Ricardo Baiao tenía miedo de quedarse sin oxígeno en plena inmersión. Eso, o que este diseñador industrial portugués ha pensado en todos aquellos que practican el buceo o realizan tareas tan peligrosas, como para quedarse sin el aire que respiran. Para asegurarles el pellejo ha diseñado la Phantom Air Supply, una bolsa de oxígeno suplementaria que podemos activar cuando nos encontremos en situaciones de auténtica emergencia.
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La Phantom Air Supply está hecha con un material plástico y puede pegarse en la parte frontal de los trajes de neopreno, utilizados normalmente por los buzos. La bolsa rellena de oxígeno puede proporcionar aire durante cinco minutos, el tiempo justo que tenemos para salir a la superficie y respirar aire de forma natural.

Según ha explicado Ricardo Baiao, la bolsa puede ser útil para todas aquellas personas que realicen actividades que conllevan algún peligro. Estos serían bomberos, mineros y cualquier otra profesión que tenga que realizarse bajo tierra o manejando sustancias tóxicas. En cualquier caso, la idea de Baiao todavía es un proyecto que necesita financiación. Mientras tanto, inventos como la O2 Backpack también pueden proporcionarnos un poco de aire fresco. Aunque sea a precio de oro.
Vía: Yankodesign




