
Para los videojuegos de conducción no hay mejor perifĆ©rico que uno de estos volantes. Y es que accesorios como el Genius TwinWheel FXE nos permiten jugar con mayor naturalidad y simular que realmente estamos a los mandos del vehĆĀculo. Algo que ni el mando de la videoconsola ni el teclado del ordenador pueden conseguir.
Sobre todo porque este perifĆ©rico estĆ” equipado con una tecnologĆĀa llamada TouchSense, la cual produce un efecto de vibración que imita al del volante en un coche real. AsĆĀ notaremos un pequeƱo tembleque al tomar curvas pronunciadas o encontrarnos con obstĆ”culos en la carretera. No digamos ya si se produce algĆŗn choque con otro de los bólidos de la carrera.
El volante tiene unos 25,5 centĆĀmetros de diĆ”metro y se puede inclinar en siete Ć”ngulos diferentes, hasta que encontremos la posición mĆ”s cómoda. Posee un total de doce botones, a los que habrĆĀa que aƱadir los imprescindibles pedales de aceleración y freno (no hay embrague). TambiĆ©n cuenta con una función āturboāĀ, aunque no se aclara exactamente en quĆ© consiste ni quĆ© podemos conseguir con ella. Mejor no pulsarla en curvas peligrosas, por si acaso.
Dispone de las pertinentes ventosas y una abrazadera para fijar los pedales al suelo y el volante al escritorio. AdemĆ”s, posee un diseƱo plegable para que podamos guardarlo sin problemas, asĆĀ como un tacto que imita la superficie de cuero, como en los volantes de los coches caros. Por suerte, este Genius TwhinWheel FXE es relativamente económico, pues cuesta 65 euros en versión para PC o PlayStation 3. Recomendado para quienes no se puedan permitir accesorios mĆ”s lujosos, como el Trackstar 6000.




