
Se acabó lo que se daba. Las burlas a la policía han terminado en menos de lo que canta un gallo. El fugitivo británico que se mofaba de las autoridades a través de Facebook ha sido detenido gracias a esta misma red social. En ella Craig Lynch se hacía llamar Lazie y tenía más de 42.000 fans que seguían día a día sus andanzas. El delincuente, acusado de robo con violencia, estaba cumpliendo una condena de siete años cuando se dio a la fuga en pleno permiso carcelario. Fue así como se dedicó a enviar mensajes y fotos, narrando su festín navideño o su paseo por un centro comercial.

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La detención ha tenido lugar en el condado de Kent (Londres), aunque la policía no ha confirmado ni desmentido si las declaraciones que él mismo hacía en Facebook han ayudado. Cierto es que durante estos últimos meses, las autoridades habían pedido ayuda de los ciudadanos y los propios fans que se alojaban en la página de Lynch para cazar al cínico delincuente. Aun así, todo hay que decirlo, además de críticas el ladronzuelo despertaba simpatías entre un buen número de usuarios de Facebook. Y para darse cuenta de ello no hay más que ver la cantidad de fans que ostentaba su página de apoyo.
A fecha de hoy, los responsables de Facebook también se han apresurado a fulminar la página en la que se narraban tan íntimas hazañas: desde la descripción de un banquete con filete de venado, patatas fritas y verduras hasta confesar la emoción por empezar 2010 con una nueva chica a su lado. Romanticismos aparte, lo mejor del caso es que Craig Lynch tenía la certeza de que todo acabaría como el rosario de la aurora. Con lágrimas y barrotes metálicos de por medio.
Foto de: Pensiero




