Nanobots

El problema de la contaminación se ha convertido en algo que tenemos que solucionar entre todos, la de los océanos preocupa y mucho desde hace años, hasta el punto que se han realizado diversos estudios y se han buscado formas para ponerle fin o al menos paliarlo.

Uno de los materiales más contaminantes es el plástico, hasta el punto de que se han creado islas artificiales de este material. Otras sustancias como el dióxido de carbono también está presente en la contaminación de los océanos.

Además del plástico, otro de los grandes problemas son los metales. Pero gracias a un equipo formado por investigadores alemanes y españoles, los microbots han llegado para eliminarlos de nuestros océanos.

El grupo de cientí­ficos de nacionalidad española y alemana ha demostrado que se puede limpiar las aguas contaminadas usando tecnologí­a punta. Un enjambre de cientos de miles microbots -más pequeños que el ancho de un pelo humano- y controlados por magnetismo, pueden dirigirse en aguas contaminadas para eliminar o absorber los metales pesados que son tóxicos.

Samuel Sánchez, investigador del Instituto Max-Planck para Sistemas Inteligentes en Stuttgart (Alemania), explicó en un comunicado que este trabajo «es un paso hacia el desarrollo de sistemas de reparación inteligente, en el que podemos atacar y eliminar los restos contaminantes sin que se produzca una contaminación adicional«.

La contaminación por metales pesados en el agua es un problema por culpa de las actividades industriales, sobre todo de empresas encargadas de fabricación de baterí­as, electrónica y las producciones mineras. Su producción de metales como plomo, mercurio, cadmio, cromo y arsénico es un peligro para el medioambiente.

Océano

En pie de guerra contra la contaminación de los océanos

Ha sido la revista especializada Nano Letters la que ha publicado cómo funcionan los microbots. Y es que son los encargados de eliminar los metales que contaminan los océanos.

Todo esto surge de la colaboración entre ingenieros alemanes y españoles. Concretamente, entre el Instituto Max-Planck para Sistemas Inteligentes (Stuttgart, Alemania) y el Instituto Catalán de Investigación y Estudios Avanzados (Barcelona, España).

De esta unión surge la creación de los microbots, creados a partir de grafeno, que detectan y son capaces de recoger las partí­culas de metales pesados existentes en las aguas residuales.

Los nanobots cuentan con una parte exterior, compuesta de óxido de grafeno que es la encargada de absorber el plomo. Su parte media es de ní­quel, que permite a los investigadores que controlen sus movimientos a través de un campo magnético. Y, por último, un motor revestido de platino que hace que estos nanobots se impulsen hacia delante gracias a una reacción quí­mica con peróxido de hidrógeno.

La forma de trabajo de los nanobots es grupal, hablamos de miles de ellos como si fuesen un enjambre, y lo que hacen con este movimiento es barrer las partí­culas de metal que contaminan los océanos.

Explican sus investigadores que se puede recoger hasta un 95% del plomo de aguas contaminadas en solo una hora. Los nanobots regresan gracias al campo magnético creado y las partí­culas pasan por un baño de ácido o en algunos casos terminan siendo reciclados. Además, se pueden volver a utilizar después de realizar su trabajo, con lo que estamos ante una de las opciones más económicas para combatir la contaminación.

Hasta el momento, la investigación se ha centrado en el plomo, pero la intención es ampliar el rango a otro tipo de metales pesados en las aguas para poder eliminarlos también con tanta eficacia.

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