Facebook vuelve a estar metida en harina. Y no precisamente para bien. Después de introducir una serie de cambios importantes en el perfil de los usuarios ya han sido muchos los que han empezado a emitir las primeras quejas. De hecho, los abonados a Facebook se quejan con mucha razón. Y es que los últimos cambios han dado una vuelta a la manera de gestionar la privacidad, dejando con las manos atadas a muchos usuarios. Nos referimos, como ya habrÔs adivinado, a la nueva barra de información instantÔnea que ofrece datos sobre la actividad puntual de cada uno de nuestros contactos y que estÔ directamente relacionada con el sistema de suscripciones. Con la activación de la nueva barra quedan anuladas las restricciones que hasta el momento habí­amos realizado sobre la información que querí­amos hacer pública o mantener en privado.

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Como siempre ha ocurrido en estos casos, Mark Zuckerberg ya advirtió que la información que se comparte solo es la que se quiere compartir con los amigos, aunque aparece en tiempo real. Pero la cosa no es del todo cierta. De hecho, el muro vuelve a ser público y los comentarios, las fotos y las localizaciones vuelven a estar disponibles para todo el mundo, muy a pesar de las restricciones.

ĀæY quĆ© han hecho los usuarios? Pues muchos de ellos ya han empezado a difundir el mensaje en el que piden a sus amigos que hagan clic sobre su perfil y pulsen sobre la casilla ‘suscrito’ para eliminar la suscripción, ademĆ”s de pulsar sobre la autorización en ‘comentarios y me gusta’ para que los comentarios en los muros de sus amigos no sean pĆŗblicos. Esta es una solución vĆ”lida, pero existe otra que vendrĆ­Ā­a a ser la correcta u oficial.

TendrĆ”s que acceder al apartado ‘Actualizar estado’, situado en la parte superior de la pĆ”gina y pulsar sobre la configuración para seleccionar ‘Amigos’ o ‘Personalizado’ si tus publicaciones aparecen como pĆŗblicas. Pero aquĆ­Ā­ no acaban los problemas. TĆ©cnicos y expertos de todo el mundo han denunciado los cambios sobre la API del sitio, puesto que estĆ”n afectando sobremanera a la privacidad de los usuarios. De hecho, segĆŗn un australiano llamado Nik Cubrilovic, Facebook estĆ” guardando información de los usuarios a travĆ©s de cookies, los archivos que se guardan en el disco duro del ordenador cuando navegamos entre pĆ”ginas. El principal peligro, en este sentido, pasa por que se publiquen los accesos del usuario a distintas pĆ”ginas vinculadas con Facebook sin que el usuario en cuestión haya dado permiso.

A todo esto, no podemos hacer otra cosa sino acceder a la pÔgina de configuración de privacidad de Facebook para limitar al mÔximo nuestra vida privada y que a la mí­nima no sea divulgada a través de las pÔginas de Mark Zuckerberg. Como siempre, resulta interesante ir revisando la privacidad de manera periódica para evitar cualquier susto innecesario.