Para resumirlo en una frase rápida, la tecnologí­a háptica es la que tiene que ver con el tacto. Toda la comunicación que un dispositivo establece con nosotros por medio del tacto, especialmente vibraciones, es considerado háptica. Para entenderlo mejor lo vemos con un ejemplo: Los mandos de algunas videoconsolas vibran en nuestras manos en determinados momentos del juego, eso es tecnologí­a háptica. Un pequeño motor que produce vibraciones en el aparato con el que estamos interactuando es la forma más tí­pica. Ahora, la empresa californiana Artificial Muscle ha desarrollado otro sistema.

Artificial Muscle presenta un nuevo elemento que es capaz, situado en la pantalla de un ordendor, de ofrecer distintas sensaciones según lo que pulsemos en la pantalla. Esto se consigue a través de un complicado sistema de polí­meros electroactivos y permitirá en un futuro que la comunicación con las pantallas táctiles sea más completa.

De esta manera se abre un camino según el cual, las diferentes zonas de una pantalla táctil podrí­an variar su tacto según la función que activen al pulsarse. No es una tecnologí­a demasiado cara, por lo que parece que su implantación será amplia en muy poco tiempo, y no sólo en pantallas, teléfonos móviles o incluso trackpad (las superficies táctiles de los portátiles que sirven de ratón) contarán con ella en muy poco tiempo.

Ví­a: Xataka

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