas capaces de girar de manera independiente y que además, podrÃÂan instalarse en cualquier vehÃÂculo. ¿Y esto por qué es importante? Pues porque de este modo, no serÃÂa necesario fabricar un coche especial para montar estas ruedas. Eso sÃÂ, para conseguirlo Liddiard ha tenido que trabajar muchÃÂsimo en la ingenierÃÂa de los materiales. ¿Su objetivo era el de no comprometer la resistencia y la precisión a la hora de conducir, muy a pesar de que para fabricar las ruedas se usaran materiales muy dispares y poco convencionales. A pesar de la dificultad, Liddiard ha conseguido unas ruedas muy parecidas a las que habitualmente llevamos instaladas en los coches. También se podrán introducir dibujos para expulsar el agua en caso de lluvia.
Pero, ¿por qué son ventajosas estas ruedas? ¿Qué es lo que las hace diferentes a las ruedas tradicionales? Su posibilidad de funcionar de manera omnidireccional (es decir, de moverse hacia todos los lados) puede ser de gran utilidad a la hora de aparcar en paralelo y hacerlo, además, con mucha más facilidad. El invento tiene que mejorar un poco todavÃÂa, pero los expertos creen que las ruedas prácticamente estarÃÂan listas para ser incorporadas a cualquier tipo de vehÃÂculo. De hecho, el par motor podrÃÂa aumentar de manera considerable, incluso superando el potencial que puede llegar a tener un tanque. Parece que, en este sentido, Liddiard habrÃÂa admitido algunos errores, pero estarÃÂa dispuesto a corregirlos con tal de que su producto pueda alcanzar el éxito.
Sea como sea, a estas alturas todavÃÂa es muy pronto para saber si el invento podrá llegar a los principales talleres y fabricantes de coches y neumáticos del mundo. Sabemos, eso sÃÂ, que William Liddiard quiere vender sus ruedas a grandes fabricantes como Goodyear u Honda. ¿Lo conseguirá?




