
Esta tabla de skate bien podrÃÂa ser la del protagonista de Regreso al Futuro. El diseñador industrial Puzon Maciej es el responsable de este peculiar skateboard hinchable al que ha llamado Pumpboard. Un invento que se desmonta en dos piezas, lo que permite desinflar la tabla y enrollarla hasta alcanzar un tamaño relativamente cómodo como para llevarla en una mochila. La tabla del vehÃÂculo está construida en un material de fibra de carbono que garantiza la suficiente rigidez como para soportar el peso de una persona. ¡SUSCRIBETE A NUESTRO NEWSLETTER! Cada semana mandamos un único e-mail con el resumen de las noticias a +4.000 suscriptores.

Por el momento, el vehÃÂculo no puede comprarse y ni siquiera está en producción. Es un concepto de diseño realmente llamativo, pero cuya viabilidad está por verse. Desde el estudio de Maciej no detallan, por ejemplo, cuál es el sistema de inflado de la tabla que, por el tipo de uso que se le va a dar, deberÃÂa ser automático. En las imágenes tan sólo se aprecia la válvula que sirve para deshinchar la tabla.

En cuanto a sus dimensiones, el Pumpboard es apenas un poco más largo que un skateboard convencional. Aunque sàes considerablemente más alto. Las ruedas delanteras también son más grandes que las habituales y atrás sólo tiene una. No hay un sistema de frenado visible. Todos estos factores afectarán seguramente a la estabilidad y manejo de esta tabla de skate futurista.
El Pumpboard no es el único concepto de skate del siglo XXI para transporte personal que se ha presentado sin mucho éxito. A finales de 2007, un estudiante de la academia de Diseño Industrial israelàHasada College llamado Ofir Tal creó un vehÃÂculo llamado i-slide. A medio camino entre un monopatÃÂn tradicional y el más popular Segway. Este vehÃÂculo de una sola rueda utilizaba acelerómetros para detectar la posición del piloto y determinar la dirección y la velocidad. El i-slide se alimentaba de una pila de combustible de hidrógeno capaz de llevar el vehÃÂculo hasta unos 15 kilómetros por hora y estaba fabricado en titanio y fibra de carbono. Pese a su refinamiento, este otro concepto tampoco ha alcanzado la fabricación comercial por lo que suponemos que compartirá con el Pumpboard un sitio en ese limbo de las ideas que nunca llegan a buen puerto.
Via: Dvice y Gizmag





