
Las Google Glass todavÃÂa se encuentran en fase de prueba y cuestan mucho más de lo que los consumidores están dispuestos a pagar. A pesar de ello, la compañÃÂa de Mountain View no para de incorporar nuevas funciones a sus gafas inteligentes. Gracias a una actualización, el wearable podrá recibir cualquier notificación de nuestro móvil Android, el software de Google para smartphones y tabletas.
De esta forma, los usuarios tendrán la posibilidad de ver en el cristal de las Google Glass las notificaciones que les hayan llegado a su teléfono, de forma similar a la que lo hacen con los relojes que funcionan con Android Wear, el sistema operativo para prendas inteligentes de la compañÃÂa. Esto significa que tendrás que ir a la Configuración de las mismas y permitir el acceso a los avisos del smartphone. Al parecer, no vendrá impuesto por defecto, como ocurre con los móviles o tablets.
Esta caracterÃÂstica mejorará la experiencia de usuario, ya que los consumidores no tendrán que mirar el móvil para ver los avisos que les lleguen desde las distintas apps. De esta forma, los consumidores podrán leer cualquier conversación de WhatsApp, asàcomo mirar un tweet o un mensaje de Facebook. Suponemos que, al igual que ocurre en Android Wear, el cliente será capaz de controlar qué notificaciones quiere que aparezcan en su pantalla, pero todavÃÂa tendremos que verlo.
Google suele lanzar sus actualizaciones los miércoles, asàque puede que a lo largo del dÃÂa ya esté disponible esta novedad. Parece que la multinacional ha aprovechado la inminente presentación de sus dispositivos Nexus para hacer este anuncio, por lo que puede que se den a conocer a la vez. Las Google Glass se pondrán a la venta a finales de año, por lo que quedarÃÂan menos de tres meses para que podamos verla en el mercado. Igualmente, se dijo que rebajarÃÂan su precio, ya que muchos de los consumidores no están dispuestos a pagar esos 1.500 dólares (1.200 euros) que cuestan en la versión para Exploradores de Estados Unidos.
Lo último que sabemos sobre este tema es que, hace un mes aproximadamente, las Google Glass cambiaron sus términos de venta, dejando entrever que serÃÂan un producto de consumo en breve. Entre estas modificaciones, dejaron de referirse a ellas como si fueran un dispositivo beta, es decir, en desarrollo.
Sin embargo, la compañÃÂa debe superar un par de dificultades que tiene por delante: el estigma social que supone llevar puesto un producto que no estamos acostumbrados a ver y saber verdaderamente si se van a comercializar como un producto doméstico o de trabajo. En cuanto a la primera barrera, en los últimos meses hemos visto a Google esforzarse en mejorar el hardware y el software del terminal. Por ejemplo, ya mostró una patente que contaba con un diseño más elegante de las mismas.
A pesar de todo esto, todavÃÂa tendremos que ver qué opina el público de ellas y si realmente encajarán en un mercado en el que las prendas inteligentes están empezando a despegar.




